16 noviembre 2012

ALERTAN CONTAMINACIÓN EN EL VALLE CHANCAY-LAMBAYEQUE

Acusando directamente a la empresa minera La Zanja de verter contaminantes tóxicos en las cabeceras de la Cuenca en las provincias de Santa Cruz y San Miguel, que derivan al valle Chancay - Lambayeque, un grupo de autoridades de la región, determinó cómo estos desechos tóxicos son arrojados a los ríos que por esas zonas discurren, entre ellos el Cañad, Pisit y San Pedro.
La comitiva oficial, encabezada por el consejero regional Antonio Eneque Soraluz, el presidente de la Junta de Usuarios, Genaro Vera Roalcaba; y el dirigente de la CGTP en Lambayeque, Erwin Salazar Vásquez, comprobó in situ, gracias a los testimonios de los pobladores del lugar, cómo en los últimos años el olor y la coloración del caudal de estos ríos ha variado considerablemente, al punto inclusive que éste disminuyó hasta en un 70% aproximadamente.

Las imágenes que la comitiva ha captado son contundentes y permitirá demostrar ante las autoridades competentes cómo en estas Cuencas, con un elevado nivel de contaminación, la vida humana y animal podría degenerarse en algunos años más si no se adoptan las medidas del caso, implicando ello que zonas de las regiones Cajamarca y Lambayeque, altamente rentables en producción agropecuaria y comercial, puedan quizá, en algunos más, dejar de serlo.

Para tener una mejor idea sobre el panorama sombrío que se vive y percibe en estos lugares, el alcalde distrital de Pulán, Celso Santa Cruz Izquierdo, manifestó que el proyecto minero La Zanja (para extraer oro) no cuenta con la licencia social, tal y conforme lo demuestra la Defensoría del Pueblo de Cajamarca y el Ministerio Público de la Provincia de Santa Cruz, por lo que con el desarrollo de sus actividades, por encontrase en cabecera de Cuenca, afectaría al medio ambiente, agricultura, ganadería y las cuencas hidrográficas de los afluentes que derivan al río Chancay, como son el Cañad, Pisit y El Cedro, comprendidos en la zona de influencia de La Zanja, y son los que en la actualidad estarían recibiendo los relaves mineros.

Sabido es además que esta situación ha devenido en la generación de un grave problema social, dado a que perjudicaría el proceso de desarrollo agropecuario del 100% del distrito de Pulán y el 69.96% del territorio total de la provincia de Santa Cruz – según Estadística de Derechos Mineros Vigentes de INNGEMET – marzo 2009) -, y que inclusive perjudicaría 180, 000 hectáreas de cultivo y a 450,000 usuarios de riego aproximadamente del Valle Chancay - Lambayeque.

Esta misma autoridad ha tenido la valentía de denunciar que un 100% del territorio se encuentran concesionadas por la empresa minera la Zanja, es más, en ninguna comunidad se habrían realizado audiencias públicas para consultar si están o no de acuerdo con la actividad minera, por lo que a consecuencia de ello, en reiteradas oportunidades han realizado paros y marchas con el apoyo de la población y organizaciones diversas ante el rechazo a los trabajos que realiza el proyecto minero La Zanja.

No solo han venido reclamando en su pueblo, también lo han hecho en la capital de la República, pero siempre han recibido como trato: la indiferencia. El reclamo, el mismo: apoyo de autoridades de los poderes del Estado y exigir que se deje sin efecto la concesión a la compañía Buenaventura para operar en la zona.
“Con el proyecto minero, que sería de tajo abierto, se destruirían los colchones acuíferos internos y externos, sería el fin de una zona ecológica y de gran verdor, es injusto que se privilegie la minería a nuestra ancestral agricultura de la que vivimos todas las familias de la zona”, denunció la autoridad edil.

Por su parte, Yuván Chigne Cabanillas, miembro del Comité de Lucha en la Defensa del Valle Chancay – Lambayeque y de la Federación de Rondas Campesinas Pulán - Santa Cruz, refiere que dada las condiciones mostradas producto de los efectos de la contaminación se hace indispensable frenar la realización de todo tipo de proyectos mineros en cabeceras de Cuenca por estar prohibida en nuestra normatividad. “Precisamente la Ley 28611, Ley General del Ambiente, precisa que los pantanos, los humedales, los bofedales y las lagunas alto andinas son considerados ecosistemas altamente frágiles, por lo que proyectos mineros que practican la explotación a tajo abierto en cabecera de cuenca utilizando veneno, como (cianuro y mercurio) deben ser declarados inviables”, sostiene.

Así, el proyecto minero La Zanja, Montañas Altas de Puchuden, Tantahuatay, Conga y otros, se encuentran en cabeceras de Cuenca; de allí la problemática socio- ambiental y socio-económico en el territorio cajamarquino que termina repercutiendo en Lambayeque. “Si hablamos del proyecto minero La Zanja, se ubica en las cabeceras de Cuenca de la provincia de Santa Cruz y San Miguel y es una amenaza para la actividad agropecuaria y el consumo de agua de la población. Lo que no pasa por un proyecto minero son agotables en el tiempo y ponen en riesgo la vida. Por consiguiente imponer este proyecto sería dinamitar parte de la gran economía del norte peruano. No es nada nuevo para la población pulana, cruceña y otras que el proyecto La Zanja se está imponiendo y ¿cuáles son las consecuencias?, ya tenemos un río muerto: el San Pedro, sin que las autoridades hayan hecho algo por impedirlo”, puntualiza.

