20 junio 2013

LA IMPORTANCIA DE LA HUELLA DE CARBONO

La Huella de Carbono (HC), tiene una gran importancia en el medio ambiente como indicador de sostenibilidad, ya que aporta información sobre la cantidad de Gases Efecto Invernadero que emite a la atmósfera el desarrollo de una actividad, sencillamente, mide el impacto que el desarrollo de una actividad provoca sobre el clima.

Pero además, su cálculo asociado a la actividad de una empresa implica el análisis del funcionamiento interno de la misma, por lo que permite conocer con exactitud de qué fuentes provienen esas emisiones.

Una vez calculada la huella de carbono se deben gestionar estrategias de reducción de la misma, lo que supondrá ciertas ventajas a la empresa que lo realice, como por ejemplo, reducir la cuantía de energía utilizada para el desarrollo de la actividad energética, que además implica un ahorro económico a la empresa. También, la propia empresa tendrá un conocimiento de su funcionamiento interno, que puede mejorar la optimización del espacio, uso de materiales y generación de residuos y vertidos, etc….

La huella de carbono es una herramienta muy importante a la hora de valorar objetivamente lo que contamina una empresa frente a otra. De dos empresas que pueden obtener un mismo producto, o muy similar, la emisión de carbono que se ha producido en cada una puede ser muy diferente según la política medioambiental que tenga cada empresa.

Existen empresas que se plantean realizar ciertos cambios para aminorar el impacto que generan, y justificarlos para además utilizarlo como herramienta de marketing, pero hasta la huella de carbono no había una herramienta concreta que diera estos resultados tan fáciles de comparar, (siempre y cuando se utilicen las mismas metodologías).

Poco a poco va habiendo más sectores que ven útil y necesario el cálculo de huella de carbono a sus empresas, lo que implica que puede aportar muy buena publicidad en relación con lo sostenible, a la par que la implementación de medidas para ir mitigando el daño que pueden causar ciertas gestiones al medio ambiente.
Natura - Medio Ambiental

17 junio 2013

MPCH DEBE FRENAR DESCONTROL ANTE SATURACIÓN DEL PARQUE AUTOMOTOR

La falta de señalización de las principales calles y avenidas, el descomunal incremento del parque automotor, sumado a las calles angostas y el problema de los obras de saneamiento en el casco urbano de la ciudad están permitiendo que en los últimos meses, el tránsito se congestione cada vez más, al punto que termine por perjudicar aún más la labor que a diario cumplen los efectivos policiales de la unidad motorizada de Tránsito.
Esta caótica situación, a la que se suman otros factores es expuesta por el comandante Edwin Dávila Paredes, jefe de la Unidad de Tránsito de la II Dirección Territorial de la Policía Nacional.

Una de ellas – refiere - es la excesiva demora en la entrega de la famosa Tarjeta de Operatividad, detectándose que muchos conductores que ofertan un servicio público, a pesar de haberla tramitado hace dos años ante la Gerencia de Tránsito de la comuna provincial de Chiclayo no se cumple con entregar, exponiéndose – como ha sido habitual en la mayoría de casos – el argumento de no disponer de logística para su impresión, muy a pesar que las órdenes para su entrega fueron validadas por los jefes de turno.

El oficial policial precisa que en los extremos, los choferes que ofrecen el servicio de taxis y mototaxis se escudan en haber realizado su trámite para alegar que ya tienen el derecho de circular por la ciudad, a pesar que no conocen si desde la gerencia se les dio o no visto bueno a su solicitud.

“Es más, a cambio de estos pagos, se les entrega simples documentos, sin firma, sin sellos, que muchas veces motiva a que los efectivos policiales duden en saber a ciencia cierta si éstos son emitidos desde la gerencia municipal, o son falsificados. En razón de ello, es pertinente precisar que ya no se debe permitir más autorizaciones, dado a que el parque automotor, principalmente en horas punta se torna incontrolable ante la presencia masiva de taxis, mototaxis, colectivos y combis, por lo que de no haber un estudio técnico por parte de especialistas se tiende al colapso”, acotó.

En ese sentido, el comandante Edwin Dávila recomienda a la comuna provincial la correcta emisión de documentos, especialmente de las Tarjetas de Operatividad, en el caso del servicio de taxi, a fin de que los agentes de la Unidad de Tránsito puedan cumplir con realizar un control mucho más efectivo, rápido y ordenado.

Si bien sería positivo facilitar la comunicación entre el personal policial y municipal, a fin de verificar situaciones imprevistas, como el de la documentación que portan los transportistas, el comandante Edwin Dávila precisa que ello sería hacer más engorrosa la acción del efectivo policial, de allí que pide orden en la función de los trabajadores municipales.

Otro aspecto que preocupa a los miembros de la Unidad de Tránsito es el otorgamiento de paraderos en la vía pública, lo cual en horas punta complica aún el tráfico de los vehículos. Más aún cuando éstos se ubican en zonas estratégicas de la ciudad, como en la calle San José a la altura de Metro, avenida Bolognesi en las postrimerías del Real Plaza.

“Siendo Chiclayo una ciudad pujante, de gran desarrollo económico y social, no puede continuar presentando problemas de esta índole, por lo que resulta primordial controlar el desmedido incremento de vehículos como taxis, mototaxis, colectivos, minivan y hasta camionetas rurales”, puntualiza, precisando que ello – desde ya - resulta preocupante y amerita la reacción de las autoridades para coordinar reuniones de emergencia para asumir el control de esta problemática.

