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18 marzo 2013

RESPONSABLES DEL MAL MANEJO DE LAS OBRAS DE AGUA DEBEN SER SANCIONADOS

Clara en sus apreciaciones, la presidenta de la Junta de Fiscales, Carmen Miranda Vidaurre, sostiene que las investigaciones iniciadas en relación a los proyectos de saneamiento en Lambayeque y Chiclayo deben ser céleres y efectivas a fin de sancionar a los verdaderos responsables de la mala ejecución de estos y los presuntos delitos medioambientales y contra la salud generados a partir de la exposición de aguas servidas en las calles de ambas ciudades.

Empero, la fiscal decana refiere que la ciudadanía no puede asumir que el Ministerio Público es la única institución con capacidad de actuar ante las irregularidades que se estarían presentando en las obras de Lambayeque a cargo de los consorcios “San Pedro” y “Santiago”, y en la capital departamental encargadas al consorcio “Chiclayo”.

“Nosotros como Ministerio Público no tenemos la función de controlar o supervisar cómo es que se realizan las licitaciones de las obras y mucho menos de qué manera se ejecutan, hacer eso sería convertirnos en fiscalizadores de todo y eso no es bueno para la tranquilidad de la ciudanía. Cuando los vecinos elegimos una autoridad lo hacemos porque confiamos en ella, no porque sospechamos de ella, y lamentablemente ahora se sospecha de todo. El rol de los ciudadanos es confiar en su autoridad hasta que surjan indicios de irregularidades o corrupción, ante lo cual recién puede actuar el Ministerio Público, pero también la Contraloría y otros organismos que sí están llamados a vigilar la transparencia de los procedimientos públicos”, comenta.

Carmen Miranda añade que el poblador, que aún considera que todas las presunciones deben terminar en denuncia y sanción penal, debe entender que el Ministerio Pública únicamente es el persecutor del delito. “La prevención, en estos casos, está en manos de los órganos de control del Estado que deben actuar desde el momento en que se inicia un proceso de selección o contratación entre entidades públicas y empresas existiendo de por medio recursos públicos. La fiscalía actúa cuando el delito ya se cometió”, explica.

ASUNTOS A INVESTIGAR
A fines del 2012, la Procuraduría Pública Municipal de Chiclayo formuló las denuncias correspondientes ante el Ministerio Público por el hallazgo de una docena de cartas fianzas falsas presentadas a la comuna por empresas contratistas con el propósito de hacerse de diversas licitaciones para la ejecución de obras. Entre las cartas figuran las del Consorcio Supervisor Chiclayo, responsable de la supervisión de la millonaria obra de saneamiento básico en el centro de la ciudad.

En tanto el 28 de febrero pasado la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Lambayeque, con disposición N° 03, determinó que existen razones de peso para que se inicie la investigación preparatoria a los funcionarios municipales y responsables del consorcio “San Pedro” por la ejecución de los trabajos de renovación y ampliación de las redes de agua y alcantarillado en la ciudad de Lambayeque; así como a los funcionarios de EPSEL y el consorcio “Santiago”, ejecutores de la renovación de los colectores Sur y Castilla de la “Ciudad Evocadora” por la presunta comisión de delitos como contaminación del ambiente, contaminación de bienes o insumos destinados al uso o consumo humano, y colusión. “Hay investigaciones ya en marcha y estas deberán dar sus resultados”, señala la titular del Ministerio Público en Lambayeque, quien considera que la ciudadanía debe evaluar el rol que cumple cada órgano de control y si estos cumplen con su labor en defensa de los intereses de la ciudadanía y el Estado.


POSTURA FISCAL
Si bien la presidenta de la Junta de Fiscales deja clara la responsabilidad que tiene los organismos supervisores, reconoce también que la inexistencia de una fiscalía especializada en materia medioambiental limita la función preventiva frente a la comisión de delitos por contaminación, como los que se generarían con las obras de saneamiento en ejecución tanto en Lambayeque como en Chiclayo.

