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22 enero 2013
CONCENTRACIÓN DE BASURA EN EL MAR
Las grandes concentraciones de basura en los océanos, llamadas también "sopa de plástico", seguirán aumentando en tamaño en los próximos 500 años a pesar de todos los esfuerzos por eliminarlas, alertaron este lunes científicos australianos.
El científico Erik Van Sebelle, quien lideró este estudio elaborado para el Consejo Australiano de Investigación, explicó que la formación de estas masas de desperdicios es muy lenta, pero su presencia en los océanos tiene un impacto negativo a largo plazo.
"Aunque dejemos mañana mismo de arrojar basura plástica a los océanos, estas masas seguirán creciendo en los siguientes 500 años", comentó Van Sebelle a una cadena de televisión australiana.
Estas masas, que se forman por la acción de las corrientes superficiales, "crecen y crecen debido a la acumulación de todo el plástico que hemos arrojado anteriormente al océano y que aún no se ha acumulado en esos lugares", agregó.
En 1997, el oceanógrafo Charles Moore descubrió la denominada "gran mancha de basura del Pacífico", la primera de su tipo, una zona de desechos que se extiende entre la costa californiana, rodea Hawai y llega hasta Japón.
Estas grandes superficies de basura concentran grandes cantidades de plástico y otros residuos que quedan atrapados por las corrientes de los cinco mayores giros o torbellinos oceánicos.
Las partículas de plástico a veces son tan pequeñas y ocupan áreas tan extensas que muchas especies de peces las confunden con plancton.
EFE
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06 noviembre 2012
LOS OCEANOS ESTAN EN PELIGRO
El mar no es infinito, ni inagotable, y la vida que alberga está disminuyendo. El aumento total de la temperatura unió los océanos Pacífico y Atlántico generando el movimiento más grande de especies marinas ocurrido en dos a tres millones de años.
Un estudio de febrero de 2012 de 14 ecosistemas protegidos y 18 desprotegidos en el Mar Mediterráneo demostró que se están agotando rápidamente sus recursos. Un estudio científico de tres años encontró que áreas marinas que cumplen la reserva de población de peces tienen cinco a diez veces más vida marina que los lugares desprotegidos. Pensábamos que el mar era infinito e inagotable. No lo es, y estamos adquiriendo una nueva visión del probable futuro desierto más grande de la tierra. El aumento total de la temperatura del océano condujo recientemente al movimiento más grande de especies marinas producido en dos a tres millones de años, según estudios citados el 26 de junio 2011 por Richard Gray (1), corresponsal científico del diario TheTelegraph, del Reino Unido. El incremento de las temperaturas oceánicas durante los veranos más recientes derritió tanto hielo que abrió un paso del Océano Pacífico al Atlántico Norte, permitiendo que el plancton, peces y hasta ballenas ingresaran a territorio desconocido.
El descubrimiento generó miedo de que las delicadas redes marinas alimentarias puedan resultar desequilibradas y conducir a algunas especies a la extinción, como resultado de la competencia por la alimentación entre las especies nativas y los invasores que buscan alimentarse. Científicos que han estado colaborando en el proyecto Cambio Climático e Investigación de Ecosistemas Marinos Europeos encontraron que una especie de plancton, llamado Neodenticula seminae, está viajando por el Atlántico a través de un paso abierto varias veces en la década pasada que conecta el Océano Pacífico con el Atlántico.
Especies más grandes, como la ballena gris, también emigran a través de la abertura recientemente formada e incluso han sido vistas y ocasionalmente fotografiadas en el Mediterráneo. El profesor Chris Reid, del Laboratorio Marino Plymouth, de la Fundación de Ciencias Oceánicas Sir Alister Ardí, dijo: “Parece que por primera vez, en probablemente miles de años, una enorme área del agua de mar se abrió entre Alaska y el oeste de Groenlandia, permitiendo una transferencia enorme de agua y de especies entre los dos océanos”.
Fragilidad de los océanos Julia Whitty, de Onearth.org, escribió (27-2-2012) (2) sobre el fin del mito de los océanos inagotables e infinitos. “El océano es el hogar de la vida con agregaciones escalonadas de multi-especies y un linaje de tres mil millones de años, más viejo que cualquier cosa sobre nivel del mar. Su reino tridimensional comprende el 99 por ciento de todo el espacio habitable y está integrado a gran parte de la vida”. Sólo una onza de agua de mar es el hogar de millones de microorganismos, pero la “civilización tecnológica” – y el capitalismo descontrolado- lo está destruyendo entero. Entre otras señales de desolación y muerte, se citan los derrames petroleros, la captura masiva e indiscriminada de peces por grandes corporaciones, que se adueñaron de los mares y controlan la pesca de arrastre, y la muerte de innumerables cetáceos y aves marinas por ingerir basura plástica mortal, abundante en los mares.
Whitty hizo notar que desaparecen en silencio las conchas marinas, los cangrejos de herradura, las tortugas de mar y sus huevos, los huevos de tiburón y rayas, cunde la ruina en los corales perdidos, las playas disminuyen y las anguilas, que tras emigrar miles de km en del océano al río y viceversa, parecen haberse evaporado de la faz de la tierra.
La ciencia comenzó a descubrir recientemente la fragilidad de los mares, pero quizás sea un poco tarde para aprender a apreciar la vulnerabilidad asombrosa del océano, sugirió la autora. “Los mares no son infinitos ni inagotables. Es el depósito de todos nuestros agentes contaminadores, que le llegan río abajo, y parte de un sistema dinámico, intenso e interactivo con la tierra y la atmósfera que atañe a todos los seres vivientes. “Solamente en la última década la ciencia descubre que el océano es frágil de la manera en que las cosas realmente enormes son vulnerables, con una resistencia vacilante, a punto del hundimiento. Con todo, nuestro comportamiento está lejos retrasado, detrás de nuestra comprensión y el océano aguarda nuestra acción”.
“El océano es un reino profundo, oscuro, distante y complejo que cubre 70,8 por ciento de la superficie de tierra. Tenemos mejores mapas de la superficie de Marte que de nuestro propio fondo marino. Incluso debajo de nuestra piel, somos un océano de plasma, tan entrelazado con los mares externos que no podemos saber fácilmente sobre nosotros mismos o nuestro mundo de agua”, escribió Whitty. “Una de cada siete personas de la tierra depende de alimentos del mar como fuente de proteína primaria. Sin embargo, una de las evaluaciones más optimistas calcula que las industrias pesqueras de todo el mundo han agotado hasta un tercio del recurso, con 7 a 13 por ciento colapsado que quizás tampoco pueda recuperarse. Estas declinaciones ocurren mientras vivimos: el atún de aleta azul, que alguna vez fue barato, llegó a precios desorbitados; especies que una vez fueron despreciadas por el mercado se convirtieron en favoritas cuando comenzaron a desaparecer”.