Testimonios desgarradores
Agricultores como Roberto Barboza Sánchez han brindado testimonios por demás impactantes. No solo narran cómo la calidad de las aguas de los ríos como el San Pedro – que tiene su origen en las partes altas del distrito de Pulan (Santa Cruz) - que discurren por el lugar se ha venido a menos, variando su olor y color, sino también cómo hasta su ganado – por solo beber estas aguas – ha quedado expuesto a los efectos de la contaminación. Las fotografías y videos mostrados y proporcionados durante la visita de la comitiva oficial son contundentes, al extremo que en cualquier momento perderán la vida, al igual como ocurrió con variedad de peces y truchas que ellos criaban. Lo más sorprendente de todo esto, que luego de haber denunciado esta situación ante el Ministerio Público en Cajamarca, se haya recibido como respuesta: que en el caso del ganado vacuno, su deterioro es producto de la insolación; argumento que a los pobladores les permite inferir que esto sería una muestra de cómo se estarían defendiendo los intereses económicos de la empresa minera Buenaventura, operadora de La Zanja.

Los pobladores de Pulán se interrogan ¿cómo es que se asegura que las empresas mineras en la actualidad trabajan con la tecnología a la mano y contribuyen con el canon para los proyectos de investigación y desarrollo de sus zonas de influencia, y que es aquí donde menor riesgo que se produzcan los pasivos ambientales?; sin embargo, contradictoriamente, las imágenes son contundentes y la alarma para nuestras autoridades está dada, siendo hora que tomen en cuenta a seguir los pasos a esta empresa minera, cuyo radio de acción dejó de ser solo Cajamarca, pues los efectos de sus vertimientos a los ríos de esta región estarían afectando próximamente a los lambayecanos.

Cruzada regional
Espantado por lo visto en estos lugares, Erwin Salazar Vásquez considera necesario que para salvaguardar la vida humana, de flora y fauna, se requiere un permanente monitoreo de los relaves que discurren por estos ríos, con la participación de personas especialistas en gestión ambiental; considerando inclusive que se podría solicitar la colaboración de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo o alguna universidad de la región para la realización de un Proyecto de Medición de Impacto Ambiental producto de la explotación minera.

“Sería pedirle peras al olmo que la Autoridad Nacional del Agua (ANA) sea la que realice estudios en estos lugares, pues son ellos mismos los que han autorizado a través de las Resoluciones 089 y 090 el vertimiento de aguas residuales y ácidas a favor de La Zanja, más aún cuando presumo que estén coludidos con los empresarios mineros”, sostiene el dirigente de la CGTP en Lambayeque. A modo de iniciar una cruzada en la región, Salazar sostiene que la primera institución que debería tomar cartas en el asunto debe ser EPSEL, pues las aguas que son almacenadas en la Laguna Boró, son las que vienen directamente del río Chancay, que precisamente estarían ya contaminadas.

“Esta empresa deberá iniciar estudios para detectar la presencia de metales pesados y desvirtuar si existe o no contaminación en el agua que suministra a los usuarios”, acotó, precisando que incluso la misma autoridad regional Humberto Acuña debe hacer pública su posición si está a favor o en contra de la actividad minera La Zanja gracias a la licencia otorgada por ANA.

● La ambientalista y abogada Elena Ticona, a nombre del Frente de Defensa de Pulán, presentó ante la Autoridad Nacional del Agua un recurso de impugnación a las dos autorizaciones otorgadas a minera La Zanja.
● Pobladores de Pulán alegan que resoluciones de ANA a favor de La Zanja fueron otorgadas de manera inconsulta.

+ NOTICIAS
● La Cuenca del Zaña también sería otro punto de contaminación. Regantes de Mocupe se oponen también a actividades de minera Cushuro, a que explore y explote yacimiento minero en el distrito de Calquis, provincia de San Miguel – Cajamarca.
● El 2 de junio del 2000, Juana Martínez Sáenz terminó afectada por el derrame de mercurio que se produjo en Choropampa, y a la fecha continúa sufriendo sus efectos. Los pedidos de atención médica y justa compensación a empresa Yanacocha aún no han sido atendidos.
Semanario Expresión

15 noviembre 2012

EPSEL RESPONDE A CUESTIONAMIENTOS DE SUPERVISOR:

“Las dificultades que se observan en las obras del centro histórico de Chiclayo, a consecuencia del proceso contractivo de la obra de saneamiento básico en el centro de la ciudad, y que vienen afectando e incomodando a los usuarios y a la colectividad en general, no se pueden atribuir a la elaboración del expediente técnico, mayor razón si este ha sido modificado de forma sustancial al que inicialmente planteó EPSEL”, así responde el ingeniero Néstor Salinas Vásquez, gerente de Proyectos y Obras de la empresa de saneamiento, tras las aseveraciones dadas por el supervisor del proyecto, José María Cajo Ramírez, a nuestro medio en la edición 790.