“Pese a la limitación hacemos todo lo necesario, lo posible, pero muchas veces se escapa de nuestras manos abarcar tantas deficiencias de naturaleza administrativa que tienen los alcaldes y allí está, por ejemplo, el distrito José Leonardo Ortiz lleno de basura, falta de limpieza pública y otros problemas que se ven en todo lugar al que concurrimos. Pero hay que ser francos y reconocer que no todo puede ser responsabilidad de las autoridades, los ciudadanos debemos tener clara la visión de la ciudad en la que queremos vivir y contribuir a que esta sea mejor. La tranquilidad de los vecinos de Chiclayo y Lambayeque se ha visto superada por la deficiencia e ineptitud de las autoridades, pero también por sus propios errores como colectividad”, indica.

Carmen Miranda refiere que con el puntual trabajo de los fiscales en las investigaciones iniciadas se buscará sanción para los responsables de los malos trabajos en las obras de saneamiento, cuyo impacto negativo en la ciudadanía, el ornato y las actividades comerciales son preocupantes.

“Ante los problemas presentados para las autoridades es fácil deslindar responsabilidades y señalar a otros, sin embargo con una buena investigación vamos a dar con los responsables y buscar una sanción en la medida que sus actos estén previstos como delitos, pero también debe tenerse en cuenta que no todos los hechos son delitos y por el contrario deben ser canalizados administrativamente, donde el Ministerio Público no tiene nada que ver. Nosotros no podemos sobrepasar nuestras atribuciones y asumir funciones que le competen a otros entes”, manifiesta.

En tal sentido, la autoridad del Ministerio Público refiere que los fiscales deben actuar con celeridad. “He dado algunas instrucciones a los fiscales para que actúen de inmediato e identifiquen a los autores de la penosa situación que atraviesan Chiclayo y Lambayeque. Todos sabemos que hay empresas que no han cumplido, que las obras han estado o están abandonadas y que los supervisores no están desempeñándose adecuadamente, lo que está generando graves problemas a los que el Ministerio Público no puede ser ajeno”, señala.

META ANUAL
Por otro lado, en relación a lo proyectado para este año por el Ministerio Público de Lambayeque respecto a la resolución de casos, Miranda Vidaurre sostiene que la meta es llegar a dos puntos más sobre la meta alcanzada en el 2012, cuando ella se desempeñó como fiscal coordinadora del distrito judicial. Quiere decir que para este año se estima que los fiscales resolverán el 87% de las denuncias que se presenten asegurando la celeridad y eficacia que el Nuevo Código Procesal Penal garantiza a los ciudadanos.

Desde abril del 2009, en que se implementó el Nuevo Código en Lambayeque, a enero de este año, se han logrado seis mil 700 condenas gracias al trabajo fiscal, 20 de las cuales, en el 2012, fueron a cadena perpetua por casos como violación de menores y robo agravado. En estos casi cuatro años el Ministerio Público en su ámbito regional ha resuelto 86 mil 80 casos, exponiendo como otros logros un total de tres mil 467 cuadernos de ejecución de sentencia. Miranda Vidaurre, quien entre el 2009 y el 2010 presidió por primera vez la Junta de Fiscales de Lambayeque, indica que uno de los lineamientos de su política de gestión es que el fiscal esté a tiempo en los sucesos que se presentan, sobre todo en los que hay que recoger evidencia criminal que servirá como base de la investigación.

“A veces la población se puede quejar de algunas deficiencias que nosotros aceptamos, toda vez que estamos en un proceso de implementación del Nuevo Código Procesal Penal porque recién tenemos cuatro años desde que se aplicó su uso y sobre todo porque muchos de los fiscales con los que iniciamos el proceso han sido reemplazados por fiscales titulares que tiene que seguir adaptándose al nuevo sistema”, explica.

Resultados de la eficiencia lograda en el Ministerio Público de Lambayeque es que el año pasado 14 despachos fiscales de la jurisdicción se hicieron acreedores del bono de productividad siendo reconocidos a nivel nacional. “Desde mi cargo como presidenta de la junta no dirijo el trabajo de los fiscales, pues ellos gozan de total independencia en su trabajo. Sin embargo, es bueno que ellos sepan cuáles son las demandas de la población, las quejas que esta tiene y cómo perciben la labor que ellos desempeñan”, señala.