Argenpress.info
Un estudio de febrero de 2012 de 14 ecosistemas protegidos y 18 desprotegidos en el Mar Mediterráneo demostró que se están agotando rápidamente sus recursos. Un estudio científico de tres años encontró que áreas marinas que cumplen la reserva de población de peces tienen cinco a diez veces más vida marina que los lugares desprotegidos. Pensábamos que el mar era infinito e inagotable. No lo es, y estamos adquiriendo una nueva visión del probable futuro desierto más grande de la tierra. El aumento total de la temperatura del océano condujo recientemente al movimiento más grande de especies marinas producido en dos a tres millones de años, según estudios citados el 26 de junio 2011 por Richard Gray (1), corresponsal científico del diario TheTelegraph, del Reino Unido. El incremento de las temperaturas oceánicas durante los veranos más recientes derritió tanto hielo que abrió un paso del Océano Pacífico al Atlántico Norte, permitiendo que el plancton, peces y hasta ballenas ingresaran a territorio desconocido.
El descubrimiento generó miedo de que las delicadas redes marinas alimentarias puedan resultar desequilibradas y conducir a algunas especies a la extinción, como resultado de la competencia por la alimentación entre las especies nativas y los invasores que buscan alimentarse. Científicos que han estado colaborando en el proyecto Cambio Climático e Investigación de Ecosistemas Marinos Europeos encontraron que una especie de plancton, llamado Neodenticula seminae, está viajando por el Atlántico a través de un paso abierto varias veces en la década pasada que conecta el Océano Pacífico con el Atlántico.
Especies más grandes, como la ballena gris, también emigran a través de la abertura recientemente formada e incluso han sido vistas y ocasionalmente fotografiadas en el Mediterráneo. El profesor Chris Reid, del Laboratorio Marino Plymouth, de la Fundación de Ciencias Oceánicas Sir Alister Ardí, dijo: “Parece que por primera vez, en probablemente miles de años, una enorme área del agua de mar se abrió entre Alaska y el oeste de Groenlandia, permitiendo una transferencia enorme de agua y de especies entre los dos océanos”.
Fragilidad de los océanos Julia Whitty, de Onearth.org, escribió (27-2-2012) (2) sobre el fin del mito de los océanos inagotables e infinitos. “El océano es el hogar de la vida con agregaciones escalonadas de multi-especies y un linaje de tres mil millones de años, más viejo que cualquier cosa sobre nivel del mar. Su reino tridimensional comprende el 99 por ciento de todo el espacio habitable y está integrado a gran parte de la vida”. Sólo una onza de agua de mar es el hogar de millones de microorganismos, pero la “civilización tecnológica” – y el capitalismo descontrolado- lo está destruyendo entero. Entre otras señales de desolación y muerte, se citan los derrames petroleros, la captura masiva e indiscriminada de peces por grandes corporaciones, que se adueñaron de los mares y controlan la pesca de arrastre, y la muerte de innumerables cetáceos y aves marinas por ingerir basura plástica mortal, abundante en los mares.
Whitty hizo notar que desaparecen en silencio las conchas marinas, los cangrejos de herradura, las tortugas de mar y sus huevos, los huevos de tiburón y rayas, cunde la ruina en los corales perdidos, las playas disminuyen y las anguilas, que tras emigrar miles de km en del océano al río y viceversa, parecen haberse evaporado de la faz de la tierra.
La ciencia comenzó a descubrir recientemente la fragilidad de los mares, pero quizás sea un poco tarde para aprender a apreciar la vulnerabilidad asombrosa del océano, sugirió la autora. “Los mares no son infinitos ni inagotables. Es el depósito de todos nuestros agentes contaminadores, que le llegan río abajo, y parte de un sistema dinámico, intenso e interactivo con la tierra y la atmósfera que atañe a todos los seres vivientes. “Solamente en la última década la ciencia descubre que el océano es frágil de la manera en que las cosas realmente enormes son vulnerables, con una resistencia vacilante, a punto del hundimiento. Con todo, nuestro comportamiento está lejos retrasado, detrás de nuestra comprensión y el océano aguarda nuestra acción”.
“El océano es un reino profundo, oscuro, distante y complejo que cubre 70,8 por ciento de la superficie de tierra. Tenemos mejores mapas de la superficie de Marte que de nuestro propio fondo marino. Incluso debajo de nuestra piel, somos un océano de plasma, tan entrelazado con los mares externos que no podemos saber fácilmente sobre nosotros mismos o nuestro mundo de agua”, escribió Whitty. “Una de cada siete personas de la tierra depende de alimentos del mar como fuente de proteína primaria. Sin embargo, una de las evaluaciones más optimistas calcula que las industrias pesqueras de todo el mundo han agotado hasta un tercio del recurso, con 7 a 13 por ciento colapsado que quizás tampoco pueda recuperarse. Estas declinaciones ocurren mientras vivimos: el atún de aleta azul, que alguna vez fue barato, llegó a precios desorbitados; especies que una vez fueron despreciadas por el mercado se convirtieron en favoritas cuando comenzaron a desaparecer”.
Argenpress.info
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06 agosto 2012
VEGETALES Y OCÉANOS ESTÁN ABSORBIENDO CADA VEZ MÁS CO2
Pese a que las emisiones de CO2 generadas por el hombre siguen aumentando año tras año, la vegetación y los océanos, que absorben cerca de la mitad del dióxido de carbono emitido, lo están haciendo actualmente más que antes.
Así lo muestra , un estudio publicado el miércoles en la revista “Nature”. El hallazgo se incorpora así a la discusión sobre los alcances del calentamiento global que mantienen defensores y escépticos de este fenómeno ambiental.“La absorción global de las reservas de carbono oceánicas y terrestres casi se ha duplicado durante los cincuenta últimos años”, indica el informe, realizado por cinco investigadores de la Universidad de Boulder, Colorado (Estados Unidos).