Salinas Vásquez precisó que la planificación de los frentes de ejecución de la obra, su organización para poder asignar recursos de mano de obra, equipos y la logística necesaria, corresponden y están bajo la responsabilidad del Consorcio Chiclayo como ejecutor de los trabajos y este debe contar con la aprobación y autorización del supervisor en concordancia con la Ley de Contrataciones del Estado y su Reglamento, habiéndose producido en estas circunstancias afectación de la infraestructura existente que opera EPSEL, por lo que la empresa de saneamiento es perjudicada en su imagen, toda vez que los vecinos le reclaman por una obra que no ejecuta ni supervisa, no obstante a que próximamente será quien reciba para su operación las nuevas redes de saneamiento.

Elaboración del expediente
El funcionario informó a Expresión que en la elaboración del expediente técnico participaron el ingeniero sanitario Edgard Muñico Osorio y los ingenieros civiles Jorge Alvarado Quiroz, José Quiñones Yahiro, Manuel Irigoyen Tenorio y Ángel Meléndrez Temoche, los mismos que sometieron a revisión del Área Técnica el documento que se aprobó en agosto del 2009 con Resolución de Gerencia General N°193-2009-EPSEL S.A/GG por un monto de 29 millones 419 mil 533.82 soles.

“Con Oficio N°029-2009-MPCH/GPP, del 21 de septiembre del 2009, el Gerente de Planeamiento y Presupuesto de la Municipalidad de Chiclayo, economista Víctor Vallejos Díaz, hizo llegar el Informe N°106-2009-MPCH-SGPI-CTI, donde se indica que la comuna tiene la Capacidad Técnica y Operativa para la Ejecución del Proyecto, solicitando a la vez que esta sea la Unidad Ejecutora, por lo que con oficio N°1051-2009-EPSEL S.A/GG, de fecha 19 de noviembre del 2009, el Gerente General de aquel entonces efectuó el trámite correspondiente a la Dirección General de Programación Multianual del Sector Público del Ministerio de Economía y Finanzas, autorizándose el cambio de la Unidad Ejecutora del proyecto de inversión a favor de la municipalidad provincial”, detalla.

Los cambios realizados
En este estado de cosas – añade Salinas Vásquez - siendo la Municipalidad Provincial de Chiclayo la Unidad Ejecutora, “decide proceder, sin autorización, a realizar modificaciones sustanciales al expediente que aprobó EPSEL, cambios que repercuten en el sistema hidráulico y operativo de las redes de alcantarillado, haciendo suyo el expediente y aprobándolo con Memorándum 1019-2011-MPCH de fecha 19 de octubre del 2011. Estos cambios en el expediente modificado no cuentan con las firmas ni visto bueno de los profesionales que elaboraron el proyecto inicial, por lo que el expediente que viene ejecutando la Municipalidad de Chiclayo ya no corresponde a EPSEL S.A, desde la fecha de su nueva aprobación como unidad ejecutora”, asevera, rechazando de esta manera las imputaciones realizadas por Cajo Ramírez, quien sostiene que la empresa de saneamiento es responsable de los errores existentes en el expediente.

En esta serie de modificaciones, por ejemplo, se redujo el presupuesto asignado para la Mitigación de Impacto Ambiental, toda vez que el expediente inicial consideró, en el 2009, una partida de 400 mil soles, pero la Gerencia de Infraestructura de la Municipalidad de Chiclayo la redujo a 364 mil aun cuando dicha partida debió incrementarse con la actualización de costos en el 2011. Además, los recursos fijados en el proyecto de EPSEL para Información y Educación Sanitaria en 130 mil soles, fueron rebajados a 40 mil, por lo que resulta limitada la capacidad para que ahora la población entienda la problemática temporal que toda obra de saneamiento genera.

“Recientemente al advertir esta problemática, el Sub Gerente de Estudios y Proyectos de la municipalidad viene solicitando opinión técnica para nuevas modificaciones de ruta o trazo, como es el caso del colector Principal de la calle Francisco Cabrera a la calle Izaga, aun generando riesgo de derrumbe de casas antiguas. EPSEL a considerando que esto no es factible, mayor razón cuando por dicha zona pasa la línea de impulsión de 400 milímetros de diámetro hacia el tanque elevado ubicado en la avenida Grau, que ante cualquier percance podría generar desabastecimiento de agua a la ciudad, además de las redes subterráneas de energía eléctrica y de agua y alcantarillado”, señala Néstor Salinas Vásquez, reforzando la opinión que en la edición 791 alcanzara el ingeniero Edgar Muñico Osorio.

El Gerente de Proyectos y Obras de la empresa de saneamiento refiriere finalmente que EPSEL S.A ha cursado sendas comunicaciones a la Municipalidad Provincial de Chiclayo a lo largo del proceso de ejecución de la obra, dando a conocer las observaciones a los diferentes pasos constructivos y al cumplimiento de las especificaciones técnicas en función a su labor de coordinador y observador del desarrollo del proyecto de agua y alcantarillado.