CONTRA LA CRIMINALIDAD
El Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público ha identificado, tras evaluar los informes alcanzados por los fiscales de Lambayeque, cinco “puntos calientes” de incidencia delictiva en la región. Estos puntos son, además de espacios geográficos determinados, problemas como delincuencia común, microcomercialización de drogas y trata de personas.

“Hemos elaborado un plan operativo anual para atacar todos esos puntos y necesitamos, lógicamente, la colaboración de la Policía Nacional, porque nosotros no tenemos ni el equipamiento ni la fuerza que esta posee. Hasta el momento nuestras actividades respecto a la lucha contra la delincuencia no han sido incluidas en el Plan Regional de Seguridad Ciudadana que tiene el consejo que lidera el Gobierno Regional, pero confiamos en que esto se dará en las próximas semanas porque ya se ha informado sobre la estrategia que desarrollamos nosotros”, refiere.

Precisamente en relación al desempeño del Consejo Regional de Seguridad Ciudadana, Miranda Vidaurre lamenta que ya no se ejecuten evaluaciones trimestrales como se realizaban cuando presidía el gobierno lambayecano Nery Saldarriaga de Kroll, lo que posibilitaba la medición de resultados conjuntos con el trabajo de todas las instituciones participantes.

“Un plan de seguridad lo puede presentar cualquiera, pero el asunto está en las acciones y resultados que se tienen. Yo considero que está faltando control, seguimiento, monitoreo e informes periódicos de lo que se está haciendo. Se necesita más articulación del trabajo que realiza cada institución de manera independiente”, asevera la presidenta de la Junta de Fiscales.

+ NOTICIAS
Los fiscales César Bravo Llaque, Giovana Del Río Carreño, Marena Mendoza Sánchez, Mariana Vásquez Zagaceta y Mercedes Pintado Delgado disputan las tres plazas para titulares superiores (dos penales y una civil), al ser los únicos que calificaron las evaluaciones del Consejo Nacional de la Magistratura.
El Distrito Judicial de Lambayeque tiene 185 fiscales.
Para este año se tiene programada la construcción del Módulo Básico de Justicia de José Leonardo Ortiz.
Semanario Expresión

15 noviembre 2012

EPSEL RESPONDE A CUESTIONAMIENTOS DE SUPERVISOR:

“Las dificultades que se observan en las obras del centro histórico de Chiclayo, a consecuencia del proceso contractivo de la obra de saneamiento básico en el centro de la ciudad, y que vienen afectando e incomodando a los usuarios y a la colectividad en general, no se pueden atribuir a la elaboración del expediente técnico, mayor razón si este ha sido modificado de forma sustancial al que inicialmente planteó EPSEL”, así responde el ingeniero Néstor Salinas Vásquez, gerente de Proyectos y Obras de la empresa de saneamiento, tras las aseveraciones dadas por el supervisor del proyecto, José María Cajo Ramírez, a nuestro medio en la edición 790.

Salinas Vásquez precisó que la planificación de los frentes de ejecución de la obra, su organización para poder asignar recursos de mano de obra, equipos y la logística necesaria, corresponden y están bajo la responsabilidad del Consorcio Chiclayo como ejecutor de los trabajos y este debe contar con la aprobación y autorización del supervisor en concordancia con la Ley de Contrataciones del Estado y su Reglamento, habiéndose producido en estas circunstancias afectación de la infraestructura existente que opera EPSEL, por lo que la empresa de saneamiento es perjudicada en su imagen, toda vez que los vecinos le reclaman por una obra que no ejecuta ni supervisa, no obstante a que próximamente será quien reciba para su operación las nuevas redes de saneamiento.

Elaboración del expediente
El funcionario informó a Expresión que en la elaboración del expediente técnico participaron el ingeniero sanitario Edgard Muñico Osorio y los ingenieros civiles Jorge Alvarado Quiroz, José Quiñones Yahiro, Manuel Irigoyen Tenorio y Ángel Meléndrez Temoche, los mismos que sometieron a revisión del Área Técnica el documento que se aprobó en agosto del 2009 con Resolución de Gerencia General N°193-2009-EPSEL S.A/GG por un monto de 29 millones 419 mil 533.82 soles.

