18 junio 2014

REFORESTAN CON SEMILLAS DE ALGARROBO SANTUARIO HISTÓRICO DEL BOSQUE DE PÓMAC

Por segundo año consecutivo se realizará una jornada de reforestación a fin de restaurar más de diez hectáreas degradadas del Santuario Histórico Bosque de Pómac, en la región norteña de Lambayeque. La actividad se realiza en el marco de la celebración del Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía.
La jornada es organizada por el Centro ECO, el Gobierno Regional de Lambayeque y el Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (SERNANP) a través del programa “Siembra Vida”.
El Santuario Histórico Bosque de Pómac, se ubica en la Provincia de Ferreñafe, en el departamento de Lambayeque, y es una de las cuatro áreas categorizadas como santuarios históricos del Perú.

Dentro de la extensión del Santuario, se encuentra el Complejo Arqueológico de Pómac, que fue centro de desarrollo de la cultura Sicán, casa o templo de la luna en lengua Muchik.

El objetivo de la categorización del Bosque de Pómac como santuario histórico es contribuir a la conservación del área más representativa de la ecorregión de bosque seco ecuatorial, en su formación vegetal típica de algarrobal.

La siembra de semillas de algarrobo de la especie Prosopolis Pallida se efectuará con la participación de personas voluntarias del Centro Eco, del Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (Sernanp) y las Municipalidades de Íllimo y Túcume.

La finalidad es acelerar los procesos que conduzcan a recuperar el ecosistema del bosque seco y restablecer el hábitat de la biodiversidad que alberga el majestuoso santuario.

El área fue deforestado por invasores y degradado por la sobreexplotación del bosque.
“A la fecha hemos reforestado un total de 850 hectáreas con 382 mil plantas, básicamente de algarrobo, con la participación activa de las comunidades rurales de la zona de amortiguamiento” indicó María Vásquez, directora ejecutiva del Centro Eco.

Las jornadas se realizan con la activa participación de estudiantes y voluntarios, en el marco de un proyecto financiado por el Fondo de las Américas, detalló la directiva.

El compromiso del Centro Eco es asumir un rol activo y promover acciones que conciencien a la población sobre la importancia de preservar los bosques, conservar la biodiversidad y el manejo sustentable de los recursos naturales.

“La desertificación es la degradación de las tierras de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas resultante de diversos factores, tales como las variaciones climáticas y las actividades humanas”, según define las Naciones Unidas.
Servindi

13 junio 2014

FENÓMENO DE "EL NIÑO" A LA VISTA

A estas alturas del año, en Lima vivimos un “otoño caliente”, algo bastante raro cuando a estamos a un par de semanas de que empiece el invierno. Todo indica que esta época no será tan fría como en años anteriores pues se estaría formando un fenómeno de El Niño de una magnitud preocupante. ¿Estaremos preparados para afrontarlo?
Se conoce como fenómeno de El Niño a una corriente de aguas cálidas, dirigida hacia el Sur, que se presenta anualmente en el mar, frente a las costas áridas del norte peruano y que a finales de año ocasionan un verano con lluvias. Si bien la presencia de este fenómeno produce algunos cambios positivos en la costa central, como la formación de  vegetación en la costa árida y el consumo de peces y moluscos que solo son consumidos al norte del país, los impactos negativos pueden resultar catastróficos: lluvias excesivas en la costa norte, causando muchas veces inundaciones y desbordes de ríos; deficiencia de lluvias en la sierra sur del Perú (especialmente en el Antiplano); incremento de plagas y enfermedades en ciertos cultivos, presencia de epidemias y alteración de los ecosistemas marinos y costeros.

Algunos especialistas advirtieron que a fin de año podría presentarse un fenómeno de El Niño similar al ocurrido en 1998, que causó más de US$ 3,000 millones en pérdidas económicas en todo el Perú. Para el coordinador técnico del Estudio Nacional del Fenómeno de El Niño, Gustavo Laos, es aún muy temprano para determinar la magnitud de El Niño, porque aún falta analizar algunas variables como la corriente cálida del mar, la intensidad de ondas Kelvin y la fuerza Anticiclón del Pacífico. Vale recordar, sin embargo, que cuando se informó de la fuerza del fenómeno de 1998, ya era demasiado tarde, y observamos absortos como la costa central y norte prácticamente se inundaba.

Por lo dicho, la principal lección es que “debemos estar preparados” para afrontar los fenómenos climáticos que no son pues “naturales”. El impacto del calentamiento global, producto de los altos niveles de contaminación humana, viene generando estragos de diversa índole. Incluso algunos científicos afirman que el aumento de las temperaturas por el calentamiento global incrementará la intensidad del fenómeno de El Niño en el futuro.

Desde el mes de abril, el gobierno viene tomando acciones preventivas como la limpieza de drenes y descolmatación de los cauces de los ríos del norte del país. Estas son medidas muy importantes porque permiten estar preparados para afrontar las emergencias, procurando minimizar costos y daños. Sin embargo, hay una responsabilidad mayor: se requiere adoptar medidas y acciones en la planificación frente al cambio climático para evitar nuevas amenazas.