“Los cambios en el expediente modificado no cuentan con las firmas ni visto bueno de los profesionales que elaboraron el proyecto inicial”.

CIFRAS:
El ingeniero José Sosa Saavedra era Gerente de Infraestructura de la comuna provincial cuando se realizaron los cambios al expediente de EPSEL. Es él quien firmó la selección del Consorcio Chiclayo como ejecutor de la obra.

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CUESTIONAMIENTOS DEL SUPERVISOR 
En la edición anterior recogimos las declaraciones del representante del Consorcio Supervisor Chiclayo, José María Cajo Ramírez, quien expuso una serie de razones por las que el proyecto de saneamiento en el casco urbano de la ciudad presenta retrasos y genera tanto malestar a los vecinos, refiriendo en todo momento que la responsabilidad recae sobre EPSEL al haber elaborado inicialmente el expediente técnico.

Cajo Ramírez cuestionó, por ejemplo, que EPSEL no haya reunido a personal calificado y con experiencia para la elaboración del expediente y que este haya empleado planos de gabinete (históricos), que distan mucho de la realidad actual de las redes de agua y alcantarillado en el centro de la ciudad. “El proyectista no ha reunido la información suficiente para elaborar un expediente técnico consistente con la realidad que se tiene. No se han contrastado los planos de gabinete que posee EPSEL con las necesidades actuales del sistema de saneamiento, es decir el expediente técnico de obra de agua de Chiclayo está mal hecho”, señaló.

Asimismo, consideró insuficientes los presupuestos para la Mitigación del Impacto Ambiental al suponer que era EPSEL quien los había fijado, y que la actitud de la empresa resultaba negligente por no dar tratamiento adecuado a la red antigua, razón que origina los atoros y filtraciones de aguas servidas en las calles donde ya se han renovado las tuberías. “Por más que se quiera y se instalen las redes en algunos tramos, el sistema no funcionará adecuadamente porque se sigue operando con la red antigua”, expresó el supervisor.
Semanario Expresión

14 noviembre 2012

LAMBAYEQUE Y SAN JOSE UNIDOS!

Las comunas de Lambayeque y San José unificarán esfuerzos para ejecutar el expediente técnico que permita la pavimentación de la vía que une ambas zonas, con lo cual se conectará turísticamente al complejo arqueológico Chotuna-Chornancap, se informó hoy.

Así lo dio a conocer el alcalde provincial de Lambayeque, Percy  Ramos Puelles, quien indicó que se trata de una carretera de 12 kilómetros.

La iniciativa consiste en elaborar, en conjunto con el alcalde distrital de San José, el expediente técnico, el cual será presentado al gobierno regional u otras entidades cooperantes, a fin de que su construcción sea financiada.


“Se viabilizará que en ese lugar exista una vía asfaltada, que nos dé la posibilidad de interconectar a los poblados de esta zona y brinde a los turistas la oportunidad de conocer, en condiciones adecuadas, el complejo Chotuna-Chornancap”, dijo a la Agencia Andina.

Destacó que esa es la mira que tiene su despacho para incrementar el flujo de turistas a Lambayeque, donde se estima cerrar el año con el arribo de unos 700,000 visitantes.

En octubre de 2011 se descubrió en la huaca del mismo nombre la tumba de la sacerdotisa de Chornancap, cuyo ajuar está conformado por una colección valiosa y única en que figuran orejeras de oro y plata, pectoral de concha, collares de oro, brazaletes de oro, vasos ceremoniales, cetro de oro, cerámica de Cajamarca y Lambayeque.

El acceso al lugar, en la actualidad, no brinda las mejores condiciones, por lo que urge la construcción de la vía Lambayeque-San José, refirió la autoridad edilicia.

Por otro lado, adelantó que para fortalecer la seguridad ciudadana en esa ciudad, el próximo año su gestión adquirirá una camioneta que será destinada al patrullaje de la Policía Nacional en el pueblo joven San Martín.

Refirió que en el cercado de Lambayeque existen 83 juntas vecinales, las cuales han sido implementadas con material logístico como alarmas, silbatos, varas de ley, chalecos, gorras, entre otros artículos.

“En el pueblo joven San Martín se destinará en el 2013 un presupuesto aprobado de 150,000 nuevos soles para la edificación de una comisaría”, apuntó.
Andina

12 noviembre 2012

EXPEDIENTE TÉCNICO DE OBRA DE AGUA DE CHICLAYO ESTÁ MAL HECHO

El malestar general se ha apoderado de la ciudad debido a la renovación de las redes de agua y alcantarillado, que entre otros aspectos tiene como consecuencia, además del estancamiento de aguas negras en las calles y la presencia de polvo, el incremento del caos vehicular y la restricción del tránsito peatonal. Intentando hallar mayores razones que justifiquen el por qué de esta situación, así como la lentitud de los trabajos, Expresión recorrió en exclusiva la obra con el supervisor del proyecto, quien señaló con claridad que el expediente técnico elaborado por EPSEL tiene serias deficiencias, hecho que es confirmado por el gerente general de la entidad de saneamiento.