Es más, el oficial hace notar que los últimos años, sin control alguno, la municipalidad provincial ha venido permitiendo la circulación – sin plan técnico de por medio - de todo tipo de vehículo público, agravando mucho más la compleja situación.

Desde ya, el oficial espera una pronta respuesta de las autoridades municipales, a fin de controlar uno de los grandes males que padece la ciudad y que genera más de un dolor de cabeza a policías, transportistas y ciudadanía en general.

Imposición de papeletas
Asimismo, la falta de cultura y el poco conocimiento de las reglas de tránsito, motiva a que los efectivos de tránsito impongan a diario un aproximado de 150 papeletas de infracción, tanto a los conductores de vehículos de transporte público como privado.

“Esta falta de cultura también alcanza al usuario o al peatón, porque a diario se aprecia que éstos requieren un servicio en zonas no permitidas. Y en el caso de los conductores, éstos, en cifras considerables, no portan licencias de conducir, ni tarjeta de propiedad ni SOAT, y en la peor de las situaciones, no tramitan siquiera sus placas de rodaje a pesar de haber extralimitado el tiempo para su gestión”, puntualiza.

Es más, resalta que una de las pésimas costumbres de los conductores, es encontrar estacionado sus vehículos en cualquier lugar, originando congestión vehicular, más si es en hora punta; sin embargo, “cuando se les impone la sanción, piensan luego que el o la efectivo policial es abusivo, lo cual es totalmente falso, porque solo buscamos darle la fluidez y celeridad al tránsito vehicular, pero sobretodo prevenir los accidentes”.

Dávila Paredes precisó que semanalmente, personal de la unidad a su cargo intervienen entre 150 y 200 conductores por manejar sin documentos en regla y ebrios, lo que representa un grave problema de educación vial.

A esta cruda realidad, se añade otro aspecto no menos preocupante que las anteriores. Y es que la ciudad de Chiclayo – vale decir la municipalidad - no cuenta con un amplio depósito oficial de vehículos que le permita almacenar éstos luego de ser intervenidos en los operativos, como una sana medida coercitiva.

“Las comisarías no pueden disponer del internamiento de los vehículos cuando son intervenidos sus conductores, toda vez que no hay espacio suficiente en el que actualmente se cuenta, por lo que el efectivo policial solo impone la papeleta y no retiene el vehículo, lo cual origina que los propietarios continúen manejando sin la documentación en regla”, precisa el comandante Edwin Dávila Paredes, destacando una oportuna propuesta, la implementación del Decreto Supremo que permite aplicar la suspensión de las licencias de conducir por sistemas de punto, que implica – con el ánimo de concientizar al transportista – una vez que acumule cierta cantidad de papeletas se le procede a suspender la vigencia de este documento.

El jefe de la Unidad de Tránsito de la II Dirtepol refirió que a pesar que muchos de los choferes intervenidos son multados, la gran mayoría son reincidentes.

Accidentes de tránsito
El oficial policial destacó además que otros de los motivos que propician los accidentes figuran la falta de señalización, hablar por celular y no colocarse el cinturón de seguridad.

En lo que va del año, entre los meses de enero y abril, la Unidad de Tránsito de la Dirección Territorial de Lambayeque ha reportado un total de 97 accidentes en las carreteras por diferentes motivos, los cuales han originado la muerte de 51 personas (34 varones y 17 mujeres), así como dejando como saldo 119 heridos (97 varones y 22 mujeres).

Según informó el comandante Edwin Dávila, para revertir esta situación, esta dependencia policial emprendió agresivas campañas, repartiendo volantes y afiches, para sensibilizar a los conductores y evitar de esta forma el aumento de accidentes con consecuencias fatales, precisamente porque las unidades muchas veces son conducidas a excesiva velocidad y los choferes en estado de ebriedad.
Semanario Expresión

13 junio 2013

LA RUTA SAGRADA DE LERCANLECH

Lercanlech, que en lengua mochica significa “valle principal” fue castellanizado como “La Leche”. Este río que une la comunidad quechua de Incawasi, con los bosques de Laquipampa, los algarrobos de Pómac y las pirámides de la cultura Sicán, también forman parte de la ruta del  II Birding Rally Challenge que empezó hoy en Chiclayo.

Las montañas de Incawasi se visten de colores. Es la fiesta del Taqui, y cientos de pobladores de los diferentes caseríos se concentran en una celebración donde cada poblador demuestra su procedencia con los colores de su poncho. Este concurso de danzas y escenas, extraídas y teatralizadas de las leyendas, es enteramente en quechua, lengua que los pobladores de Incawasi mantienen tercamente.


En la parte alta de Incawasi sobresalen elevadas montañas donde se originan las aguas de Lercanlech. Allí se estiran lagunas por encima de los 3800 metros, salpicadas de bosques de relictos en que se recoge el agua pura que llenará de vida las partes bajas. Los bosques de estas partes altas son territorios aún inexplorados, con mucho por descubrir todavía.
El herpetólogo Pablo Venegas, investigador que conoce bien el área y los bosques secos del norte del Perú y curador de la División de Herpetología de CORBIDI, señala que “se estima que en los bosques de las partes altas del valle de Lercanlech quedan varias especies de anfibios aún por descubrir”.