“Con Oficio N°029-2009-MPCH/GPP, del 21 de septiembre del 2009, el Gerente de Planeamiento y Presupuesto de la Municipalidad de Chiclayo, economista Víctor Vallejos Díaz, hizo llegar el Informe N°106-2009-MPCH-SGPI-CTI, donde se indica que la comuna tiene la Capacidad Técnica y Operativa para la Ejecución del Proyecto, solicitando a la vez que esta sea la Unidad Ejecutora, por lo que con oficio N°1051-2009-EPSEL S.A/GG, de fecha 19 de noviembre del 2009, el Gerente General de aquel entonces efectuó el trámite correspondiente a la Dirección General de Programación Multianual del Sector Público del Ministerio de Economía y Finanzas, autorizándose el cambio de la Unidad Ejecutora del proyecto de inversión a favor de la municipalidad provincial”, detalla.

Los cambios realizados
En este estado de cosas – añade Salinas Vásquez - siendo la Municipalidad Provincial de Chiclayo la Unidad Ejecutora, “decide proceder, sin autorización, a realizar modificaciones sustanciales al expediente que aprobó EPSEL, cambios que repercuten en el sistema hidráulico y operativo de las redes de alcantarillado, haciendo suyo el expediente y aprobándolo con Memorándum 1019-2011-MPCH de fecha 19 de octubre del 2011. Estos cambios en el expediente modificado no cuentan con las firmas ni visto bueno de los profesionales que elaboraron el proyecto inicial, por lo que el expediente que viene ejecutando la Municipalidad de Chiclayo ya no corresponde a EPSEL S.A, desde la fecha de su nueva aprobación como unidad ejecutora”, asevera, rechazando de esta manera las imputaciones realizadas por Cajo Ramírez, quien sostiene que la empresa de saneamiento es responsable de los errores existentes en el expediente.

En esta serie de modificaciones, por ejemplo, se redujo el presupuesto asignado para la Mitigación de Impacto Ambiental, toda vez que el expediente inicial consideró, en el 2009, una partida de 400 mil soles, pero la Gerencia de Infraestructura de la Municipalidad de Chiclayo la redujo a 364 mil aun cuando dicha partida debió incrementarse con la actualización de costos en el 2011. Además, los recursos fijados en el proyecto de EPSEL para Información y Educación Sanitaria en 130 mil soles, fueron rebajados a 40 mil, por lo que resulta limitada la capacidad para que ahora la población entienda la problemática temporal que toda obra de saneamiento genera.

“Recientemente al advertir esta problemática, el Sub Gerente de Estudios y Proyectos de la municipalidad viene solicitando opinión técnica para nuevas modificaciones de ruta o trazo, como es el caso del colector Principal de la calle Francisco Cabrera a la calle Izaga, aun generando riesgo de derrumbe de casas antiguas. EPSEL a considerando que esto no es factible, mayor razón cuando por dicha zona pasa la línea de impulsión de 400 milímetros de diámetro hacia el tanque elevado ubicado en la avenida Grau, que ante cualquier percance podría generar desabastecimiento de agua a la ciudad, además de las redes subterráneas de energía eléctrica y de agua y alcantarillado”, señala Néstor Salinas Vásquez, reforzando la opinión que en la edición 791 alcanzara el ingeniero Edgar Muñico Osorio.

El Gerente de Proyectos y Obras de la empresa de saneamiento refiriere finalmente que EPSEL S.A ha cursado sendas comunicaciones a la Municipalidad Provincial de Chiclayo a lo largo del proceso de ejecución de la obra, dando a conocer las observaciones a los diferentes pasos constructivos y al cumplimiento de las especificaciones técnicas en función a su labor de coordinador y observador del desarrollo del proyecto de agua y alcantarillado.

“Los cambios en el expediente modificado no cuentan con las firmas ni visto bueno de los profesionales que elaboraron el proyecto inicial”.

