Mostrando entradas con la etiqueta Equidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Equidad. Mostrar todas las entradas

18 agosto 2016

AGUA Y SANEAMIENTO: EL CAMINO HACIA UN FUTURO SOSTENIBLE

El lanzamiento de los nuevos Objetivos de Desarrollo 
Sostenible en 2015 ofrece una oportunidad única 
para trazar el camino que seguiremos los próximos 
15 años. Entendiendo que el abordaje del desarrollo
 debe ser integral y comprehensivo, 
para sacarle provecho a los ODS es indispensable
 identificar nexos entre los objetivos, asi como
 entender las implicaciones 
del desempeño de unos sobre otros. 
En este artículo, se explora cómo el el ODS 6 
sobre manejo de agua y saneamiento
 está conectado con los demás objetivos.
El sexto objetivo de la agenda apunta a garantizar la disponibilidad, gestión y sostenibilidad del agua y saneamiento para todos. Para lograrlo, Naciones Unidas propone seis puntos indispensables:
Agua potable 1
Para el 2030, lograr el acceso universal y equitativo al agua potable, a un precio asequible para todos.


2Saneamiento e higiene
Para el 2030, lograr el acceso equitativo a servicios de saneamiento e higiene adecuados para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de mujeres y niñas y de aquellos que están en situación de vulnerabilidad.


3Agua
Para 2030, mejorar la calidad del agua mediante la reducción de la contaminación y la eliminación de su vertido, minimizando la liberación de productos químicos y materiales peligrosos. Reducir a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentar sustancialmente el reciclado y la reutilización en condiciones de seguridad.


4Uso eficiente
Para el 2030, aumentar significativamente la utilización eficiente de los recursos hídricos en todos los sectores y asegurar la sostenibilidad de la extracción y el abastecimiento de agua dulce para hacer frente a la escasez de agua. Reducir sustancialmente el número de personas que sufren de escasez de agua.


5Manejo integrado de los recursos hídricos
Para 2030, poner en práctica la gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, incluso mediante la cooperación transfronteriza en una forma adecuada.
Para 2030, ampliar la cooperación internacional y el apoyo prestado a los países en desarrollo para la creación de capacidades en actividades y programas relativos al agua y el saneamiento, incluidos el acopio y almacenamiento de agua, la desalinización, el aprovechamiento eficiente de los recursos hídricos, el tratamiento de aguas residuales y las tecnologías de reciclaje y reutilización.

6Ecosistemas relacionados con el agua
Para el 2020, proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos los bosques, las montañas, los humedales, los ríos, los acuíferos y los lagos.
Apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión del agua y el saneamiento.
Fuente: UN Water y PNUD.

03 octubre 2012

LA PROSPERIDAD DE LAS CIUDADES NO DEPENDE SÓLO DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO

La prosperidad de las ciudades no depende solo del crecimiento económico, sino que está condicionada por otros parámetros, como la calidad de vida, la infraestructura, la equidad o la sostenibilidad, según un informe divulgado hoy por ONU-Hábitat.

El documento "Estados de las ciudades del mundo 2012-2013: La prosperidad de las ciudades" aboga en esta nueva edición por mejorar el espacio público de las ciudades, ampliar los bienes públicos, consolidar los derechos para todos y definir políticas públicas a partir del "ser humano como objetivo y fin último". "Es necesario revisar y replantear una noción diferente de prosperidad, no confiscada por intereses económicos y financieros", aseguró en un encuentro con medios internacionales antes de la presentación oficial el coordinador de la División de Investigación y Desarrollo de Capacidades de ONU-Hábitat, Eduardo López Moreno.

Hasta el momento, la calidad de vida ha estado vinculada a la ganancia y el crecimiento económico, apuntó y precisó que las ciudades del mundo crecieron de media tres veces más de lo necesario en comparación con el aumento de su población.

El informe, en el que se examinaron 110 ciudades de 35 países, propone el uso de dos nuevas herramientas para la evaluación de las urbes: el Índice de Prosperidad de la Ciudad (IPC) y la Rueda de la Prosperidad, que permite clasificar a las ciudades en seis grupos, del más alto nivel de "solidez en la prosperidad" al más bajo.

El llamado IPC incluye cinco dimensiones que deben ser tenidas en cuenta: la productividad, la infraestructura, la calidad de vida, la equidad y la sostenibilidad ambiental. Estos aspectos permitirán a las autoridades, según el experto, identificar las oportunidades y posibles áreas que deben mejorarse a lo largo del camino hacia la prosperidad.

Ciudades como Viena, Barcelona o Bruselas ocupan los primeros lugares por una fuerte integración de todos los parámetros, mientras que Monrovia o Sierra Leona se sitúan en los últimos puestos por su alta disfuncionalidad institucional, problemas sistémicos, pobreza y, en algunos casos, conflictos sociales y políticos.

Según López Moreno, la reducción de la desigualdad es uno de los grandes retos de los países, cuyas ciudades están peor situadas en el ránking de la prosperidad en Latinoamérica, ya que en la medida en que este parámetro es más alto, el peligro de un estallido de violencia es mayor.
Documento en Ingles