Al otro lado de las cumbres, mirando al Este, se encuentra Kañaris, un pueblo de habitantes de coloridos trajes, donde también se habla quechua. Siguiendo el trazo del valle, el Lercanlech desciende y llega a vastos bosques, dejando atrás las zonas de vegetación baja, pajonales y frío, y arribando a territorios de nuevos aires donde las vestimentas, las costumbres, los paisajes, la fauna, y los cultivos cambian.
Pampas y pavas
El río cruza las colinas para llegar a un lugar donde abundan los nombres de pampas: Ullurpampa, Riopampa, Lanchipampa, Cochapampa, Shangapampa, Tallapampa, Atumpampa, Tolospampa, Chacuapampa, Oxapampa y Laquipampa. Justamente esta última es un lugar muy especial dentro del recorrido del río. En Laquipampa (o “pampa de las penas”) la vida se pasea con tranquilidad. En la sucesión de bosques montanos a secos, la explosión de aves es impresionante. Los cielos y las ramas de los árboles son trajinados sin cansancio por más de 190 especies, entre las que sobresale la rara pava aliblanca (símbolo de esta zona), ave que aún es fácil de observarse. En los bosques húmedos, a más de 1400  metros de altura, ya no se observa a la pava aliblanca sino a la pava parda. Asimismo, por estos parajes pasea sin preocupaciones la osa de anteojos, enseñando a sus cachorros cómo deshojar una achupalla para comer el sabroso corazón.
Sicán y las Aves
Siguiendo el trazo del río, empezamos a entrar en un oasis de verdor, donde los algarrobos son dueños del paisaje, escudados por sapotes y faiques. Este santuario de vida e historia es Pómac. Ahí podemos sentir cómo confluyen en armoniosa complementación la historia, representada por las pirámides Sicán, y la naturaleza, con sus bosques de variadas aves como el cortarrama peruana, el copetón rufo, la golondrina de Tumbes, el pitajo de Tumbes y la bandurria.

Cuando llueve, el Lercanlech, pletórico de vida, atraviesa de Este a Oeste, llenando de verdor los bosques de estas vastas planicies lambayecanas. Las pirámides, solemnes, lo ven pasar y le agradecen que le cambie la cara al paisaje, antes y ahora. Y es que en estas tierras floreció la milenaria cultura Sicán, rica en oro y que tenía una especial relación con la fauna, especialmente con las aves, que fueron perfectamente representadas en sus ceramios, máscaras, tumis y pinturas murales de los templos sagrados, siendo el eco ancestral del mítico fundador de la primera dinastía de reyes lambayecanos: Naymlap.
Desde aquí se observa el sagrado cerro Chaparrí (venerado por los chamanes de prosapia muchik) y las pampas del mismo nombre, una de las áreas agrícolas más grandes del nuevo mundo, desde la ocupación Sicán, con más de 10 mil hectáreas de campos de cultivo, canales, represas, templos y aldeas, los cuales han sido nombrados por la provincia de Ferreñafe, como “Parque Arqueológico y Ecológico de Batán Grande“, además de ser declarado Patrimonio Cultural de la Nación.
Pasando por donde las iguanas
Luego de bañar las planicies, Lercanlech empieza su ruta hacia el desierto, donde nos cruzamos con un arenal salpicado de sapotes y algarrobos, cerca de Murrup (iguana en muchik), hoy conocida como Mórrope. Ahí, en pequeñas parcelas, aún se cultiva el algodón nativo peruano en una gama de bellos colores como fino colorado, marrón, ante, pardo, blanco rosado, crema fifo, claro, fifo oscuro y blanco simple.

En este desierto, Lercanlech deja sus aguas, las cuales no alcanzan el mar porque es un río endorreico. Durante las intensas lluvias del Fenómeno del Niño, el Lercanlech junta sus fuerzas con los ríos Motupe, Salas, Olmos y Cascajal, para ayudar a formar la laguna “La Niña”, en complicidad con el estuario de Virrilá y las lagunas de Ramón y Ñapique.
Caletas y Mar
El recorrido desde las frías cumbres del valle de La Leche nos lleva sin duda al océano, específicamente a la caleta de San José y a las islas de Lobos de Tierra y Lobos de Afuera. En San José, milenarios pescadores alistan sus embarcaciones para ir a recoger los frutos del mar por la misma ruta por la que llegó Naymlap. En la cara de los moradores de esta caleta se puede aún reconocer, sin dudas, los rasgos de la cultura Mochica. La larga franja de playa que se encuentra al norte de esta caleta termina en el cerro Illescas, formando la playa más larga del Perú, justo frente a esas dos islas de indudable riqueza marina y belleza escénica. De éstas, la de Lobos de Tierra está relacionada con los entierros de la élite de la cultura Sicán o Lambayeque, ya que las tumbas y templos piramidales desde el continente miran precisamente a la isla. Además, desde el mar llegó un hombre carismático y sabio que al morir alcanzó la inmortalidad, convirtiéndose en el dios alado Naymlap (“ave del agua”), que marcó para siempre a la cultura lambayecana.