José María Cajo Ramírez, del Consorcio Supervisor Chiclayo, encargado de verificar el cumplimiento adecuado del expediente que ejecuta el Consorcio Chiclayo, refiere que existe una alta incongruencia entre lo señalado en el documento técnico y lo que se ha encontrado en el campo, es decir, bajo el pavimento de las calles, toda vez que el estado de las conexiones de agua y desagüe, así como de los colectores, difiere totalmente.

El ingeniero, quien señala tener la experiencia suficiente para liderar el equipo de profesionales que lleva adelante la supervisión, indica que el encargado de elaborar el expediente técnico, ingeniero Ángel Meléndrez Temoche, en su condición de proyectista de la Sub Gerencia de Estudios y Proyectos de EPSEL, no habría reunido la información suficiente que permita tener con claridad cuál es el estado de las redes subterráneas antes de la intervención de calles, consistente en la perforación de zanjas.

“El proyectista no ha reunido la información suficiente para elaborar un expediente técnico consistente con la realidad que se tiene. No se han contrastado los planos de gabinete (históricos) que posee EPSEL con las necesidades actuales del sistema de saneamiento, es decir el expediente técnico de obra de agua de Chiclayo está mal hecho”, señala.

DE EPSEL A LA MPCH
La unidad formuladora del proyecto fue inicialmente la Entidad Prestadora del Servicio de Saneamiento de Lambayeque – EPSEL, sin embargo éste fue revisado por la Gerencia de Infraestructura de la Municipalidad Provincial de Chiclayo cuando estaba a cargo del ingeniero José Sosa Saavedra, tras asumir la comuna la unidad ejecutora de la obra dada su capacidad para gestionar el presupuesto de 28 millones 559 mil 484.75 soles trasferidos por el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento.

Según explica Cajo Ramírez, Sosa Saavedra se habría limitado a modificar los cronogramas y calendarios de obra, más no el contenido técnico del proyecto, que es precisamente donde se están presentando las complicaciones. “La municipalidad solo ha recortado metas, no ha cambiado para nada la parte medular de diseño de la obra. Las metas se modificaron en relación a la disponibilidad presupuestal con la que cuenta la comuna dadas las trasferencias de partidas para la ejecución del proyecto”, refiere el supervisor.

COLAPSOS Y ANIEGOS
Enfáticamente señala que EPSEL habría mostrado negligencia al momento de elaborar el expediente técnico al no prever el colapso total del sistema de agua y alcantarillado. “Es imposible no tener los problemas que se están presentando actualmente en el centro de la ciudad”, afirma José María Cajo, explicando que la emanación de aguas servidas en calles donde ya se han cambiado las redes del alcantarillado se debe a que la empresa de saneamiento no está dando tratamiento adecuado a la red vieja, que hoy permanece colmatada y cargada de sedimentos que impiden la libre evacuación de los flujos.

Esta situación se presenta, por ejemplo, en la cuadra uno de la calle Ocho de Octubre y la cuadra once de Alfredo Lapoint, donde los trabajos de excavación y reemplazo de tuberías se iniciaron en julio pasado y terminaron hace poco más de un mes. “Por más que se quiera y se instalen las redes en algunos tramos, el sistema no funcionará adecuadamente porque se sigue operando con la red antigua”, indica.

Cajo Ramírez comenta que su especialista en Suelos y Pavimentos, José Ricardo Sánchez Gálvez, ha elaborado un informe en el que advierte que el expediente técnico no fue diseñado por profesionales que reúnan la experiencia suficiente, refiriéndose de manera puntual al caso de Ángel Meléndrez Temoche, quien en la actualidad tiene 32 años de edad y en ejercicio de la Ingeniería Civil cinco años según el registro de su colegiatura.

“Partiendo de esa premisa se entiende entonces que no se puede tener un producto bueno. No es justo que EPSEL responsabilice de todos los problemas que se están presentando con la obra a la empresa ejecutora, yo soy el supervisor pero no puedo tapar el sol con un dedo sabiendo que el problema no es de ahora, sino de hace más de 20 años y por lo tanto se debió de ser más exigente al momento de diseñar la herramienta técnica”, asevera.

NUEVOS FRENTES Y ASFALTO
Semanas atrás, la supervisión del proyecto, a través de una carta notarial, negó luz verde al Consorcio Chiclayo para que continúe abriendo otros frentes de obra (siga perforando calles), mientras no cumpla con la reposición del pavimento en la vías donde ya se había reemplazado la red de saneamiento. Esto motivó a que la constructora solicite a la Municipalidad de Chiclayo un presupuesto adicional de aproximadamente dos millones 800 mil soles para el sellado de zanjas con asfalto, pedido que fue desestimado por la alcaldesa Elizabeth Montenegro Dávila, toda vez que la iniciativa del Consorcio Chiclayo era la reposición parcial del pavimento.