Estos “sumideros de carbono” son los procesos naturales que contribuyen a extraer de la atmósfera el CO2 responsable del efecto invernadero que calienta el planeta. Se trata principalmente de los océanos, que almacenan el carbono en sus profundidades y los vegetales, especialmente los bosques. El potencial y la evolución de esos procesos son objeto de debate y algunos estudios recientes sugieren que se está modificando su capacidad de absorción, según investigadores que buscan cuantificar el fenómeno para prevenir mejor la evolución del cambio climático.
Capacidad de captación no baja
Los especialistas analizaron las concentraciones de carbono en la atmósfera a lo largo de los años. Tomando en cuenta las emisiones de origen humano, lograron medir la absorción neta anual global de la tierra y los océanos. Según sus conclusiones, esa absorción se ha duplicado en 50 años, pasando de 2.400 millones de toneladas anuales en 1060 a 5.000 millones en 2010. “Aunque no se espera que la absorción de CO2 por la Tierra aumente sin límite, no existen indicaciones de que los sumideros de carbono estén disminuyendo”, indicó Ashley Ballantyne, uno de los autores. “El índice de crecimiento del CO2 atmosférico sigue aumentando porque las emisiones de origen fósil aumentan, y no porque los sumideros de carbono disminuyen”, aclaró.
La absorción de CO2 por los vegetales y los océanos está en buena medida vinculada a la presión del dióxido de carbono en la atmósfera y resulta lógico, hasta cierta medida, que el aumento de emisiones de CO2 provoque un aumento de la absorción por ese sumidero, destaca un investigador.
Subsisten interrogantes a las que este cálculo global no aporta respuestas, como el reparto entre la absorción global entre océanos y vegetales, destaca otro investigador, Ingeborg Levin, en un comentario separado publicado también por “Nature”. “Hay una gran diferencia si el carbono se almacena en reservas tales como los océanos profundos, donde puede permanecer cientos o miles de años, o si se absorbe en bosques jóvenes, donde permanecería sólo unos pocos años o décadas antes de regresar a la atmósfera”, acota el investigador de la Universidad de Heidelberg (Alemania).
Emol.
Así lo muestra , un estudio publicado el miércoles en la revista “Nature”. El hallazgo se incorpora así a la discusión sobre los alcances del calentamiento global que mantienen defensores y escépticos de este fenómeno ambiental.“La absorción global de las reservas de carbono oceánicas y terrestres casi se ha duplicado durante los cincuenta últimos años”, indica el informe, realizado por cinco investigadores de la Universidad de Boulder, Colorado (Estados Unidos).
Estos “sumideros de carbono” son los procesos naturales que contribuyen a extraer de la atmósfera el CO2 responsable del efecto invernadero que calienta el planeta. Se trata principalmente de los océanos, que almacenan el carbono en sus profundidades y los vegetales, especialmente los bosques. El potencial y la evolución de esos procesos son objeto de debate y algunos estudios recientes sugieren que se está modificando su capacidad de absorción, según investigadores que buscan cuantificar el fenómeno para prevenir mejor la evolución del cambio climático.
Capacidad de captación no baja
Los especialistas analizaron las concentraciones de carbono en la atmósfera a lo largo de los años. Tomando en cuenta las emisiones de origen humano, lograron medir la absorción neta anual global de la tierra y los océanos. Según sus conclusiones, esa absorción se ha duplicado en 50 años, pasando de 2.400 millones de toneladas anuales en 1060 a 5.000 millones en 2010. “Aunque no se espera que la absorción de CO2 por la Tierra aumente sin límite, no existen indicaciones de que los sumideros de carbono estén disminuyendo”, indicó Ashley Ballantyne, uno de los autores. “El índice de crecimiento del CO2 atmosférico sigue aumentando porque las emisiones de origen fósil aumentan, y no porque los sumideros de carbono disminuyen”, aclaró.
La absorción de CO2 por los vegetales y los océanos está en buena medida vinculada a la presión del dióxido de carbono en la atmósfera y resulta lógico, hasta cierta medida, que el aumento de emisiones de CO2 provoque un aumento de la absorción por ese sumidero, destaca un investigador.
Subsisten interrogantes a las que este cálculo global no aporta respuestas, como el reparto entre la absorción global entre océanos y vegetales, destaca otro investigador, Ingeborg Levin, en un comentario separado publicado también por “Nature”. “Hay una gran diferencia si el carbono se almacena en reservas tales como los océanos profundos, donde puede permanecer cientos o miles de años, o si se absorbe en bosques jóvenes, donde permanecería sólo unos pocos años o décadas antes de regresar a la atmósfera”, acota el investigador de la Universidad de Heidelberg (Alemania).
Emol.
30 mayo 2012
HABRA UN NUEVO TRATADO CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO?
Creciente desconfianza en la UE ante los vetos de China
Las organizaciones ecologistas advierten
que se agota el tiempo para tomar
medidas
que eviten consecuencias desastrosas
La secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Christiana Figueres, ha admitido que “no ha sido fácil acordar” el plan de trabajo. “Todas las partes querían recibir garantías de las demás para que les permitieran realizar el trabajo con una cierta comodidad”.
Aunque las turbulencias financieras copan las portadas de los periódicos, la necesidad de soluciones frente a los efectos del cambio climático sigue siendo una realidad acuciante. Más de 180 países han acordado durante una reunión en Bonn (Alemania) organizada por la ONU una agenda de trabajo para tener un nuevo tratado sobre el clima en 2015. Como trasfondo, persiste un ambiente de desconfianza que podría dificultar la consecución de avances durante el resto del año.
La secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Christiana Figueres, ha admitido que “no ha sido fácil acordar” el plan de trabajo. “Todas las partes querían recibir garantías de las demás para que les permitieran realizar el trabajo con una cierta comodidad”.
En las conversaciones de la ONU sobre el clima celebradas el año pasado se acordó un paquete de medidas para prorrogar el Protocolo de Kioto (de 1997) una vez que expire su vigencia, a finales de este año, y elaborar en 2015 un nuevo acuerdo legalmente vinculante para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que entraría en vigor en 2020.
En Bonn, los delegados de los distintos países han discutido durante más de una semana sobre cómo organizar el trabajo para elaborar ese nuevo documento y designar a la persona que dirigirá el proceso. En estos días se ha puesto de manifiesto la desconfianza que existe entre los participantes.
La Unión Europea ha acusado a China y a otros países en vías de desarrollo de realizar un “bloqueo de procedimiento” o de intentar da marcha atrás respecto al pacto alcanzado en Durban (Sudáfrica) alterando el enfoque de las negociaciones.