¿Cuáles son los planes de adaptación y mitigación frente al cambio climático? ¿Por qué se insiste en mantener una matriz energética basada únicamente en el petróleo? ¿Se olvidan que las emisiones contaminantes que más crecieron en los últimos años fueron de los sectores energía y transporte? Será muy complicado enfrentar las graves consecuencias del cambio climático si no se realizan cambios de fondo, iniciando por disminuir el impacto de una matriz energética tan contaminante como la que tenemos.
Otra Mirada

11 junio 2014

CONSULTA PREVIA: TRAMPA O TRABA?

Una de las consecuencias del “Baguazo” fue la aprobación por unanimidad de la Ley de Consulta Previa en setiembre del 2011 en el Congreso de la República. El gobierno de Ollanta Humala Tasso se estrenaba y recién se había firmado el acuerdo con los sectores de empresarios mineros sobre la conversión del “óbolo” voluntario por sobreganancias mineras del gobierno aprista en un gravamen obligatorio formal. De hecho, quienes suscribieron en su momento la ley quizás no se percataron de los efectos que podría tener para los intereses de concesionarios de proyectos mineros y de hidrocarburos. Hubo más de un congresista que, días después, “se arrepintió” de haberla firmado.
Eva Arias, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, deslizó  hace algunos días la idea de retirarnos del Convenio 169 para evitar la implementación de la Ley de Consulta. Foto: La República.
La reglamentación de la propia ley fue un proceso complejo, lento y con consecuencias disímiles. Participaron en el mismo las organizaciones del llamado Pacto de Unidad de las Asociaciones Interétnicas e Indígenas, pero que lamentablemente terminó con la separación de cuatro de las seis asociaciones convocadas y con poca legitimidad debido a la constricción de los derechos que la propia ley, y sobre todo, el Convenio 169, reconocían. Un tiempo después, el viceministro de Interculturalidad de ese entonces Iván La Negra renunció según dicen fuentes periodísticas por sus desacuerdos con la implementación de la famosa “base de datos” de pueblos indígenas, hoy publicada por la actual viceministra Patricia Balbuena.
A todo esto, el reglamento de la Ley de Consulta propuso en la práctica que “los resultados” de toda consulta no sean vinculantes: esto quiere decir que, una vez realizada la consulta y si los pueblos indígenas, por ejemplo, consideran que no procede un proyecto de exploración minera, el Estado peruano podría desconocer ese resultado. En palabras del Ministro de Cultura de ese entonces Luis Peirano: “Tal como establece la ley, la consulta previa es vinculante en el sentido que debe hacerse; el resultado de la consulta no es necesariamente vinculante”. Un juego de palabras que, en la realidad concreta, va en contra de lo que Montesquieu llamaba “el espíritu de la ley”. O como decían los funcionarios del virreinato: hecha la ley, hecha la trampa.

Pero esta semana Eva Arias, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, fue un poco más allá y deslizó la idea de retirarnos del Convenio 169 para evitar la implementación de la Ley de Consulta: “El país que denuncie el pacto puede hacerlo y salirse, pero tiene que esperar diez años a partir de la firma del convenio […] Lo cierto es que cualquier proceso de consulta previa mal utilizado puede hacer muchísimo daño”. Estas declaraciones, junto con otras dadas por el mismo presidente Ollanta Humala, en el sentido de “destrabar” los proyectos mineros y de hidrocarburos, algo que todas las compañías claman en coro y ejerciendo mucha presión, coincide también con la actitud de ex funcionarios, como Daniel Saba, quien en una entrevista al diario Gestión dijo: “No se perdía nada sin una Ley de Consulta Previa. Honestamente, no se perdía nada”.

Empresarios mineros y petroleros se encuentran enfrentados a los pueblos indígenas: como en otras circunstancias similares, la batalla es totalmente desigual y abusiva. Sin embargo, a diferencia de otros momentos de la vergonzosa historia de la infamia peruana, hoy los pueblos indígenas tienen la ley a su favor. Sin embargo, como diría Vallejo, “hasta cuándo la cena durará”.
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*Rocío Silva Santisteban (Lima, 1963). Estudió literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Doctora en Literatura por la Universidad de Boston. Ganó el Premio Copé de poesía con su poemario Ese oficio no me gusta (1990). Otras publicaciones: Mariposa negra (1993), Condenado amor y otros poemas (1995) y Turbulencias (2006). En 1994 publica su libro de relatos Me perturbas (1994). Actualmente es periodista y docente universitaria. Además es presidenta de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.
Servindi

26 mayo 2014

CONTAMINACIÓN EXTREMA EN CUENCAS AMAZÓNICAS

El pasado día 6 fueron declaradas en “emergencia sanitaria” –por 180 días– las localidades de las cuencas de los ríos Pastaza, Corrientes, Tigre y Marañon  debido a que sus aguas superan los límites permitidos de contaminación para el consumo humano de los pobladores indígenas Achuar, Quichua y Urarina, afectando sus tierras de cultivo, matando peces en los ríos y ahuyentando animales del lugar, y según la misma Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) “representa un riesgo elevado para la salud y la vida”.  
En setiembre 2012 el Ministerio de Salud, a través de la Dirección Ambiental (Digesa), determinó que el 66.21% de niños supera altamente el límite establecido de plomo en la sangre con riesgos de afectar el sistema nervioso y daños al cerebro, y el 99.2% de adultos, además de plomo, también registra cadmio, con riesgos de cáncer pulmonar, enfermedades del corazón y riñón.