Las aguas que rodean a estas islas están inundadas de generosos bancos de conchas de abanico, caracoles bola, pulpos y meros, mientras que en las islas mismas existe una importante colonia de piqueros de Nasca (Sula granti), recientemente descubiertos por los investigadores Marcelo Stucchi y Judith Figueroa.
Cadena de atractivos
El valle de Lercanlech representa una nueva e interesante propuesta turística en el departamento de Lambayeque. La oferta y mixtura de atractivos, tanto de corte cultural como de corte natural, hacen surgir la idea de promover su implementación. Expertos opinan que ruta sagrada Lercanlech, es factible que tenga un futuro turístico a largo plazo, pero antes se tiene que trabajar el soporte de sostenibilidad, que pasa necesariamente por una adecuada infraestructura de servicios.

En el contexto del corredor Lercanlech es importante asegurar la conservación de los espacios naturales, ya que al constituirse como atractivos turísticos y parte de la ruta, es necesario velar por su integridad en el largo plazo. El santuario histórico Bosque de Pómac y el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa cumplen esta función. La ruta pretende cubrir una gran diversidad de alternativas para el visitante, como naturaleza, culturas vivas, arqueología y gastronomía. En esta ruta se encuentran además de las dos áreas protegidas por el Estado, otras zonas interesantes como los bosques de Incawasi y Kañaris. También se encuentra en este valle, cerca de Batán Grande, una interesante zona para el estudio de osos de anteojos, donde la Robyn Appleton y la Spectacled Bear Society vienen trabajando arduamente para conservar una población de más de 30 osos.
Parte de la oferta turística de esta ruta también se orienta a la arqueología e historia, y Pómac está dando que hablar. Se espera que los recientes trabajos de excavación en la Huaca El Loro, sean fuente de nuevos hallazgos. Además, la puesta en valor de la Huaca Las Ventanas, nos permitirá conocer realmente cómo eran estas pirámides Sicán, su razón de ser, arquitectura y diseños, para que dejen de ser percibidas como simples cerros de adobe y barro. Carlos Elera, Director del Museo Nacional Sicán, sostiene al respecto: “Éste es un corredor biológico y cultural, con un alto potencial para fortalecer la identidad y resaltar lo auténtico, y que puede contribuir a mejorar la calidad de vida y generar desarrollo a las comunidades de raíz muchik y quechua, bajo la praxis de un turismo rural sostenible”. El Museo Sicán, ubicado en Ferreñafe, contiene una rica muestra de nuestro pasado y es un punto de parada obligatorio para el visitante del valle de Lercanlech, ya que ahí se encuentra la colección de objetos de oro más grande de todo el continente americano, muchos de los cuales representan a Naymlap, las aves y el mar.
Vuelo de Naylamp
La ruta del valle de Lercanlech une el mar con el desierto, el bosque de algarrobos con los pajonales y lagunas altoandinas; une historia con culturas vivas y naturaleza; une educación con investigación y recreación. Es necesario integrar al circuito los bosques montanos orientales, para lo que se haría necesaria una vía carrozable que permita el ingreso directo desde Chiclayo hacia la comunidad de Kañaris, dado que la actual carretera sólo llega hasta Incawasi. A decir de Dante Alemán, esta carencia limita el desarrollo e implementación de la propuesta. Por tanto, es necesario coordinar con las instituciones y organismos responsables, a fin de evaluar su viabilidad y, de ser el caso, culminar el tramo restante de manera planificada y participativa, para así evitar impactos negativos en su construcción.

Ahora, si usted desea visitar la ruta sagrada de Lercanlech, a manera del vuelo mágico de Naymlap, sólo tiene que tomar la mochila y echarse a andar. La proverbial calidez del habitante de Lambayeque hará el resto.
Rumbos del Sol y Piedra
Escribe: Fernando Angulo Pratolongo
Fotos: Walter Hupiú

11 junio 2013

LAMBAYEQUE BAJO LA LUPA DEL BANCO CENTRAL DE RESERVA

De acuerdo al estudio elaborado por el Departamento de Estudios Económicos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el comportamiento de los principales sectores productivos de Lambayeque permite conocer una contribución positiva del 9,9% al crecimiento regional. Los sectores con mayor aporte positivo fueron el agropecuario y manufacturero.
Con información actualizada a la segunda quincena del mes de abril del presente año, el Banco Central de Reserva arroja la Síntesis Económica de Lambayeque al primer bimestre, mostrando al detalle el Indicador de Actividad Económica Regional - que busca medir el desenvolvimiento de la economía departamental a partir de la evolución de la actividad de los principales sectores- permite denotar una contribución positiva del 9,9% al crecimiento regional interanual por parte de los diversos sectores productivos, destacando el agropecuario y manufacturero con mayor aporte positivo.

Este crecimiento, según el análisis, obedeció a la expansión de los sectores agropecuario (34,1%), pesca (107,1%), manufactura (29,9%), construcción (17,6%), electricidad y agua (1,0%), servicios gubernamentales (19,5%) y servicios financieros (13,3%).

El sector agropecuario, en comparación a los dos primeros meses del año pasado, creció 58,0%, merced a la expansión de los subsectores agrícola (67,2%) y pecuario (19,8%). Precisamente el desempeño positivo del subsector agrícola obedeció básicamente al incremento en la producción de arroz (194,5%), caña de azúcar (112,2%) y mango (65,9%). El caso del arroz se explica por mayores siembras en campaña chica; mientras que en la caña de azúcar influyó el hecho de que las empresas Pomalca y Tumán operaran durante más días; en tanto, el mango registró un efecto de rebote estadístico ante los resultados atípicamente malos de la campaña anterior.

