16 marzo 2011

Fenómeno de la Niña Afecta a Agricultores - Prolongada sequía

En Lambayeque son los más afectados por la falta de lluvias. Hace ocho días se cerró el reservorio de Tinajones para el riego de tierras. La escasez de agua está afectando las regiones del norte. En Lambayeque, el 50% de las 35 mil hectáreas de arroz que se cultivan en los diversos valles ya se han perdido por la sequía que desde febrero afecta la zona. 


En tanto, en Piura, La Libertad y Cajamarca, sembríos de papa, maíz, coca y cebada están en riesgo de perderse ante la falta de lluvias. “Con La Niña, la temperatura del mar ha estado ligeramente más fría de lo normal. Esa es la razón por la cual la costa norte es la más sensible. O sea, no llueve y los ríos están secos”, afirmaba Ronald Woodman, presidente del Instituto Geofísico del Perú, en una entrevista el pasado febrero.
Y es que la ausencia de lluvias debido al fenómeno de La Niña ha ocasionado severos daños a los cultivos agrícolas, siendo la zona más afectada la región norteña de Lambayeque.
La sequía ha ocasionado que se disponga el cierre de la reserva de Tinajones para el riego de tierras agrícolas desde el pasado martes 8.
El presidente de la Junta Nacional de Usuarios de los Distritos de Riego del Perú, Carlos Peña, señaló que están en riesgo 4.000 hectáreas de arroz, 3.000 de maíz, 1.000 de frijoles y 7.000 de frutales, por lo que solicitó la intervención del Ministerio de Agricultura para mitigar los efectos de la sequía y, sobre todo, para evitar que los agricultores pierdan sus cosechas, pues muchos tienen deudas con el sistema bancario.

PIURA, LA LIBERTAD Y TUMBES
En Piura, el fenómeno de la sequía ha ocasionado que se pierdan 635 hectáreas de cultivos solo en Ayabaca, en esta provincia y en Huancabamba están en riesgo 23.900 hectáreas de cultivos, principalmente maíz, alverja, frejol, yuca y productos de pan llevar, informaron las agencias agrarias de ambas provincias. Un 6% de las áreas cultivadas estaría en riesgo.
La ganadería, debido a la carencia de pastos, también corre peligro. En Ayabaca, Huancabamba y Morropón, más de 55 mil cabezas de ganado vacuno están en riesgo. Los alcaldes de esos lugares han solicitado al Gobierno Regional de Piura que declare en estado de emergencia la sierra de la región.
En La Libertad, el presidente regional José Murgia Zannier anunció que la provincia de Santiago de Chuco será declarada en situación de emergencia, luego de que se diera a conocer que 530 agricultores han sido afectados por la sequía.
Explicó que fue la Gerencia Regional de Agricultura, luego de escuchar y verificar la situación por la que atraviesa la población debido a las condiciones climáticas adversas, la que solicitó la declaratoria de emergencia, ya que en 174 hectáreas en dicha provincia (94 de los alrededores de la localidad de Santiago de Chuco y 80 de la zona de Calipuy) no están creciendo los sembríos de cebada y de otros granos andinos.
En Tumbes, unas 23 mil cabezas de ganado vacuno están en riesgo de perderse a causa de la falta de pastizales, sobre todo en la zona del distrito de Casitas. La ausencia de lluvias ha afectado también el caudal del río Tumbes, que ha registrado su nivel más bajo, 73 metros cúbicos por segundo, cuando lo normal es 300. Manuel Boggio Luna, jefe de Defensa Civil, afirmó que desde 1966 el río Tumbes no había registrado un caudal tan bajo.

MÁS DATOS
La alta dirección del Ministerio de Agricultura se reunirá hoy con representantes del Gobierno Regional de Lambayeque para encontrar una solución conjunta al problema de la sequía y buscar la manera de mitigar el impacto económico en la región.
Wilmer Pulache, jefe de Meteorología del Senamhi, afirmó que la ausencia de lluvias se mantendrá hasta fines de marzo. Lloverá en el norte pero de manera irregular.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En la campaña agrícola 2003-2004 no llegó a sembrarse arroz por escasez de agua, y posteriormente, cada año, se ha sembrado una media de 40,000 ha y con escenarios hidrológicos que permitían al final un nivel de embalse en el Reservorio Tinajones, cercano a su máxima capacidad (320 MMC). Sin embargo, con memoria frágil olvidamos que los años secos son parte del ciclo hidrológico, y no una anomalía como queremos ver lo que hoy nos sucede. Es decir planeamos y nos reunimos para decidir como aprovechamos de la mejor manera el agua disponible, pero no sabemos –o mejor dicho no aceptamos- ajustarnos cuando el año de retorno del periodo seco llega.
El Comité de Coordinación, responsable del manejo del agua y la instancia técnica que debe saber equilibrar la oferta disponible con la demanda; a veces también olvida su rol y sin mayor análisis decide en base a la disponibilidad temporal, asumiendo siempre que hidrológicamente el año va a ser lluvioso.

Bien sabemos que teniendo el arroz como cultivo patrón, el inicio de la campaña, siempre es deficitaria, y mantiene dos supuestos característicos y permanentes: (i) que el nivel del embalse, al inicio de la campaña, es suficiente para “amortiguar” el déficit hasta la época de lluvia, y (ii) que el periodo de lluvia siempre se cumple. Sin embargo, son solo supuestos y como tales, no siempre se cumplen, más aún si dependen más de la naturaleza que de nuestra actuación.

Este año, el nivel del embalse no ha sido bueno, pues al inicio de la campaña del arroz había 139 MMC de agua en el reservorio, pero aún así se ha llegado a sembrar 30 mil hectáreas de arroz, y con respecto a las lluvias, SENAMHI como organismo especializado en el servicio de pronósticos meteorológicos, ya había establecido, en su análisis, retraso en las precipitaciones y recomendaba un manejo “prudente” de la actual disponibilidad del recurso hídrico.