Para el ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal “es consecuencia de la contaminación generada por el aprovechamiento productivo sin control del Estado practicado en dichas localidades” pero no ha querido especificar que ésta se produce desde hace 44 años por la explotación petrolera del lote 1-AB ubicado en el distrito de Andoas en Marañón-Loreto, el primero en ser explotado en la Amazonía con una extensión de 479,265 hectáreas (4,793 Km2).

Inicialmente desde 1970 hasta el 2000 fue concesionado a la Occidental Petroleum Corporation (Oxy), empresa que realizó prácticas contaminantes destructivas, traspasando dicha concesión el 2001 a la empresa argentina Pluspetrol Norte que ha continuado contaminando, lo cual ha sido corroborado por grupos congresales, evaluaciones, informes y monitoreos.

Según información oficial de los programas de monitoreo ambiental indígena de FECONACO, en los lotes 1AB y 8 se han identificado 119 derrames de petróleo en los últimos 5 años, pero Increíblemente Pluspetrol no ha implementado el sistema de reparación y mantenimiento de ductos, a lo cual se comprometió el 2001 al adquirir la concesión.

Recordemos que el ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, el 17 de junio de 2012 aseguró un plan integral de salud para las 4 cuencas, y con el gobierno regional de Loreto firmó 23 compromisos que iban desde el financiamiento de una evaluación ambiental internacional del territorio afectado, hasta un estudio toxicológico y epidemiológico para la población, lo cual no se ha cumplido y debería realizarse prioritariamente durante esta emergencia sanitaria.

Y ahora, además de la “emergencia sanitaria” declarada el pasado día 6 en las cuencas amazónicas, pocos días después (el pasado día 17), por la contaminación petrolera, el gobierno se ha visto obligado a declarar en “emergencia ambiental” la cuenca del Marañón, por existir un riesgo significativo para la vida, la salud de la población y el ambiente, a un área que involucra a 17 comunidades indígenas, 7 de las cuales son parte de la Reserva Nacional Pacaya Samiria y su zona de amortiguamiento.
Expreso

23 mayo 2014

DESNUTRICIÓN INFANTIL Y ANEMIA

La presentación de cifras publicadas el pasado día 3 por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), registrando 1.9% de disminución en la pobreza ha tenido muchas reacciones triunfalistas en el gobierno, lo cual no ayuda a enfocar retos para enfrentar problemas centrales como desnutrición crónica infantil y anemia, enfermedades devastadoras que generan impactos irreversibles y aumentan el riesgo de mortalidad infantil. Cada año mueren alrededor de 4,000 recién nacidos antes de cumplir el primer mes de vida.
Tenemos más de 1.5 millones de niños con desnutrición crónica. Los últimos resultados preliminares 2013 de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES 2013) indican que la desnutrición crónica infantil descendió solo 0.6% respecto a 2012 (de 18.1 a 17.5%) mucho menor que en años anteriores, además, se incrementó en 6 regiones (Piura, Lambayeque, La Libertad, Arequipa Cajamarca y Pasco), y en el ámbito rural es 3 veces mayor que en el urbano. La meta del gobierno de reducirla hasta 10% al 2016 será imposible porque se requeriría disminuirla 2.5% anual.

Respecto a la anemia –deficiencia de hierro, ácido fólico, zinc y vitamina A y B12– el 2012 se registró una proporción de 45 de cada 100 niños con este severo problema de salud pública que afecta el desarrollo cognitivo infantil, las habilidades psicomotrices y de socialización, la actividad física, y además, resta coeficiente intelectual y capacidad de aprendizaje, lo cual traerá graves consecuencias para la productividad futura del país.

Según la organización internacional Acción Contra el Hambre (ACF) afecta más de 50% de nuestros niños en edad preescolar, a 42% de madres gestantes y a 40% de mujeres en edad fértil, niveles que nos ubican como el país con mayor incidencia de anemia en Sudamérica (solo igual que Guyana) y en situación comparable a muchos países de África.

Bajo este panorama, son permanentes las advertencias de organismos internacionales sobre la grave desnutrición crónica infantil y anemia que hay en el Perú. A pesar de existir planes y proyectos de protección social así como aumentos de presupuesto y ampliaciones de coberturas de salud, estas prevalencias no disminuyen, principalmente por falta de calidad de los planes y programas, deficiente estructura de rendición de cuentas, mal monitoreo de resultados de asistencia y salud, y falta de una cultura de prevención y nutrición en la primera infancia.
Expreso