Respecto a la actividad pecuaria, el BCRP informa que éste creció 19,8% respecto de similar período del año pasado. Todas las especies cárnicas, al igual que la leche y los huevos, experimentaron sendos incrementos de producción. En particular, la producción de carne de aves se expandió 9,05% y la de vacunos, 36,1%.

Un mayor incremento, en cambio, se registró en febrero de este año en la producción pesquera destinada al consumo humano en fresco, en el orden del 79,7% respecto del año anterior, básicamente por el mayor desembarque de bonito y caballa, que compensó la caída en cachema, lisa, raya, suco y tollo. Esto permitió que en los dos primeros meses de este año, el sector crezca 107,1% con relación a similar período del año previo.

Otro sector importante que también registró un incremento fue el manufacturero, que creció 37,1% respecto de similar mes del año pasado. Esto, responde al incremento en la producción industrial primaria (152,4%), que compensó la caída en la industria no primaria (-3,5%). En resumen, el primer bimestre, el sector se expandió 29,9%.

En el mes bajo análisis, la industria azucarera también llegó a mostrar una expansión de 152,4%, merced a que las empresas de esta rama fabril operaron durante más días. En particular, Tumán, que paralizó en febrero del año pasado, en esta oportunidad operó durante 21 días. Asimismo, la planta de Pomalca funcionó durante 26 días en el mes corriente, mientras que en similar período del año anterior solo lo hizo durante 15 días.

Según el boletín de Síntesis Regional de Lambayeque, la caída de la manufactura no primaria obedeció a la disminución en la producción de arroz pilado (-19,8%), jugos de fruta (-17,2%) y cáscara deshidratada de limón (-100,0%). En el caso de la molinería de arroz, cabe destacar que un mayor nivel de procesamiento en enero último permitió compensar la disminución observada en febrero, de modo que la producción en el primer bimestre registró un incremento de 3,7% respecto de igual período del año previo.

Un sector que también se vio fortalecido en estos meses iniciales fue el de construcción, que creció 15,5% en el mes de febrero respecto de similar mes del año pasado. En este comportamiento, medido a través del despacho de cemento, influyó la inversión privada y la inversión del Gobierno Regional de Lambayeque. En el primer bimestre del año, la expansión del sector fue de 17,6%.

Ese crecimiento, según el Banco Central de Reserva del Perú, se reflejó en los ingresos del Gobierno Central recaudados a través de la SUNAT en Lambayeque, que totalizaron S/. 48,2 millones, implicando un repunte del 46,1% respecto de similar mes del año pasado. Este resultado estriba principalmente en el incremento de lo captado por impuestos a los ingresos (30,7%) y por Impuesto General a las Ventas (56,0%). En el primer bimestre, los ingresos fiscales se expandieron 36,1% (acumulando en los dos primeros meses más de 98 millones de soles).

Repunte del sistema financiero
De acuerdo al informe elaborado por los especialistas Mario Alvarado, Rosario Alama, Bersabeth Palacios y Kiel Arroyo, miembros del Departamento de Estudios Económicos del BCRP, respecto al sistema financiero, los depósitos y los créditos aumentaron 8,7 y 16,0%, respectivamente, en comparación con los dos primeros meses del 2012.

Solo las empresas bancarias representaron el 77% de las colocaciones y las Instituciones de Micro Finanzas (IMF), el 23% restante. Al 28 de febrero de 2013, los depósitos del sistema financiero se incrementaron 8,7% con relación a similar fecha del año anterior. Las empresas bancarias representaron el 71% del total y las IMF, el 29% restante.

Según el boletín económico, en Lambayeque, a febrero de este año, el saldo de depósitos del sistema financiero bordeó los S/.1,532.6 millones y resultó mayor en 8,7% al registrado en similar mes del año previo. Este desempeño obedeció al incremento en las captaciones de las empresas bancarias (5,8%) e instituciones de microfinanzas (16,8%). Los depósitos en moneda nacional representaron el 76,75 del total y se expandieron en 17,3%, en términos interanuales, mientras que las captaciones en moneda extranjera disminuyeron 12,3%.

Los ahorros corrientes, por su parte, representaron el 41,7% de los depósitos en el sistema financiero, seguidos de cerca por los depósitos a plazo (41,6%); estos últimos mostraron también el mayor crecimiento interanual (14,0%).

Estas cifras, apuntan a colocar al Banco de Crédito como la institución que registró la mayor participación en el saldo total de depósitos, con una significación del 26,05, seguido del Banco Continental (19,6%) y de la Caja Piura (12,8%). En conjunto, estas tres entidades dieron cuenta del 58,4% de las captaciones del sistema.

Solo en febrero de este año, el saldo de créditos del sistema financiero fue de S/. 3 760,7 millones, mostrando un incremento de 16,0% respecto del mismo mes del año pasado. Este comportamiento obedeció a la expansión de las colocaciones de las empresas bancarias (19,5%) y entidades de microcrédito (5,4%). Los créditos en moneda nacional representaron el 82,95 del total y registraron un crecimiento interanual del 15,9%, en tanto que las colocaciones en moneda extranjera se expandieron 16,55.