En el encuentro de esta semana se ha decidido unir en un solo foro las discusiones sobre la reducción de las emisiones de los países ricos y de los pobres, en lugar de tratar cada asunto por separado.
Sai Navoti, negociador de la Alianza de Pequeños Estados Insulares -que son más vulnerables ante el calentamiento del planeta-, ha dicho al respecto que “se ha superado un obstáculo difícil”. Pero “no hay duda de que será el primero de muchos y que debemos recordar que el tiempo no está de nuestra parte”, ha añadido.
Mientras, los países en desarrollo afirman que Estados Unidos, la UE y otros países ricos están intentando no tener que reducir aún más sus emisiones de gases de efecto invernadero ni aumentar los fondos que dedican a ayudar a las naciones más pobres a afrontar el cambio climático.
Las organizaciones ecologistas y los países más vulnerables a los efectos del cambio climático advierten de que se agota el tiempo para tomar medidas que eviten consecuencias desastrosas como temperaturas extremas, la acidificación de los océanos y el deshielo de los glaciares.
Aún queda mucho trabajo por hacer este año, como llegar a un acuerdo sobre cuánto tiempo se prorrogará el Protocolo de Kioto, decidir qué países lo firmarán y qué objetivos se fijarán para reducir las emisiones, así como pensar de qué manera se pueden conseguir 100.000 millones de dólares al año para 2020 con los que ayudar a los países en vías de desarrollo a afrontar el cambio climático.
Existe el consenso de que es necesario que las emisiones disminuyan significativamente paraque el incremento de la temperatura media mundial no supere los 2 grados centígradosdurante este siglo respecto a los niveles previos a la industrialización. Es el mínimo para evitar efectos catastróficos, según los expertos.
Sin embargo, las emisiones de dióxido de carbono alcanzaron una cifra récord el año pasado, según la Agencia Internacional de la Energía. Además, algunos países probablemente incumplirán sus objetivos de reducción de emisiones para 2020 y por ello el aumento en la temperatura media mundial podría alcanzar los 3,5 grados, según una investigación cuyos resultados fueron publicados este jueves.
El jefe del equipo negociador de la UE, Artur Runge-Metzger, ha afirmado que “la mayoría de los países quieren avanzar más rápidamente”, pero “hay un grupo relativamente pequeño que pone el freno”.
Solo faltan seis meses para que se celebre la próxima reunión sobre clima, en Doha (Qatar). Algunos países quieren que antes se celebren más sesiones de negociación, pero para ello será necesario que los distintos Estados se comprometan a aportar una financiación de entre 4,4 y 4,8 millones de euros, según Figueres.
Celine Charveriat, de la ONG Oxfam, ha destacado que la parte “positiva” de la reunión de Bonnn es que “se ha hablado de objetivos de reducción de emisiones más ambiciosos“. “Aunque se debe traducir en acciones, al menos ningún país piensa que puede eludir esta cuestión”, ha agregado.
Ethic - La Vanguardia de la Sostenibilidad
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22 mayo 2012
DIA INTERNACIONAL DE LA BIODIVERSIDAD 2012, LOS ECOSISTEMAS MARINOS
El 22 de mayo se celebra el Día Internacional de la Diversidad Biológica, el tema de este año está basado sobre los ecosistemas marinos ofreciendo a las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y todos los interesados en la vida marina, la oportunidad de dar a conocer el problema y aumentar la concienciación pública.
De momento la Tierra es el único planeta en el universo conocido con agua líquida en su superficie y el único planeta con vida. La vida se originó en el océano en el que ha evolucionado durante millones y millones de años.
El océano cubre el 70 por ciento de la superficie área del globo, una superficie total de más de 360 millones de metros cuadrados. Ocupa más del 60 por ciento de los del hemisferio norte y más de 80 por ciento del hemisferio sur. El mar constituye más del 90 por ciento de todo el espacio habitable en la Tierra, mientras que en la tierra, casi toda la vida se adhiere a la superficie, en el océano se encuentra desde la parte superior hacia abajo, desde la superficie del sol de los mares tropicales hasta las profundidades frías y oscuras, miles de metros más abajo. Sin embargo, desde una perspectiva planetaria, el océano es una capa delgada sobre la superficie de la Tierra, más delgada que la piel de una manzana, y por lo tanto, intrínsecamente frágil y finito.
¿Qué es la diversidad biológica marina y costera?
Los mares cubren el 70 por ciento de la superficie del planeta y el medio ambiente marino y costero contiene hábitats diversos en donde se desarrolla una abundante vida marina. La vida que hay en nuestros mares produce la tercera parte del oxígeno que respiramos, ofrece una fuente valiosa de proteínas y es una moderadora del cambio climático mundial. Algunos ejemplos de los hábitats marinos y costeros son: los bosques de manglares; los arrecifes de coral; las praderas marinas; los estuarios y costas, las fuentes hidrotermales y las montañas marinas y sedimentos blandos del lecho oceánico, a pocos kilómetros por debajo de la superficie.
¿Por qué es importante? Los peces marinos y los invertebrados son unas de las últimas fuentes de alimento silvestre del planeta. Alimentan a 2.600 millones de personas a las que le suministran al menos el 20% de su ingesta proteica promedio. Es más, los mares del mundo albergan 32 de las 34 Filos de la Tierra y contienen entre 500.000 y 10 millones de especies marinas. Se sabe que la diversidad de las especies es de más de 1000 por metro cuadrado en el Océano Indo-pacífico y continuamente se descubren nuevas especies, especialmente en los mares profundos. Por eso no es de ningún modo sorprendente que los recursos genéticos de los mares y de las costas sean potencial y realmente interesantes para su uso comercial. Los mares y océanos están amenazados.
Los océanos están seriamente amenazados por la amenaza del hombre debido a varios factores como son la contaminación, sobreexplotación pesquera y la contaminación provocada por vertidos de crudo incontrolados. Esto provoca la degradación y la destrucción de los ecosistemas marinos.
Contaminación: Las actividades marinas tales como operaciones de explotación minera, transporte, pesca y cruceros de líneas introducen grandes cantidades de sustancias tóxicas en el océano. Los derrames de petróleo quedan confinados en gran parte a las rutas de navegación donde contaminan playas, peces, crustáceos y poblaciones de aves marinas. Pero la mayoría de la basura y la contaminación que llega a los océanos se producen en tierra.