“La alcaldesa señaló que del proceso de pavimentación iba a encargarse la municipalidad y en atención a ello es que se autorizó a la constructora para que continúe abriendo nuevos frentes de trabajo. Esa es otra deficiencia del expediente, porque no se tomó en consideración que al ingresar la maquinaria pesada a las calles se dañaría la totalidad del asfalto y por lo tanto debía realizarse una renovación total y no parcial”, asevera.

Montenegro Dávila ha indicado que el municipio elaborará un proyecto de pavimentación para el casco urbano de la ciudad y una vez terminado éste se gestionará el presupuesto ante el Ministerio de Vivienda. Quiere decir que mientras esto se dé las calles donde ya se terminaron las obras seguirán sin asfalto.

RETRASO QUE PREOCUPA
Habiéndose iniciado la obra a principios de junio pasado, hace cinco meses, ésta debería mostrar en la actualidad un 25% de avance, toda vez que el tiempo de ejecución fijado en el expediente técnico es de 600 días calendario. Sin embargo, el supervisor informa que el desarrollo actual del proyecto es del 16%, por lo que se entiende que existe evidente retraso por parte del Consorcio Chiclayo.

Cajo Ramírez indica que en la Avenida Grau aún falta instalar una tubería de 630 milímetros, acción que no se ha realizado porque el proyectista no ha previsto la interconexión del sistema antiguo con el sistema nuevo. “El residente de la obra ha realizado la consulta y nosotros hemos respondido que ejecutar dicha interconexión demanda un adicional de 18 mil soles que ya se tramitó a la municipalidad”, comenta.

CERO MITIGACIÓN
Entre sus cuestionamientos al expediente técnico, Cajo Ramírez menciona también la no inclusión de presupuesto para la mitigación del impacto ambiental de la obra, consistente en reducir el perjuicio a la salud pública que la exposición de las aguas residuales y presencia de montículos de tierra generan.

“El expediente técnico no tiene un plan de mitigación ambiental. Lo que mi especialista en materia medioambiental, el magister en Ingeniería Sanitaria, Luis Terán Bazán, ha sugerido se ponga en práctica son criterios que por su experiencia considera los más oportunos, como el riego de las calles o la instalación de baños portátiles, por ejemplo. El proyecto tiene un presupuesto mínimo para el aspecto ambiental, casi insignificante para la magnitud de la obra”, refiere, añadiendo que el proyectista podría ser sancionado por dichas omisiones.

CAPAZ PARA SUPERVISAR
El decano del Colegio de Ingenieros de Lambayeque, Jerry Ochoa Medina, cuestionó en reiteradas oportunidades, (Expresión 780 - Septiembre) la capacidad de José María Cajo Ramírez como supervisor de la obra de saneamiento de Chiclayo, considerando que dicho profesional cumple la misma labor en un proyecto de agua y desagüe en otro distrito.

“He cursado diversas cartas a la Municipalidad de Chiclayo solicitando información sobre cuántas horas y qué días de la semana dedica el ingeniero José María Cajo Ramírez a la supervisión del proyecto, toda vez que este mismo profesional es el que tiene a cargo la supervisión del proyecto de saneamiento en el distrito de Pimentel. Hasta ahora no se ha respondido a mi pedido y aquí evidentemente se está vulnerando la norma, porque ésta dice que la supervisión en una obra de esta naturaleza debe ser a tiempo completo. Tampoco se sabe si el mismo equipo del ingeniero Cajo es el que trabaja en Pimentel, la municipalidad no quiere informar al respecto”, declaró para nuestro medio hace dos meses el titular de la orden profesional.

Al respecto, el supervisor señala que Jerry Ochoa estaría confundiendo lo especificado por la norma e incluso que tendría algún tipo de interés personal en confundir a la colectividad con sus declaraciones. “Parece que el decano del Colegio de Ingenieros desconoce lo que dice la norma de contrataciones con el Estado. No se puede estar en dos obras siempre y cuando el contrato se dé como persona natural más no como persona jurídica y en este caso esa es la modalidad con la que yo he contratado con las municipalidades de Chiclayo y Pimentel, con diferentes integrantes en los consorcios, por lo tanto no hay ningún problemas. Además, no soy el único ingeniero en Lambayeque que como consultor forma un consorcio y tiene a cargo más de una supervisión de obra. Eso la ley lo permite”, explica.

Sobre los especialistas de Suelos y Pavimentos y Mitigación Medioambiental, José Sánchez Gálvez y Luis Terán Bazán, respectivamente, el supervisor refiere que éstos están a disposición de las necesidades del proyecto y que ambos tienen asistentes a tiempo completo en las obras.

“Como asistente de campo, según los términos de referencia de la contratación hecha con la Municipalidad de Chiclayo, debería tener yo a un bachiller en Ingeniería Civil, sin embargo he mejorado la propuesta y he contratado los servicios de un ingeniero titulado con proceso de colegiatura en marcha. Mi especialista en Suelos y Pavimentos en estos momentos no tiene mucho que hacer, porque su trabajo será más efectivo una vez se inicien los procesos de asfaltado, porque deberá verificar el corte del material excedente, la compactación de la sub rasante y cuando se estructuren las capas del pavimento, acciones que ni siquiera se han iniciado aún”, comenta, añadiendo que también cuenta con un especialista en Sistema de Información Geográfica que participará en la formulación de los planos de replanteo, a quien se suma su hermano, Martín Cajo Ramírez, como jefe de Topografía.