El Banco de Crédito registró además la mayor participación (23,4%) en el total de colocaciones del sistema financiero, seguido del Banco Continental (21,0%) y del Scotiabank (11,6%). Estas tres entidades representaron conjuntamente el 56,05 del crédito total otorgado en la región Lambayeque.

Siempre tomando a febrero como el último mes analizado por BCRP, el saldo de créditos superó al de depósitos en S/.2 228,1 millones, lo que equivalió a 145,4% más. Los créditos a medianas y pequeñas empresas fueron los de mayor significación, en tanto que los créditos corporativos mostraron el mayor dinamismo. Respecto a la cartera pesada, ésta se ubicó en 3,55, como proporción de las colocaciones brutas, resultando menor en 0,2% a la morosidad de febrero del año anterior.

El crédito otorgado a la pequeña y microempresa también registró un incremento relativo. Este fue de 12.1% y los créditos bordearon los S/. 1 255,4 millones, siendo las empresas bancarias constituyeron la principal fuente de crédito de este estamento empresarial.

*****
Exportaciones registraron caída
Fueron las exportaciones de Lambayeque las que decayeron en 20.2% respecto al mes de febrero del año pasado. Éstas, según las cifras del BACRP, fueron de US$11,8 millones, motivada por la menor venta de productos tradicionales (-60,8%) que contrarrestó el aumento en los no tradicionales (9,5%).

En el primer grupo, cayeron los envíos de café (-63,7%) pero aumentaron los de azúcar (266,3%). En el caso de los productos no tradicionales disminuyeron las exportaciones de frijoles y otras legumbres (-23,15), mangos (-27,8%), jugo de maracuyá (-30,6%), tabaco (-83,5%) y cortezas de limón (-63,2%). En contraste, aumentaron las ventas de pimientos preparados (271,6%), páprika y otros frutos capsicum (14,5%) y paltas (13,7%). Asimismo, se registraron exportaciones de uvas y bananas.

En el consolidado de los dos primeros meses del año, las exportaciones decrecieron en 13,6% respecto de igual período del año anterior. El aporte relativo de los productos tradicionales fue de 26,0% frente a 74,0% de los no tradicionales.

El sector agropecuario se constituyó en el principal generador de divisas. Las ventas de café disminuyeron su participación relativa dentro del total, de 52,6% a 24,5%; en cambio, los pimientos preparados aumentaron la suya de 4,1% a 12,8% en relación a la que registraban en igual período del año previo.

● Según el Observatorio Socio Económico Laboral (OSEL) Lambayeque, en febrero, el empleo en empresas privadas formales de 10 y más trabajadores de Chiclayo registró un crecimiento de 4,3%.

● Crecimiento se vio reflejado en las ramas de actividades económicas extractiva (7,6%) y transporte, almacenamiento y comunicaciones (1,7%), respecto al mes anterior.
Semanario Expresión

05 junio 2013

PANORAMA DE LA ACTIVIDAD MINERA EN LAMBAYEQUE

Hablar de minería, en estos tiempos, es despertar diversas posturas, unas a favor y otras en contra, pero todas coincidentes en que desarrollar la extracción de los recursos de nuestro subsuelo permite el crecimiento de la economía, siempre y cuando esta sea responsable y no deje pasivos ambientales y sociales imposibles de revertir. La contaminación ambiental y la vulneración de los derechos de las comunidades siguen siendo asuntos estrechamente ligados al minero y corresponde al Estado y a las empresas demostrar que sí es posible el entendimiento que beneficie a todos por igual.
Sin embargo, el reclamo justificado de poblaciones enteras, asociaciones, frentes de defensa y organizaciones medioambientales se hace desequilibrado cuando echan por tierra los ofrecimientos de responsabilidad social y ambiental de las empresas mineras por considerarlas trasgresoras de todo orden legal, pero olvidan que la minería informal y también la no metálica ilegal generan grandes perjuicios por carecer de control y, peor aún, evadir el pago de impuestos y sustentarse en la explotación de personas e incluso menores de edad.

En Lambayeque, según la Dirección de Energía y Minas de la Gerencia de Desarrollo Productivo del Gobierno Regional, existen un total de 716 Derechos Mineros de los cuales 475 están Titulados, 199 en Trámite y 42 Extinguidos.

A ello debe sumarse que se mantienen registradas un total de 168 Concesiones Mineras No Metálicas, es decir aquellas que explotan recursos empleados principalmente en el rubro de la construcción y donde también deben manejarse medidas de mitigación ambiental que, en la práctica, no se ejecutan.

Como lugares registrados para la extracción no metálica oficialmente están las canteras de Pátapo, Mesones Muro y La Viña – Jayanca, para agregados de construcción, en tanto la de Mórrope para la producción de yeso y Zaña para cal.

El ingeniero Jony Villalobos Cabrera, titular de la Dirección de Energía y Minas, refiere que en la jurisdicción regional se tiene conocimiento de las operaciones de 50 pequeñas empresas mineras no metálicas, de las que aproximadamente el 90% son informales.

“Los recursos no metálicos de mayor explotación son los agregados de construcción, más aún por el crecimiento del mercado inmobiliario y el desarrollo de obras públicas. Como dirección realizamos visitas técnicas de fiscalización periódica a la minería no regularizada con el propósito de motivar su formalización”, indica.