Los fertilizantes y pesticidas de granjas, el aceite de las calles y de las calzadas, las aguas residuales y la basura de las ciudades, hacen su camino a través de la línea divisoria de aguas en ríos y en última instancia en el océano. Los plásticos que terminan el océano están cambiando la cadena natural de las especies marinas convirtiendo el océano en un gigantesco vertedero. El plástico se convierte en un problema marino ya que están diseñados para durar para siempre. Los plásticos no se descomponen, no pueden ser digeridos por los organismos marinos y persisten en el océano miles de años. En la mayoría de los océanos se están creando verdaderas islas de plásticos flotantes.
Sobreexplotación pesquera: La sobrepesca es una de las amenazas más grandes a la salud de los océanos del mundo. Durante décadas las flotas pesqueras mundiales han capturado cantidades insostenibles de pescados y de vida marina, hasta el punto que muchos stocks pesqueros ahora estén declinando o aún colapsando. Las consecuencias de la caída de las pesquerías son múltiples: económicas, sociales y ambientales como la seguridad alimentaria amenazada en sociedades que dependen fuertemente del pescado; pérdida de recursos biológicos; pérdida de biodiversidad; problemas de salud (debido a los mariscos envenenados); hambre y desempleo.
Degradación de los ecosistemas costeros: En los ecosistemas costeros el impacto humano es el más importante. Las actividades humanas que inducen problemas ambientales en la línea de costa están aumentando con la densidad de la población costera: construcción y desarrollo costero (urbanización, instalaciones para el turismo, puertos…), actividades interiores (agricultura, deforestación, industrialización, presas en los ríos…), sobreexplotación de recursos vivos costeros, e impacto del turismo. Más gente en áreas costeras, más presión que se impone en la tierra y en el mar.
Esto ha dado lugar a un crecimiento de efluentes domésticos e industriales, más áreas de terraplén y erosión de la línea de costa debido a construcción de infraestructura y desarrollo costero. Los paisajes y hábitats naturales son alterados, agobiados y destruidos.
La contaminación altera las condiciones de vida; provoca pérdida de la biodiversidad, alteración de las cadenas alimentarias y de todos los ecosistemas marinos. Las aguas costeras y lagunas están “perdidas”, los arrecifes son dañados por la pesca o el turismo, se drenan los humedales, se construye sobre las inundaciones de llanuras alrededor de los estuarios, los manglares se reducen por la madera o la acuicultura. Los stocks pesqueros, el agua dulce, los suelos y las arenas de la playa a menudo están sobreexplotados.
Las consecuencias son: pérdida de recursos alimentarios especialmente en países en vías de desarrollo; problema en el acceso al agua; problemas sanitarios; impacto social y económico vinculado a pérdida de beneficios y de empleo (industria pesquera, turismo, aumento de costos de manejo costero)…
En lo que respecta a los arrecifes de corales, el 20% se ha destruido efectivamente y no muestran perspectivas inmediatas de recuperación; aproximadamente el 16% fue severamente amenazado por el blanqueamiento de los corales en 1998, pero de estos, el 40% o bien se recuperó o bien está haciéndolo bien; aproximadamente el 24% de los arrecifes restantes está en riesgo inminente de colapsar por las presiones de los seres humanos y un 26% adicional está sujeto a una amenaza de colapso a largo plazo.
Cambio climático
Hoy, los científicos observan un aumento constante de la temperatura media mundial de la atmósfera de la Tierra. Están de acuerdo en que este fenómeno se vincula a mayores concentraciones atmosféricas de los gases de invernadero debido a actividades humanas. Las primeras causas humanas relacionadas con la liberación del CO2 son la combustión de combustible fósil (principalmente petróleo, carbón y gas) y la deforestación. El agua del océano se está poniendo más caliente y más ácida, como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero. Lo que hará más difícil a los ecosistemas marinos sobrevivir. “La vida marina está en peligro, eso es absolutamente claro —y (con el calentamiento y la acidificación) no es una cuestión de gestión del mar, es una cuestión de gestión de nuestras actividades como seres humanos, de nuestras emisiones". Los científicos esperan traumas masivos para las poblaciones humanas y para la naturaleza. Las especies en el océano y en tierra tendrán que adaptarse, emigrar o desaparecer. Los ecosistemas serán totalmente modificados.
Para la humanidad, las posibles consecuencias son: modificación de los recursos de agua, gente desplazada para evitar la inundación de sus ciudades o pueblos, pérdida de tierra y recursos naturales en las costas, impacto en la agricultura y pesquerías (seguridad alimentaria), impacto en la salud humana (desarrollo de enfermedades), daños o destrucción de las infraestructuras construidas en la línea de costa (ciudades, industrias, instalaciones portuarias, comodidades turísticas…), contaminación creciente a consecuencia de las inundaciones y destrucción de la infraestructura. Las consecuencias sociales, económicas y ambientales serán incalculables.
Límites del derecho internacional y de las convenciones para proteger el océano
La Zona Económica Exclusiva o EEZ se refiere a las aguas costeras adyacente a la costa y amplían 200 millas náuticas hacia fuera de la costa. Está bajo las jurisdicciones y control del país adyacente. Los 10 territorios más poderosos (con mayores demandas del mar) son EE.UU., Francia, Australia, Rusia, Canadá, China, Brasil, Indonesia, India y Nueva Zelanda. El resto de los océanos, o de altamar está libre de ser explotado por todos los países bajo obligaciones de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar.
Gran cantidad de iniciativas políticas tuvieron lugar durante la década pasada pero la mayoría de ellas tienen dificultades para responder a sus metas y no se están ejecutando de una manera coordinada. La falta de voluntad política y de medios del control son las primeras razones de ello. La mayoría de los países en vías de desarrollo están también bajo presiones económicas y sociales, y se esfuerzan en dar una prioridad relativamente baja a la protección del ambiente y a conservar los recursos naturales aunque esto puedo minar su desarrollo sostenible a largo plazo.
Algunos datos estadísticos:
1. El 80% de la contaminación marina proviene de fuentes terrestres.
2. En varios países en desarrollo el 90% del agua residual y el 70% del deshecho industrial se descarga sin tratamiento.
3. 6.5 millones de toneladas de basura entran en los océanos del mundo cada año. El 50% es plástico duradero que tardará cientos de años antes de degradarse.
4. Hay 200 zonas conocidas como “zonas muertas” o áreas privadas de oxígeno y desprovistas de vida (área entre 1 y 70.000 km2) en el océano mundial: este número se ha duplicado en cada década desde 1960.
5. 12 billones de toneladas de aguas de lastre contienen, en todo momento, 3.000 especies marinas extranjeras e invasoras que son transportadas y diseminadas en todo mundo.
