01 agosto 2011

FALTA RESOLVER ORDEN, LIMPIEZA Y SEGURIDAD: INICIARÁN CAMBIO DE REDES DE AGUA Y ALCANTARILLADO

Una luz de esperanza se enciende en el complejo Moshoqueque, aún inmerso en el comercio ambulatorio, la tugurización e infraestructura obsoleta, donde más de diez mil trabajadores independientes esperan que el inicio de la obra del cambio de las redes de agua y alcantarillado marque un hito en el progreso del principal centro de abastos de Lambayeque, no en vano catalogado como el segundo más importante del Perú.

Para muchos, Moshoqueque ha vivido el sueño de los justos al no haber sido prioridad en los planes de gestión de las autoridades de la Municipalidad de José Leonardo Ortiz a pesar de las carencias que presenta, las que con hidalguía enfrentan sus comerciantes quienes no pierden la fe que en algún momento se concreticen planes que relancen el emporio comercial.

Consideran que la firma del convenio interinstitucional entre la comuna distrital, el Gobierno Regional de Lambayeque, la Municipalidad Provincial de Chiclayo y EPSEL, quienes se han comprometido a aportar en conjunto dos millones 840 mil soles, permitirá mejorar las conexiones de agua potable y alcantarillado en el centro de abastos, vislumbrándose un panorama alentador.

La televisión, radio y periódicos en sus espacios han dado cuenta sobre las vicisitudes que imperan en el mercado en el que confluyen vendedores y compradores de diferentes lugares del país, quienes mueven sumas de dinero de hasta 250 mil soles al mes. Sin duda ellos – por el momento -, se han convertido en los beneficiados directos de esta obra con alcance regional.

EMPORIO COMERCIAL
El complejo Moshoqueque se levanta sobre los terrenos de la Beneficencia de Chiclayo, expropiados por la municipalidad provincial, los que ahora resultan insuficientes para albergar a comerciantes formales e informales.

Es preciso indicar que en el período 1970-1974, cuando Gerardo Pastor Boggiano era alcalde de Chiclayo, se ejecutó el Plan Director a cargo de conocidos ingenieros y arquitectos de la época, disponiendo abrir nuevos espacios para la creciente ciudad que culminaba por el sur con la calle Nazaret y en el norte con la acequia Coix. En el gobierno de Manuel Pardo Ugarteche, el número de comerciantes que expendían sus productos en el mercado Central de la avenida Balta incrementaron, exponiéndose la propuesta de la habilitación de la avenida Augusto B. Leguía a fin de albergar a dichos trabajadores. De esta forma se posibilitó el ordenamiento comercial en el conocido barrio de Las Latas o llamada también La Parada en la entonces naciente zona de San Carlos, hoy José Leonardo Ortiz.
Allí se concentró la gran cantidad de comerciantes, creándose Moshoqueque, que con el paso de los años se convirtió en un polo generador de recursos para la región.

CAMBIO DE REDES
Instalada la nueva administración municipal en el distrito, el alcalde Raúl Cieza Vásquez convocó a un equipo de trabajo para elaborar un proyecto de mejoramiento de la red de agua y alcantarillado y gestionar el apoyo del Gobierno Regional con un millón 500 mil soles, de EPSEL con 680 mil soles y de la Municipalidad de Chiclayo con 200 mil soles, dinero que engrosa los 460 mil destinados por la comuna de José Leonardo Ortiz. Cieza Vásquez refiere que los trabajos se iniciarán el uno de agosto en el primer sector de Moshoqueque, asegurando que éstos se efectuarán por partes para no perjudicar a los vendedores, principalmente a los informales que ocupan pasadizos y calles.

“Se garantiza a los comerciante una obra que no perjudique sus negocios. Ellos retornarán a sus puestos de venta al finalizar la construcción”, enfatiza, añadiendo que el cambio de alcantarillado es una de las etapas del proyecto Moshoqueque Plaza que demandará una inversión superior a los 49 millones de soles.
“Se hace gestión con las instituciones públicas, sin dejar de lado la inversión privada. Contamos con un presupuesto ínfimo que no alcanza para satisfacer las necesidades del distrito, sin embargo, estamos dispuestos en agotar esfuerzos para conseguir una partida que permita que Moshoqueque Plaza ser una realidad”, argumenta, añadiendo que es la comunidad la principal beneficiada con las obras.

“Moshoqueque es un proyecto emblemático de Lambayeque, después de Olmos y el Hospital Regional. No debemos mirar al pasado, es decir los errores que cometieron las autoridades. Mi política es que miremos el presente y el futuro”, recalca el burgomaestre.

DESORDEN Y CAOS
A pesar del funcionamiento de hipermecados y supermercados en nuestra localidad, el complejo Moshoqueque sigue liderando la oferta y la demanda, pero con una capacidad adquisitiva que ha disminuido en el último quinquenio.
“Existe un decrecimiento en los ingresos de los comerciantes, debido a que las ventas se han reducido en un 50%, lo que afecta el bolsillo de los que trabajamos en el mercado”, enfatiza el secretario general del Sindicato de Comerciantes Mayoristas, Billy Zuñe Serquén, quien indica que su gremio agrupa a 500 vendedores en el primer y segundo sector.