Refiere que a la fecha se tramitan 199 denuncios de minería no metálica en Lambayeque, lo que supone el esfuerzo futuro de la dirección a su cargo para ejercer el correcto control de las actividades extractivas.

De conformidad al Artículo 13° del Texto Único Ordenado - UNO de la Ley General de Minería, aprobado por Decreto Supremo N° 014-92-EM, las concesiones mineras que se otorgan a partir del 15 de diciembre de 1991 se clasifican en metálicas y no metálicas, según la clase de sustancia, sin superposición ni prioridad entre ellas.

Empero, resulta fundamental dejar claro qué es una concesión, porque muchas veces el desconocimiento de este beneficio que otorga el Estado puede desencadenar confusiones respecto a la intencionalidad de las empresas extractoras de recursos mineros.

¿Qué es la concesión minera?
Villalobos Cabrera explica que todos los recursos minerales del suelo y el subsuelo del territorio nacional, así como del dominio marítimo, pertenecen al Estado y que el aprovechamiento de estos se realiza mediante el régimen de concesiones.

“Las actividades de exploración, explotación, beneficio, labor general y transporte minero son ejecutadas por personas naturales y jurídicas nacionales o extranjeras, a través del sistema de concesiones mineras”, señala.

¿Por qué el otorgamiento de la concesión minera no afecta los derechos colectivos de los pueblos indígenas ni los de la población en general? El funcionario indica que esto se da porque no concesiona territorios (predios, terrenos, tierras o cualquier denominación que se refiera a dicho bien), pues de conformidad con el Artículo 9º del TUO de la Ley General de Minería, la concesión minera es un inmueble distinto y separado del predio donde se encuentra ubicada, correspondiendo al Estado garantizar el derecho de propiedad sobre la tierra, conforme lo establecen los Artículos 70º y 88º de la Constitución Política del Perú.

Además, la concesión minera únicamente reconoce “derechos” exclusivos a un particular sobre el yacimiento mineral, el cual es de todos los peruanos mientras no sea extraído, conforme así lo establece el artículo 66º de la Constitución Política del Perú, al señalar que los recursos naturales pertenecen a la Nación, esto es a todos los peruanos; lo que concuerda con el artículo 4º de la Ley N° 26821, Ley Orgánica para el Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Naturales, que señala que estos mantenidos en su fuente son patrimonio de todos los peruanos, tratamiento que también resulta concordante con el Código Civil.

La concesión minera no autoriza la utilización del predio o terreno para la realización de actividades mineras, conforme expresamente lo regula el artículo 7º de la Ley Nº 26505, Ley de Promoción de la Inversión Privada en el Desarrollo de las Actividades Económicas en las Tierras del Territorio Nacional y de las Comunidades Campesinas y Nativas, que establece que la utilización de tierras para el ejercicio de actividades mineras o de hidrocarburos requiere acuerdo previo con el propietario o la culminación del procedimiento de servidumbre.

Asimismo, la concesión minera no autoriza la búsqueda ni la extracción de los minerales en predios o terrenos, ya que el inicio de dichas actividades deben ser autorizadas mediante otras medidas administrativas sustentadas en estudios de impacto ambiental y permisos que se gestionan con posterioridad al otorgamiento de la concesión; conforme así lo señala entre otras, la Ley General del Ambiente, Ley Nº 28611, y el inciso 12.2 del artículo 12º de la Ley del Sistema Nacional de Evaluación del Impacto Ambiental, Ley Nº 27446.

Finalmente, la concesión minera no contiene información sobre proyectos mineros, ni aprueba proyectos de exploración ni de explotación, ya que dichos proyectos son elaborados con posterioridad al otorgamiento de la concesión minera y son autorizados por el Ministerio de Energía y Minas y por los Gobiernos Regionales para el caso de pequeña minería y minería artesanal, en base a los estudios ambientales que aprueba, los cuales contienen información sobre los impactos ambientales (físicos, biológicos, sociales, económicos y culturales) como sobre el plan de manejo ambiental (medidas para prevenir, controlar y/o mitigar los impactos ambientales), los cuales determinan la viabilidad ambiental del proyecto, conforme lo señala el Decreto Supremo Nº 020-2008-EM, Reglamento Ambiental para las Actividades de Exploración Minera, y el Decreto Supremo Nº 016-93-EM, Reglamento del Título Décimo Quinto del Texto Único Ordenado de la Ley General de Minería, sobre el medio ambiente.

En consecuencia, no puede entenderse que una concesión minera es ya un atentado contra el medio ambiente, los derechos de las comunidades y, más aún, una dádiva del Estado al sector privado, toda vez que para iniciar la exploración y/o explotación de los recursos deben cumplirse diversos procedimientos de orden legal. Es decir, tener una concesión titulada no es una carta libre al aprovechamiento de los recursos.

El director de Energía y Minas explica que para que esto último suceda el concesionario debe gestionar la aprobación del Ministerio de Cultura de las declaraciones, autorizaciones o certificados que son necesarios para el ejercicio de las actividades mineras; contar con la certificación ambiental emitida por la autoridad ambiental competente, con sujeción a las normas de participación ciudadana; obtener el permiso para la utilización de tierras mediante acuerdo previo con el propietario del terreno superficial o la culminación del procedimiento de servidumbre administrativa, conforme a la reglamentación sobre la materia; obtener las demás licencias, permisos y autorizaciones que son requeridos en la legislación vigente, de acuerdo con la naturaleza y localización de las actividades que va a desarrollar.