“Rechazo las imputaciones que está realizando el decano del Colegio de Ingenieros en mérito a no sé qué motivos. Me llama poderosamente la atención que muestre una animadversión hacia mi persona, yo no tengo nada contra él y no sé porque ha llegado a esto. No está actuando como un representante colegiado del Consejo Departamental, sino a título personal, porque en ningún momento el colegio me ha convocado para conversar sobre el desarrollo de nuestro trabajo”, enfatiza.

La supervisión del proyecto de agua y alcantarillado en el casco urbano de Chiclayo está valorizada en 863 mil soles. Finalmente, José María Cajo advierte que serán más de 20 meses los necesarios para la ejecución de las obras, considerando el retraso que ya evidencia el proyecto y el pedido realizado por la Dirección Regional de Cultura para frenar el ingreso al Centro Histórico mientras no se garantice que los trabajos no afectarán el patrimonio monumental. En consecuencia, esto significará también la generación de gastos adicionales que demandarán el incremento del presupuesto asignado.

+ NOTICIAS 
En la cuadra seis de la Avenida Pedro Ruiz, según el expediente técnico del proyecto, debieron instalarse solo cuatro conexiones domiciliarias de agua potable. Sin embargo, al momento de la intervención fue necesaria la ejecución de diez.
Lo que no ha quedado claro es qué tipo de observaciones realizó el Ministerio de Vivienda al proyecto de saneamiento del casco urbano de Chiclayo. Debe recordarse que en más de una oportunidad dicho portafolio le negó la viabilidad al expediente técnico por falencias de diseño.
El proyecto contempla la instalación de tres mil 200 conexiones de alcantarillado y dos mil 900 instalaciones domiciliarias de agua potable. Evidentemente serán más.
El Consorcio Chiclayo tiene 60 operarios trabajando en los distintos puntos intervenidos y solo se tiene un turno laboral de ocho horas durante el día. Según la supervisión resultaría peligroso que los obreros se introduzcan en las zanjas o perforen calles de noche debido a las redes subterráneas de electricidad y telefonía.

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MIGUEL VALDIVIA GOICOCHEA
“Sí hay errores, pero el ejecutor y la supervisión deben rectificarlos”.
El gerente general de EPSEL, Miguel Valdivia Goicochea, reconoció que como todo expediente técnico el elaborado por la entidad de saneamiento no era un documento perfecto y por lo tanto podían encontrarse diferencias entre lo señalado en el papel y lo existente en las zonas a intervenir con el cambio de redes. Sin embargo, precisó que no corresponde a su representada efectuar ninguna corrección.

El economista explicó que al haber pasado la unidad ejecutora a la Municipalidad de Chiclayo en enero de este año (el expediente se elaboró en el 2011), y al concesionar ésta la obra al Consorcio Chiclayo para el proceso constructivo, y al Consorcio Supervisor Chiclayo, para la supervisión, las competencias de EPSEL son nulas respecto a cuán eficientes se están realizando los trabajos.

“Desde que la Municipalidad de Chiclayo solicitó la unidad ejecutora del proyecto a EPSEL, el expediente técnico dejó de ser nuestro y por lo tanto es responsabilidad de la unidad ejecutora el superar las observaciones que se puedan hacer al mismo. Eso no quiere decir que yo no sea hidalgo en reconocer que cualquier expediente puede tener correcciones o también generar gastos adicionales debido a problemas que se encuentran en el camino y a los que se debe dar soluciones distintas a las que se encuentra establecidas en el expediente técnico, eso es algo natural”, sostiene el funcionario.

¿Reconoce que el expediente técnico sí tiene errores?, preguntó Expresión al gerente general de EPSEL y este respondió: “Reconozco que sí hay errores, pero el ejecutor y la supervisión deben rectificarlos, porque siempre se presentan situaciones imprevistas. Hay aspectos que recién se encuentran en el campo y eso no quiere decir que el proyectista sea malo”. A decir de Valdivia Goicochea, los cinco años de experiencia profesional que tendría el ingeniero Ángel Meléndrez Temoche no serían condicionantes para determinar que por incapacidad técnica el expediente fue mal elaborado.

“A las observaciones que se están presentando nosotros estamos tratando de alcanzar opiniones técnicas que ayuden a la solución de las contingencias, como es el caso del sub colector Lora y Lora que no está considerado en el expediente porque nunca ha existido, pero cuya construcción resultó necesaria. Respecto a la urgencia de más conexiones domiciliarias de agua y desagüe no tenemos conocimiento porque no se nos ha informado. Por otro lado, el hecho que el ingeniero Meléndrez tenga 32 años de edad no lo descalifica como profesional, ese no debería ser un tema de discusión”, refiere.