6. La salud humana sufre la contaminación del agua costera: 250 millones de los casos clínicos (gastroenteritis + enfermedades respiratorias) son causados anualmente por bañarse en aguas contaminadas. 7. Comer mariscos infectados causa de 50.000 a 100.000 muertes por año.
8. El costo económico mundial vinculado a la contaminación de las aguas costeras es $16 mil millones anuales, mucho del cual se debe al impacto sobre la salud humana.
9. Las pérdidas económicas documentadas a causa de las introducciones accidentales o intencionales de especies no autóctonas en los océanos ascienden a centenares de millones de dólares estadounidenses.
¿Qué podemos hacer?
Para preservar nuestra biodiversidad marina, todos los países del mundo deben definir y poner en práctica una serie de áreas protegidas marinas y costeras para promover la recuperación de la diversidad biológica y los recursos pesqueros y controlar las fuentes de contaminación de origen terrestre. En cuanto a los mares abiertos y las regiones de mar profundo, solo es posible lograr la sostenibilidad aumentando la cooperación internacional para proteger los hábitats y especies vulnerables.
La Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) tiene un papel fundamental al apoyar el trabajo que lleva a cabo la Asamblea General de las Naciones Unidas en relación con las áreas protegidas marinas que están fuera de las jurisdicciones nacionales, al centrarse en proporcionar información científica y, si corresponde, técnica, y asesoramiento relativo a la diversidad biológica marina, la aplicación del enfoque por ecosistema y el enfoque de precaución y al rescatar las metas de 2010 sobre la diversidad biológica.
El Día Internacional de la Diversidad Biológica (International Day for Biological Diversity) se celebra todos los años el 22 de Mayo. Fue instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en Diciembre de 2000, para conmemorar la fecha de adopción del texto del Convenio sobre la Diversidad Biológica en ese día del año 1992.
Conciencia Eco
¿Qué es la diversidad biológica marina y costera?
Los mares cubren el 70 por ciento de la superficie del planeta y el medio ambiente marino y costero contiene hábitats diversos en donde se desarrolla una abundante vida marina. La vida que hay en nuestros mares produce la tercera parte del oxígeno que respiramos, ofrece una fuente valiosa de proteínas y es una moderadora del cambio climático mundial. Algunos ejemplos de los hábitats marinos y costeros son: los bosques de manglares; los arrecifes de coral; las praderas marinas; los estuarios y costas, las fuentes hidrotermales y las montañas marinas y sedimentos blandos del lecho oceánico, a pocos kilómetros por debajo de la superficie.
¿Por qué es importante? Los peces marinos y los invertebrados son unas de las últimas fuentes de alimento silvestre del planeta. Alimentan a 2.600 millones de personas a las que le suministran al menos el 20% de su ingesta proteica promedio. Es más, los mares del mundo albergan 32 de las 34 Filos de la Tierra y contienen entre 500.000 y 10 millones de especies marinas. Se sabe que la diversidad de las especies es de más de 1000 por metro cuadrado en el Océano Indo-pacífico y continuamente se descubren nuevas especies, especialmente en los mares profundos. Por eso no es de ningún modo sorprendente que los recursos genéticos de los mares y de las costas sean potencial y realmente interesantes para su uso comercial. Los mares y océanos están amenazados.
Los océanos están seriamente amenazados por la amenaza del hombre debido a varios factores como son la contaminación, sobreexplotación pesquera y la contaminación provocada por vertidos de crudo incontrolados. Esto provoca la degradación y la destrucción de los ecosistemas marinos.
Contaminación: Las actividades marinas tales como operaciones de explotación minera, transporte, pesca y cruceros de líneas introducen grandes cantidades de sustancias tóxicas en el océano. Los derrames de petróleo quedan confinados en gran parte a las rutas de navegación donde contaminan playas, peces, crustáceos y poblaciones de aves marinas. Pero la mayoría de la basura y la contaminación que llega a los océanos se producen en tierra.
Los fertilizantes y pesticidas de granjas, el aceite de las calles y de las calzadas, las aguas residuales y la basura de las ciudades, hacen su camino a través de la línea divisoria de aguas en ríos y en última instancia en el océano. Los plásticos que terminan el océano están cambiando la cadena natural de las especies marinas convirtiendo el océano en un gigantesco vertedero. El plástico se convierte en un problema marino ya que están diseñados para durar para siempre. Los plásticos no se descomponen, no pueden ser digeridos por los organismos marinos y persisten en el océano miles de años. En la mayoría de los océanos se están creando verdaderas islas de plásticos flotantes.
Sobreexplotación pesquera: La sobrepesca es una de las amenazas más grandes a la salud de los océanos del mundo. Durante décadas las flotas pesqueras mundiales han capturado cantidades insostenibles de pescados y de vida marina, hasta el punto que muchos stocks pesqueros ahora estén declinando o aún colapsando. Las consecuencias de la caída de las pesquerías son múltiples: económicas, sociales y ambientales como la seguridad alimentaria amenazada en sociedades que dependen fuertemente del pescado; pérdida de recursos biológicos; pérdida de biodiversidad; problemas de salud (debido a los mariscos envenenados); hambre y desempleo.
Degradación de los ecosistemas costeros: En los ecosistemas costeros el impacto humano es el más importante. Las actividades humanas que inducen problemas ambientales en la línea de costa están aumentando con la densidad de la población costera: construcción y desarrollo costero (urbanización, instalaciones para el turismo, puertos…), actividades interiores (agricultura, deforestación, industrialización, presas en los ríos…), sobreexplotación de recursos vivos costeros, e impacto del turismo. Más gente en áreas costeras, más presión que se impone en la tierra y en el mar.
Esto ha dado lugar a un crecimiento de efluentes domésticos e industriales, más áreas de terraplén y erosión de la línea de costa debido a construcción de infraestructura y desarrollo costero. Los paisajes y hábitats naturales son alterados, agobiados y destruidos.
La contaminación altera las condiciones de vida; provoca pérdida de la biodiversidad, alteración de las cadenas alimentarias y de todos los ecosistemas marinos. Las aguas costeras y lagunas están “perdidas”, los arrecifes son dañados por la pesca o el turismo, se drenan los humedales, se construye sobre las inundaciones de llanuras alrededor de los estuarios, los manglares se reducen por la madera o la acuicultura. Los stocks pesqueros, el agua dulce, los suelos y las arenas de la playa a menudo están sobreexplotados.