La trasgresión y/o incumplimiento de todo o parte de esto, da lugar a la aplicación de las sanciones y multas por parte de las autoridades fiscalizadoras, sin perjuicio de las demás responsabilidades atribuibles a los infractores.

“Actualmente, en la Dirección de Energía y Minas de Lambayeque se tramitan aquellos petitorios mineros que pertenecen al estrato de Pequeño Productor Minero (menos de dos mil hectáreas) y Productor Minero Artesanal (Menos de mil hectáreas), debido a que cuando el petitorio supera las dos mil hectáreas es considerado en el Régimen General y el trámite debe realizarse en el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico – INGEMMET”, señala Villalobos Cabrera.

Minería metálica en Lambayeque
Entre los metales de mayor existencia en la región se encuentran el hierro, el cobre, el oro y la plata, y el único proyecto minero en fase de exploración es Cañarico, que mantiene Candente Copper en el distrito de Cañaris.

Jony Villalobos precisa que en la actualidad se tramitan 169 concesiones mineras en el departamento, sin que – como se ha dicho – ello ya represente afección directa al medio ambiente o las poblaciones.

Tuvimos la visita de la empresa Minera Santa Elisa SAC, que mantiene la intención de realizar labores exploratorias en la concesión minera Cueva Blanca ubicada en el SECTOR La Humildad del distrito de Incahuasi. Asimismo, en Pequeña Minería tenemos empresas que están realizando sus trámites en esta Dirección para desarrollar actividad minera de explotación de mineral de hierro”, manifiesta el funcionario.

Las empresas interesadas en la extracción del hierro son: Ringa Limited SAC, ubicada en el distrito de Oyotún; Minera Mercedes Acuarios SAC, Candelaria Medano SAC, SMRL GIJUPI I y MENNOIA en el distrito de Olmos.

Actividad necesaria
A decir del economista Lindon Vela Meléndez, gerente general de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque, naturalmente la minería genera impactos ambientales, pero estos deben estar dentro los parámetros exigidos por la legislación peruana e internacional.

“No debe olvidarse que las empresas mineras cotizan en Bolsa y tienen parámetros exigentes. Sin embargo los impactos económicos son muy importantes, y si manejamos adecuadamente los recursos se pueden solucionar muchos problemas de poblaciones que históricamente están sumidas en la pobreza”, señala.

Refiere que debido a las tensiones del caso Cañariaco, la Cámara de Comercio de Lambayeque registra el alejamiento de la cartera de asociados vinculados al sector minero, lo que es una mala señal para el crecimiento de las inversiones en la región.

“Para lograr que la población entienda la necesidad de la inversión minera deben realizarse capacitaciones continuas con información relevante sobre los mitos de la minería. Lamentablemente hay mucha información distorsionada a favor y en contra de esta actividad que sí puede ejecutarse de manera responsable y con el pleno respeto a la ley y los intereses de las comunidades”, asevera Lindon Vela.

Añade que realizar diagnósticos participativos en todos los elementos del medio ambiente que puede ser afectado y trabajar protocolos de intervención para el relacionamiento comunitario a fin que no pretendan sustituir al Estado, sino coadyuvar al fortalecimiento de capacidades en los gobiernos locales y regionales para el aprovechamiento de los recursos del canon u obras por impuestos, orientados a obras y proyectos de desarrollo que beneficien a la población más vulnerables, son reglas que deben cumplir las empresas mineras para ganar la confianza de la población y desarrollar con normalidad sus actividades.

“He sido testigo de largas listas de proyectos ofrecidos, los cuales no tienen plazos de ejecución, no están en perfiles y generan falsas expectativas que originan un efecto bumerán para las empresas, ya que al no cumplirse o cumplirse fuera de la fecha de expectativa de la población, acrecientan la desconfianza y entorpecen los procesos. Se reconoce el esfuerzo del Estado por mantener el espacio de diálogo y se lamenta la intransigencia de algunos dirigentes comunales que están influenciados por intereses políticos externos a la zona donde se desarrollará la minería”, reflexiona el gerente de la CCPL en referencia a Cañaris.

Las proyecciones de Cañarico
De continuar la exploración y posterior explotación del proyecto Cañariaco, estos serían algunos de los resultados que daría la primera iniciativa de gran minería en Lambayeque.

Las estimaciones que hasta el momento maneja Candente Copper, propietaria del 100% del proyecto, son obtener 262 millones de libras de cobre al año; 39 mil onzas de oro y 850 mil de plata, considerando un tiempo de vida de la mina, a tajo abierto, de 20 años de explotación continua.

Con ello, la empresa crearía dos mil puestos de trabajo en el proceso constructivo de la mina, 600 en el período de operación y dos mil 400 empleos indirectos, generando por impuestos y regalías dos mil 800 millones de dólares, de los que mil millones serían reinvertidos en Lambayeque y distribuidos de la siguiente manera: 32% en el distrito de Cañaris, 28% en la provincia de Ferreñafe (cuatro distritos restantes), 37% en la región y 4% como aporte a la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo.

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• A la fecha, aproximadamente el 20% del territorio lambayecano está concesionado.
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