CIFRAS:
El ingeniero José Sosa Saavedra era Gerente de Infraestructura de la comuna provincial cuando se realizaron los cambios al expediente de EPSEL. Es él quien firmó la selección del Consorcio Chiclayo como ejecutor de la obra.

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CUESTIONAMIENTOS DEL SUPERVISOR 
En la edición anterior recogimos las declaraciones del representante del Consorcio Supervisor Chiclayo, José María Cajo Ramírez, quien expuso una serie de razones por las que el proyecto de saneamiento en el casco urbano de la ciudad presenta retrasos y genera tanto malestar a los vecinos, refiriendo en todo momento que la responsabilidad recae sobre EPSEL al haber elaborado inicialmente el expediente técnico.

Cajo Ramírez cuestionó, por ejemplo, que EPSEL no haya reunido a personal calificado y con experiencia para la elaboración del expediente y que este haya empleado planos de gabinete (históricos), que distan mucho de la realidad actual de las redes de agua y alcantarillado en el centro de la ciudad. “El proyectista no ha reunido la información suficiente para elaborar un expediente técnico consistente con la realidad que se tiene. No se han contrastado los planos de gabinete que posee EPSEL con las necesidades actuales del sistema de saneamiento, es decir el expediente técnico de obra de agua de Chiclayo está mal hecho”, señaló.

Asimismo, consideró insuficientes los presupuestos para la Mitigación del Impacto Ambiental al suponer que era EPSEL quien los había fijado, y que la actitud de la empresa resultaba negligente por no dar tratamiento adecuado a la red antigua, razón que origina los atoros y filtraciones de aguas servidas en las calles donde ya se han renovado las tuberías. “Por más que se quiera y se instalen las redes en algunos tramos, el sistema no funcionará adecuadamente porque se sigue operando con la red antigua”, expresó el supervisor.
Semanario Expresión

19 abril 2012

ES IRRESPONSABLE QUE CHICLAYO SIGA SIN DRENAJE PLUVIAL

En las últimas décadas muchos han sido los alcaldes que con su visión de desarrollo han emprendido obras de impacto en la ciudad, ya sea el ensanchamiento de calles que impulsó Arturo Castillo Chirinos o la construcción de nuevas arterias como la Vía de Evitamiento y la avenida Grau que hicieron realidad Miguel Ángel Bartra y Fernando Nobecilla Merino, respectivamente.
Sin embargo, ninguna de nuestras autoridades, incluida la actual, ha tomado con firmeza el proyecto más importante para Chiclayo, la construcción del drenaje pluvial que permita proteger la obra pública y mitigar la fuerza de la naturaleza. Falta de decisión y proyección. Esas son las razones por las que el decano del Colegio de Ingenieros de Lambayeque, Jerry Ochoa Medina, considera que hasta el momento nuestra ciudad, tan añeja como moderna, carece de tan necesaria obra, cuya evocación no ha pasado de ser tema electoral y de somero tratamiento.

Pero además, el representante de la orden profesional considera que no ha existido voluntad de nuestros líderes locales por gestionar los recursos que se requieren para ejecutar el drenaje pluvial en la ciudad. “Digo gestionar porque Chiclayo, Lambayeque en su conjunto, tiene desventajas frente a otras regiones del país como Piura y La Libertad que sí cuentan con recursos para emprender un proyecto tan ambicioso como el que nosotros necesitamos. Ha faltado compromiso para hacerlo realidad”, lamenta Ochoa Medina.

Ausencia de las universidades Componente que agrega el representante de los ingenieros es la pérdida del liderazgo académico y científico de las universidades locales, 10 en total. A decir de Jerry Ochoa, ninguna de ellas se ha preocupado por investigar y proponer las posibilidades de realización de la obra, que abarque el bloque urbano que conforman La Victoria, Chiclayo y José Leonardo Ortiz. “En Piura, por ejemplo, la universidad, los gobiernos locales de Piura y Sullana, así como el Colegio de Ingenieros iniciaron un trabajo coordinado para ejecutar el drenaje pluvial y si bien no lo tienen concluido, por lo menos han mostrado avances como la construcción de una vía canal y trabajos en las zonas más vulnerables. No olvidemos que Piura, al igual que nosotros, sufre mucho en la temporada de lluvias y más aún cuando se presenta el Fenómeno El Niño”, explica.