Las consecuencias son: pérdida de recursos alimentarios especialmente en países en vías de desarrollo; problema en el acceso al agua; problemas sanitarios; impacto social y económico vinculado a pérdida de beneficios y de empleo (industria pesquera, turismo, aumento de costos de manejo costero)…
En lo que respecta a los arrecifes de corales, el 20% se ha destruido efectivamente y no muestran perspectivas inmediatas de recuperación; aproximadamente el 16% fue severamente amenazado por el blanqueamiento de los corales en 1998, pero de estos, el 40% o bien se recuperó o bien está haciéndolo bien; aproximadamente el 24% de los arrecifes restantes está en riesgo inminente de colapsar por las presiones de los seres humanos y un 26% adicional está sujeto a una amenaza de colapso a largo plazo.
Cambio climático
Hoy, los científicos observan un aumento constante de la temperatura media mundial de la atmósfera de la Tierra. Están de acuerdo en que este fenómeno se vincula a mayores concentraciones atmosféricas de los gases de invernadero debido a actividades humanas. Las primeras causas humanas relacionadas con la liberación del CO2 son la combustión de combustible fósil (principalmente petróleo, carbón y gas) y la deforestación. El agua del océano se está poniendo más caliente y más ácida, como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero. Lo que hará más difícil a los ecosistemas marinos sobrevivir. “La vida marina está en peligro, eso es absolutamente claro —y (con el calentamiento y la acidificación) no es una cuestión de gestión del mar, es una cuestión de gestión de nuestras actividades como seres humanos, de nuestras emisiones". Los científicos esperan traumas masivos para las poblaciones humanas y para la naturaleza. Las especies en el océano y en tierra tendrán que adaptarse, emigrar o desaparecer. Los ecosistemas serán totalmente modificados.
Para la humanidad, las posibles consecuencias son: modificación de los recursos de agua, gente desplazada para evitar la inundación de sus ciudades o pueblos, pérdida de tierra y recursos naturales en las costas, impacto en la agricultura y pesquerías (seguridad alimentaria), impacto en la salud humana (desarrollo de enfermedades), daños o destrucción de las infraestructuras construidas en la línea de costa (ciudades, industrias, instalaciones portuarias, comodidades turísticas…), contaminación creciente a consecuencia de las inundaciones y destrucción de la infraestructura. Las consecuencias sociales, económicas y ambientales serán incalculables.
Límites del derecho internacional y de las convenciones para proteger el océano
La Zona Económica Exclusiva o EEZ se refiere a las aguas costeras adyacente a la costa y amplían 200 millas náuticas hacia fuera de la costa. Está bajo las jurisdicciones y control del país adyacente. Los 10 territorios más poderosos (con mayores demandas del mar) son EE.UU., Francia, Australia, Rusia, Canadá, China, Brasil, Indonesia, India y Nueva Zelanda. El resto de los océanos, o de altamar está libre de ser explotado por todos los países bajo obligaciones de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar.
Gran cantidad de iniciativas políticas tuvieron lugar durante la década pasada pero la mayoría de ellas tienen dificultades para responder a sus metas y no se están ejecutando de una manera coordinada. La falta de voluntad política y de medios del control son las primeras razones de ello. La mayoría de los países en vías de desarrollo están también bajo presiones económicas y sociales, y se esfuerzan en dar una prioridad relativamente baja a la protección del ambiente y a conservar los recursos naturales aunque esto puedo minar su desarrollo sostenible a largo plazo.
Algunos datos estadísticos:
1. El 80% de la contaminación marina proviene de fuentes terrestres.
2. En varios países en desarrollo el 90% del agua residual y el 70% del deshecho industrial se descarga sin tratamiento.
3. 6.5 millones de toneladas de basura entran en los océanos del mundo cada año. El 50% es plástico duradero que tardará cientos de años antes de degradarse.
4. Hay 200 zonas conocidas como “zonas muertas” o áreas privadas de oxígeno y desprovistas de vida (área entre 1 y 70.000 km2) en el océano mundial: este número se ha duplicado en cada década desde 1960.
5. 12 billones de toneladas de aguas de lastre contienen, en todo momento, 3.000 especies marinas extranjeras e invasoras que son transportadas y diseminadas en todo mundo.
6. La salud humana sufre la contaminación del agua costera: 250 millones de los casos clínicos (gastroenteritis + enfermedades respiratorias) son causados anualmente por bañarse en aguas contaminadas. 7. Comer mariscos infectados causa de 50.000 a 100.000 muertes por año.
8. El costo económico mundial vinculado a la contaminación de las aguas costeras es $16 mil millones anuales, mucho del cual se debe al impacto sobre la salud humana.
9. Las pérdidas económicas documentadas a causa de las introducciones accidentales o intencionales de especies no autóctonas en los océanos ascienden a centenares de millones de dólares estadounidenses.
¿Qué podemos hacer?
Para preservar nuestra biodiversidad marina, todos los países del mundo deben definir y poner en práctica una serie de áreas protegidas marinas y costeras para promover la recuperación de la diversidad biológica y los recursos pesqueros y controlar las fuentes de contaminación de origen terrestre. En cuanto a los mares abiertos y las regiones de mar profundo, solo es posible lograr la sostenibilidad aumentando la cooperación internacional para proteger los hábitats y especies vulnerables.
La Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) tiene un papel fundamental al apoyar el trabajo que lleva a cabo la Asamblea General de las Naciones Unidas en relación con las áreas protegidas marinas que están fuera de las jurisdicciones nacionales, al centrarse en proporcionar información científica y, si corresponde, técnica, y asesoramiento relativo a la diversidad biológica marina, la aplicación del enfoque por ecosistema y el enfoque de precaución y al rescatar las metas de 2010 sobre la diversidad biológica.
El Día Internacional de la Diversidad Biológica (International Day for Biological Diversity) se celebra todos los años el 22 de Mayo. Fue instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en Diciembre de 2000, para conmemorar la fecha de adopción del texto del Convenio sobre la Diversidad Biológica en ese día del año 1992.
Conciencia Eco
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09 junio 2011
LA ONU PIDE PROTECCIÓN PARA SALVAR MARES Y OCÉANOS DE LA CONTAMINACIÓN
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) pidió hoy a sus Estados miembros que protejan el entorno marino, responsable de la mayor parte del oxígeno que se respira, y que gestionen los recursos que ofrecen mares y océanos de un modo sostenible para garantizar que las futuras generaciones también pueden contar con ellos.