No sólo la competencia de los centros comerciales ha originado el problema, sino también el colapso de las tuberías que emanan olores nauseabundos, la basura, el desorden peatonal y vehicular, y la inseguridad. “Son aspectos que influyen para que los pobladores no vengan a Moshoqueque a realizar compras, porque optan por visitar lugares más seguros. Es triste reconocer nuestras limitaciones”, señala Zuñe Serquén.
El dirigente asevera que siempre se dijo que el centro de abastos era una carga para la municipalidad. “Los alcaldes nos dijeron que el complejo comercial no era productivo y que los ingresos no cubrían los gastos de limpieza y seguridad”, exclama.

La informalidad - otro de los problemas - campea y sus protagonistas ocupan las vías de acceso y pasadizos, afectando la libre circulación de comerciantes y compradores, siendo un peligro de registrarse un siniestro. Los ingresos y salidas de Moshoqueque están cerrados.
Los ambulantes colocan sus productos en el suelo o arman puestos de venta con plásticos y triciclos, afectando la imagen de Moshoqueque. “No apoyamos el caos y confiamos en un cercano reordenamiento”, señala Bily Zuñe. Si bien las estadísticas arrojan que cuatro mil vendedores son formales y seis informales, por el momento no se especifican las acciones de la municipalidad de José Leonardo Ortiz para atender este problema.

INSEGURIDAD
A diario el complejo Moshoqueque, según Zuñe Serquén, recibe a 10 mil visitantes, siendo igual el número de unidades vehiculares entre triciclos, mototaxis, autos particulares y de servicio urbano, camiones y tráileres.

Durante la gestión del ex alcalde Carlos Morales Sosa que se planteó la creación de paraderos en el afán de reordenar el tránsito, incluso se colocaron señalizaciones. Sin embargo, las medidas no prosperaron continuando el desorden en el mercado.
Junto a esta deficiencia, reina la inseguridad en Moshoqueque, que a pesar de contar con una población grande no tiene un destacamento policial perenne. “Los policías brillan por su ausencia, aparecen por momentos. Una situación similar ocurre con los agentes municipales y tenemos que contratar vigilantes para que cuiden nuestros negocios”, indica el dirigente.
La comisión delictiva se registra varias veces al día. A decir de los comerciantes el quehacer de los vándalos atemoriza a propios y extraños. “Desde las cinco de la mañana que empezamos a trabajar hasta las seis de la tarde se producen hechos al margen de la ley. Es habitual ver a individuos atacar a ciudadanos a los que amenazan con cuchillos o revólveres para amedrentarlos y apoderarse de sus pertenencias”, indica Zuñe Serquén.

CUENTA INTANGIBLE
Una comisión de especialistas del Instituto Nacional de Defensa Civil – INDECI, al recorrer los sectores del complejo Moshoqueque, detectó que la infraestructura es un peligro, debido a que el 70% de las instalaciones eléctricas están dañadas y parte de las paredes y techos de algunos puestos de venta está en malas condiciones, razón por la que se elaboró un informe en el que exhorta a los funcionarios ediles a tomar cartas en el asunto.
Por su parte, el burgomaestre Raúl Cieza Vásquez pide que se declare en estado de emergencia en el mercado, considerando que hace cuatro años Moshoqueque fue calificado por el mismo organismo como una bomba de tiempo.
El dirigente Billy Zuñe sostiene que en el último período del ex alcalde Javier Castro se propuso la creación de una cuenta intangible para recaudar fondos y utilizarlos en el mejoramiento del centro de abastos. Recuerda que la medida se efectivizó el uno de enero del 2010, consiguiendo hasta marzo del mismo año la suma de 400 mil soles, producto de los aportes de los vendedores como por los conceptos de merced conductiva, conducción de puestos y cambio de razón social.

“Esta disposición fue un saludo a la bandera, porque en una reunión Castro nos dijo que no había dinero para el mercado, debido que se había gastado en la pavimentación de la Avenida El Dorado y en la compra de semáforos inteligentes. En otras palabras los comerciantes debían a la municipalidad”, dice Billy Zuñe, cuya versión es avalada por el secretario general del Sindicato de Comerciantes Minoristas, Segundo Martínez Ballona.
Ambos exigen al titular de la comuna leonardina iniciar las acciones para entablar una denuncia penal contra Castro Cruz. “Si el alcalde no toma cartas en el asunto, entonces los comerciantes solicitaremos al Ministerio Público y la Policía Anticorrupción que intervengan, porque no aceptamos que nuestras aportaciones hayan desaparecido de la noche a la mañana”, afirma.
Semanario Expresión

1 comentario:

Larcery Díaz Barrantes dijo...

A diario el complejo Moshoqueque, recibe a 10 mil visitantes, siendo igual el número de unidades vehiculares entre triciclos, mototaxis, autos particulares y de servicio urbano, camiones y tráileres.