La vecina región también ha desarrollado una estrategia de Alerta Temprana, consistente en advertir con días de anticipación el caudal de los ríos, crecidas, posibilidades de desborde y zonas donde se requiere trabajo preventivo. “Es un sistema hidrométrico automatizado que permite calcular los daños que puede generar una inundación en la ciudad de Piura. Esto permite, por ejemplo, que con 48 horas de anticipación se pueda declarar en emergencia la ciudad y hasta evacuar a la población”, señala el ingeniero. “Da pena señalar que en Lambayeque las universidades han renunciado a su compromiso con la región, con la investigación que sirva de aporte al desarrollo social y económico. Basta con preguntarnos cuántos proyectos nacidos en las universidades han aplicado para beneficio de la colectividad local para saber que o son pocos o no existen. Es irresponsable que Chiclayo siga sin drenaje pluvial”, asevera Jerry Ochoa, añadiendo que las casas superiores de estudios sí tienen las herramientas y laboratorios necesarios para elaborar propuestas de ingeniería que ayuden a reducir los impactos del Fenómeno El Niño. “Fácilmente han podido diseñar dos modelos hidráulicos, uno para el puente Eten y otro para el puente Reque, propuestas que hubieran ayudado a solucionar las complicaciones que se tienen en ambos viaductos cada vez que se incrementa el caudal del río Reque. La investigación la deben hacer las universidades y no lo hacen, tanto en el tema hidráulico como en el agrícola”, refiere.

Proyecto incompleto
La comuna provincial de Chiclayo ha anunciado que ya cuenta con el presupuesto aproximado de 33 millones de soles que trasferirá el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento para la renovación de las redes de agua y alcantarillado en el centro de la ciudad. Sin embargo, lejos de aprovecharse la oportunidad para implementar el drenaje pluvial, el proyecto omite este aspecto que resulta urgente.

En palabras de Jerry Ochoa este asunto resulta penoso, toda vez que el área técnica de la comuna en ningún momento convocó la participación del Colegio de Ingenieros y mucho menos de las universidades para recibir las recomendaciones u alcances de cómo perfeccionar el proyecto, lo que finalmente hubiera permitido integrar a la obra de agua y desagüe la construcción del drenaje pluvial. “Lo que vemos es una disminución de las relaciones entre la sociedad civil, el gobierno provincial de Chiclayo y el Gobierno Regional de Lambayeque. Desde hace poco más de cinco años se generó un divorcio entre los colegios profesionales y la comuna, resultando un severo perjuicio a la ciudad, porque todas las obras ejecutadas han carecido del aval técnico de quienes también pueden contribuir en su perfeccionamiento. Diferente hubiera sido la suerte si en este proyecto aprobado por el Ministerio de Vivienda se incluía el drenaje pluvial. Es una pena que el alcalde no convoque. Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma es incapaz de ir en su búsqueda”, enfatiza. “Personalmente he ido a hablar hasta en cuatro oportunidades con el alcalde y sus técnicos del área de obras, pero es como si se dialogara con una pared que no hace caso. Nuestra intención no es política, nos preocupamos porque somos chiclayanos, porque vivimos a diario la problemática de la ciudad, pero además, porque es nuestra obligación como colegio profesional”, añade Ochoa Medina.

Necesidad de planificar
Por otro lado, en referencia a la inseguridad que afecta a la población local, el decano del Colegio de Ingenieros de Lambayeque advierte la necesidad de tomar las previsiones suficientes a fin de evitar que la ejecución del proyecto de renovación de las redes de agua y alcantarillado que durará dos años se convierta en el escenario perfecto para el incremento de la delincuencia. “Imagínense que en pleno centro de la ciudad los vándalos infiltrados en construcción civil desaten la violencia, extorsionen o se agarren a balazos como lo hacen en otras obras. Sería catastrófico que eso suceda en Chiclayo y si no se toman medidas desde ahora, la situación sencillamente se nos escapara de las manos”, afirma, tomando como ejemplo lo que viene sucediendo en la ciudad de Lambayeque, donde además no existió planificación en la ejecución de los trabajos.