En relación a la mitigación de impacto ambiental que debió considerar el expediente técnico, Miguel Valdivia dice desconocer si en el momento en que se elaboró el documento era ya una exigencia para alcanzar la viabilidad el considerar dicho aspecto. En todo caso – añade – el Ministerio de Vivienda, cuando revisó el expediente antes de asignar el presupuesto, también debió pedir las correctivas del caso. “Si ahora se están presentando problemas de aniegos en las calles en las que ya se han cambiado las redes es la falta de coordinación con EPSEL, nosotros no podemos estar advirtiendo situaciones que el ejecutor y el supervisor deben comunicar de manera oportuna”, indica.

De acuerdo a la norma, la entidad de saneamiento no tiene facultad para ejercer sanción o asumir de manera directa la supervisión del proyecto que ejecuta el Consorcio Chiclayo, razón por la que se han generado acciones aisladas que se reflejan en la inadecuada intervención de las calles, comenta Valdivia Goicochea, añadiendo que en vista de ello EPSEL ha designado a la ingeniera Carmen Torres Núñez como coordinadora de la obra, a fin de alcanzar recomendaciones a la constructora y la supervisión, las mismas que no siempre serían tomadas en cuenta.

Por su parte el ingeniero Edgar Muñico Osorio, jefe de la Sub Gerencia de Estudios y Proyectos de EPSEL, refiere que cuando la Gerencia de Infraestructura de la comuna provincial, en el tiempo jefatural de José Sosa Saavedra, revisó el expediente no solo habría realizado cambios en el cumplimiento de metas, como señala José María Cajo, sino modificaciones en el aspecto medular de la herramienta técnica, es decir alterado el diseño constructivo.

Asimismo, Muñico Osorio poner en alerta por las acciones que pretendería realizar el Consorcio Chiclayo con aval de la supervisión, sobre todo en el cambio de redes troncales. Por ejemplo, la constructora tendría la intención de mover el colector principal de aguas residuales, que tiene tuberías de 1.23 metros y sigue el trazo de la calle Francisco Cabrera, para ubicarlo en la calle Manuel María Ízaga, por donde discurre la línea de impulsión del agua potable que abastece al tanque elevado que se ubica en la Avenida Grau, en las instalaciones de EPSEL, el mismo que suministra de líquido elemento a todo el centro de la ciudad.

Tal ensayo se justificaría, de acuerdo al criterio de los ingenieros del Consorcio Chiclayo, porque como el colector de la calle Cabrera se ubica a tres metros y medio de profundidad y la vía es demasiado angosta, pueden producirse desmoronamientos en la superficie. Sin embargo Muñico Osorio advierte que esto no se daría debido a la buena calidad del suelo, condición que no reúne la calle Ízaga, pese a ser más ancha.

“Lo peor que podría pasar al mover dichas troncales es que las aguas servidas se mezclen con el agua potable. Eso generaría un desastre sanitario en la ciudad”, afirma.

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POR POSIBLE DAÑO MONUMENTAL
Dirección de Cultura pide no ejecutar obras en el centro

Al otro extremo de la mesa se encuentra la Dirección Regional de Cultura, cuya postura es la de evitar que el Consorcio Chiclayo ingrese en el Centro Histórico mientras no se adopten las medidas necesarias para garantizar la preservación del patrimonio monumental.

El arqueólogo Jorge Centurión Centurión indica que ha pedido de manera formal al Ministerio Público para que, a través de la Fiscalía de Prevención del Delito, realice las acciones correspondientes que permitan evitar la comisión de posibles delitos contra el patrimonio, toda vez que la remoción del asfalto, estancamientos de agua e ingreso de maquinaria pesada en casco histórico causarían serios daños a las casonas republicanas que se encuentran en arterias que además de ser estrechas son muy concurridas, como es el caso de San José, Siete de Enero y Elías Aguirre.

La autoridad señala que ha solicitado a la Municipalidad Provincial de Chiclayo que antes de intervenir el centro se realice un estudio de levantamiento arqueológico, el mismo que permita determinar la inexistencia de restos históricos bajo la superficie, tal como sucedió en Motupe donde se halló un fardo funerario en el sub suelo de una calle. “Hasta el momento no hemos recibido respuesta pero estamos firmes en nuestra postura de defender el patrimonio histórico y monumental de la ciudad, por lo que esperamos que tanto la municipalidad como el Consorcio Chiclayo actúen de manera responsable”, asegura.

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HENRY ARROYO MONJA
“Los vecinos y comerciantes de la calle Ocho de Octubre estamos altamente mortificados porque llevamos semanas con el agua estancada en la pista, pese a que ya se cambiaron las tuberías”.

ADOLFO ARRIBASPLATA ARRIBASPLATA
“En la cuadra 11 de la calle Alfredo Lapoint estamos hace dos meses padeciendo de serios problemas por la obra de agua y esto afecta nuestros negocios. Pedimos mayor celeridad en los trabajos”.

JORGE SANDOVAL FARROÑAN
“Los vecinos de las cuadras 3, 4 y 5 de la avenida Pedro Ruiz hemos presentado un memorial a la Defensoría del Pueblo porque en realidad la situación es insoportable. Queremos que se termine la obra ya”.
Semanario Expresión