“En este Día Mundial de los Océanos, insto a los gobiernos y a todos los sectores de la sociedad a que asuman la responsabilidad individual y colectiva de proteger el entorno marino y gestionar sus recursos de manera sostenible para las generaciones presentes y futuras”, dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
Las Naciones Unidas celebró hoy el tercer Día Mundial de los Océanos, en esta ocasión bajo el lema “Nuestros océanos: Por un futuro verde”, con el propósito de crear conciencia en todo el mundo de los desafíos que enfrenta la comunidad internacional en relación con los océanos, responsables de la mayor parte del oxígeno que se respira.
IMPORTANCIA VITAL
Además, y según recordó la ONU, los océanos son una fuente importante de alimentos y medicamentos, y una parte crítica de la biosfera, por lo que su cuidado también es una clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en 2015.
Además, Ban explicó que la importancia de los océanos en el ecosistema y en la economía mundial “merecen especial atención” de cara a la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), que se celebrará el próximo año en Brasil.
En ese sentido se pronunció hoy el profesor de Derecho Marítimo de la Universidad estadounidense George Washington, David Freestone, en una conferencia de prensa en Naciones Unidas, donde indicó que se calcula que “medio millón de nuevas especies quedan por descubrirse en los océanos, que son una gigantesca fuente de recursos de toda índole, incluidos genéticos”.
“Todas las actividades y políticas relacionadas con los océanos y el entorno marino deben reconocer e incorporar los tres pilares del desarrollo sostenible: ambiental, social y económico”, defendió Ban. “Solo entonces podremos alcanzar los objetivos de desarrollo fijados por la comunidad internacional”, agregó.
En su opinión, este día brinda la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de los océanos para el desarrollo sostenible de la humanidad y “para reconocer los graves problemas que afectan a los océanos”, como el agotamiento de los recursos pesqueros, los efectos del cambio climático, el deterioro del entorno marino, la seguridad marítima, las condiciones de trabajo de los navegantes y “la cuestión, cada vez más importante, de la migración por mar”.
Según la directora general de la Unesco, Irina Bokova, el conocimiento de los océanos siempre se ha potenciado para acceder y explotar sus recursos, algo que “debe cambiar”, de forma que “las ciencias marinas se usen para entenderlos y protegerlos”.
ACCIONES A TOMAR
El Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), por su parte, difundió hoy un informe en el que se indica que el deterioro de los océanos y los sistemas costeros debido a causas humanas como la contaminación o la sobreexplotación pesquera puede evitarse.
Para ello, dice que los sectores relacionados con los mares, entre ellos el turismo, así como las comunidades pesqueras y los conservacionistas deben colaborar de forma más estrecha, lo que también mejoraría la preparación ante posibles desastres naturales y los efectos del calentamiento climático, como el aumento de la acidez de las aguas y del nivel del mar.
“El papel de los ecosistemas marinos y costeros en el bienestar humano depende cada vez más de la capacidad de los países de gestionar el uso que se hace de ellos”, advirtió el director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, al presentar el informe.
Entre los cientos de actos y celebraciones programados para esta jornada en todo el mundo, está previsto que el conocido Empire State de Nueva York se ilumine esta noche de blanco, azul y púrpura, en una alusión a las capas oceánicas.
EFE
“En este Día Mundial de los Océanos, insto a los gobiernos y a todos los sectores de la sociedad a que asuman la responsabilidad individual y colectiva de proteger el entorno marino y gestionar sus recursos de manera sostenible para las generaciones presentes y futuras”, dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
Las Naciones Unidas celebró hoy el tercer Día Mundial de los Océanos, en esta ocasión bajo el lema “Nuestros océanos: Por un futuro verde”, con el propósito de crear conciencia en todo el mundo de los desafíos que enfrenta la comunidad internacional en relación con los océanos, responsables de la mayor parte del oxígeno que se respira.
IMPORTANCIA VITAL
Además, y según recordó la ONU, los océanos son una fuente importante de alimentos y medicamentos, y una parte crítica de la biosfera, por lo que su cuidado también es una clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en 2015.
Además, Ban explicó que la importancia de los océanos en el ecosistema y en la economía mundial “merecen especial atención” de cara a la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), que se celebrará el próximo año en Brasil.
En ese sentido se pronunció hoy el profesor de Derecho Marítimo de la Universidad estadounidense George Washington, David Freestone, en una conferencia de prensa en Naciones Unidas, donde indicó que se calcula que “medio millón de nuevas especies quedan por descubrirse en los océanos, que son una gigantesca fuente de recursos de toda índole, incluidos genéticos”.
“Todas las actividades y políticas relacionadas con los océanos y el entorno marino deben reconocer e incorporar los tres pilares del desarrollo sostenible: ambiental, social y económico”, defendió Ban. “Solo entonces podremos alcanzar los objetivos de desarrollo fijados por la comunidad internacional”, agregó.
En su opinión, este día brinda la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de los océanos para el desarrollo sostenible de la humanidad y “para reconocer los graves problemas que afectan a los océanos”, como el agotamiento de los recursos pesqueros, los efectos del cambio climático, el deterioro del entorno marino, la seguridad marítima, las condiciones de trabajo de los navegantes y “la cuestión, cada vez más importante, de la migración por mar”.
Según la directora general de la Unesco, Irina Bokova, el conocimiento de los océanos siempre se ha potenciado para acceder y explotar sus recursos, algo que “debe cambiar”, de forma que “las ciencias marinas se usen para entenderlos y protegerlos”.
ACCIONES A TOMAR
El Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), por su parte, difundió hoy un informe en el que se indica que el deterioro de los océanos y los sistemas costeros debido a causas humanas como la contaminación o la sobreexplotación pesquera puede evitarse.
Para ello, dice que los sectores relacionados con los mares, entre ellos el turismo, así como las comunidades pesqueras y los conservacionistas deben colaborar de forma más estrecha, lo que también mejoraría la preparación ante posibles desastres naturales y los efectos del calentamiento climático, como el aumento de la acidez de las aguas y del nivel del mar.
“El papel de los ecosistemas marinos y costeros en el bienestar humano depende cada vez más de la capacidad de los países de gestionar el uso que se hace de ellos”, advirtió el director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, al presentar el informe.
Entre los cientos de actos y celebraciones programados para esta jornada en todo el mundo, está previsto que el conocido Empire State de Nueva York se ilumine esta noche de blanco, azul y púrpura, en una alusión a las capas oceánicas.
EFE
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