Drenaje urbano
Las normas técnicas, a lo que se suma la experiencia, señalan claramente que las aguas acumuladas en el pavimento no deben ser ingresadas a los colectores de desagüe porque ello origina que, por falta de capacidad, deterioro y poco mantenimiento, éstos colapsen, provocando que las aguas servidas afloren a la superficie poniendo en vilo la salud pública. Claro está, esto es lo que se hace actualmente en Chiclayo. “Urgen acciones de mitigación y parte de ello se complica por una razón que, aunque sencilla, resulta importante. Chiclayo carece de parques y éstos son, en períodos de lluvia, espacios estratégicos para la acumulación de las aguas tras la eliminación de aniegos. La municipalidad hace mal al permitir que las nuevas habilitaciones urbanas (urbanizaciones), reduzcan sus áreas destinadas a la recreación, que según la norma nacional debe ser equivalente al 8% del total construido”, explica.

Jerry Ochoa, añade que Chiclayo, por sus características topográficas, no es una ciudad que presenta ventajas para el drenaje pluvial, en principio porque el terreno es plano y no inclinado, y segundo porque existen cuencas ciegas, es decir áreas urbanas ubicadas en espacios que se encuentran bajo el nivel de la superficie general, esto porque antes fueron campos destinados al cultivo del arroz. “Estamos rodeados de canales (acequias Coix, Yortuque y Pulén) que delimitan la ciudad y forman cuencas ciegas, que son áreas vulnerables en tiempos de lluvias. Drenar el agua hacia los canales, sencillamente no es buena idea. Cuencas ciegas son por ejemplo, la urbanización La Purísima, que tiene la Vía de Evitamiento por encima de su nivel; la urbanización Bancarios, que está en menor altura que la avenida Pacífico; la urbanización Miraflores, delimitada por la Panamericana Norte, y así muchos otros lugares de la ciudad en los que se necesita realizar trabajos preventivos desde ya”, indica el decano del Colegio de Ingenieros.

Propuestas de prevención
En coordinación con el Ministerio de Agricultura, la orden profesional está proponiendo que como obra de mitigación ante una posible inundación urbana, se revista de concreto el Canal Chiclayo, en su tramo repartidor desde Chilapito hasta el ingreso a la ciudad, a fin de permitir que el incremento de su caudal en temporada de lluvias no genere desbordes, perjudicando a la zona este. “Ya en el año 98 se originaron serias complicaciones con este canal que se desbordó al recibir el exceso de agua acumulada en el reservorio de Tinajones. ¿Para qué esperar una desgracia similar si podemos evitarla?”, cuestiona.

En relación a la vía canal de la Avenida Chiclayo, Ochoa Medina reafirma los cuestionamiento técnicos que el Colegio de Ingenieros ha planteado a la obra que aún está en proceso constructivo, toda vez que desviar hacia él las aguas de las lluvias no resultaría del todo efectivo, en razón que las ventilas de escape que se han implementado son de apenas 50 centímetros. “En 1998 hubo una intensidad de lluvia de 15 metros cúbicos por segundo, es decir la ciudad recibió 900 mil litros de agua por minuto. La lluvia duró cuatro horas. Evacuar la misma cantidad de agua por la vía canal de la Avenida Chiclayo sería imposible, porque las ventilas no tienen esa capacidad. Hoy sabemos que el proyecto inicial se ha ido modificando. El canal Chiclayo, que alimenta todas las acequias que pasan por la ciudad, transporta ocho cubos de agua por segundo, quiere decir que en un Fenómeno El Niño la vía canal tendría que soportar el doble de ese caudal, lo que sencillamente no sería posible”, expone Ochoa Medina, precisando que en la intersección de la prolongación Lora y Lora y la Avenida Chiclayo se presentarán serias complicaciones.
Semanario Expresión