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20 octubre 2014

"LAS CIUDADES LATINOAMERICANAS NO SON SOSTENIBLES"

El Director de ONU-Habitat para América Latina y el Caribe, Elkin Velásquez, ha asegurado que si las ciudades de América Latina siguen siendo así de "insuficientes" y "segregadas", no serán sostenibles en un futuro.
Foto: Europa Press
En este sentido, Velásquez ha señalado que las comunidades más pobres de las ciudades latinoamericanas han estado "segregadas" desde que se urbanizó el continente, por lo que "ese modelo expandido en suelo barato no es sostenible".

Además, estas ciudades que están segregadas, ha comentado, crearon "condiciones propicias para que se diera el problema de la inseguridad" porque las separaciones de viviendas edificadas "construyen muchas inseguridades".

La segregación e inseguridad también se fomentan por la propia estructuración de los barrios, en donde "algunos carecen de vida a partir de las seis de la tarde" -barrios dedicados a la industria y al comercio-, y otros son únicamente residenciales.

El Director ha indicado que estos problemas han sido generados por el modelo de urbanización de las ciudades de Latinoamérica, una región que se urbanizó "en las últimas décadas" y que, "según los técnicos", pasó la transición urbana en los años setenta, alcanzando "el 75 por ciento de urbanización" hoy en día.

Otros continentes como África presentan una expansión mayor y suficiente para hacer un desarrollo urbanístico (sólo un 30 por ciento está urbanizado), o Asia, en donde el 50 por ciento del espacio está urbanizado.

Sin embargo, Velásquez ha comentado que en América Latina se pueden "revitalizar, rehabilitar y reinventar" las ciudades para favorecer su desarrollo sostenible.

Para ello, ha apuntado, se necesitan tres condiciones: el "liderazgo político", la inclusión de la participación ciudadana y no hacerlo "sólo de manera tecnocrática, sino con la comunidad" y, por último, la necesidad de los "recursos apropiados" para "reorientar" las ciudades.

La buena noticia, ha explicado Velásquez, es que "hay buenas experiencias en América Latina" que certifican que esto es posible, como por ejemplo Santiago de Chile -donde la alcaldesa está revitalizando el centro de la ciudad-, Sao Paulo o Curitiba.

Estas ciudades "han mezclado el uso de los suelos" para que haya dinamismo y se recupere la vida en los espacios públicos, y han desarrollado un esquema que facilita la "mezcla de las clases sociales" porque en América Latina "hay mucha segregación social" y hay que "revitalizar esto, mezclarlo", detalló.

Para pagar estas inversiones de desarrollo y utilizar "estas buenas experiencias", Velásquez ha aclarado que hay que tener "conversaciones" con la Banca de Desarrollo, pero ha hecho hincapié en que, si se realizan estas modificaciones a las ciudades, "se les puede agregar valor", por lo que es posible construir una "economía de aglomeración".

De este modo, para que en América Latina haya un nuevo modelo de "redesarrollo urbano", hay que ver si "hay articulación entre los gobiernos y las comunidades sociales" y tratar de "dibujar e imaginar muy bien cada una de las ciudades", recalcó.

Para finalizar, Elkin Velásquez ha afirmado que el modelo ideal de urbanismo sostenible es una ciudad "incluyente, compacta y no segregada".
Notimérica.com

18 agosto 2014

RANKING: LOS 10 GRANDES RETOS DE LAS CIUDADES LATINOAMERICANAS

En los últimos 20 o 30 años las ciudades más importantes de América Latina se desarrollaron tan rápido que la región tiene la mayor tasa de urbanización del planeta. En América Latina ahora hay mega ciudades que concentran millones de habitantes. Pero este crecimiento urbano genera retos muy grandes para las personas que viven en ellas. A finales de 2013, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizó una encuesta de opinión pública en las cinco ciudades más grandes de América Latina para conocer la percepción que tienen los ciudadanos acerca de la calidad de vida, las necesidades de infraestructura urbana y los estándares de los servicios públicos.

Según la encuesta, estos son los 10 grandes retos de las ciudades latinoamericanas:

1. Ciudades muy pobladas. La población urbana de América Latina crece muy rápido. Hoy la población urbana representa más del 82% del total y se espera que esa porcentaje llegue al 90% en el 2050. Esto representa un desafío grande para la región. Las ciudades se consolidarán cada vez más como los centros de concentración económica y requerirán de grandes inversiones en todos los frentes para enfrentar el auge de la población.
2. Las prioridades. La encuesta abordó muchos temas pero quedan claras las prioridades de la mayoría de los ciudadanos latinoamericanos. Los temas más importantes son seguridad, transparencia, participación, la burocracia y la inequidad. Salud y empleo y vivienda también aparecen aunque con menos fuerza.

3. Exceso de autos. El aumento del ingreso per cápita en los últimos años ha tenido una consecuencia que cada vez es más difícil de manejar en las ciudades latinoamericanas: la tasa de vehículos por cada mil habitantes pasará de 131 en 2010 a 280 en el 2020, según proyecciones del BID. Esto no solo aumenta la congestión sino también la accidentalidad. En América Latina cada año mueren 100.000 personas por accidentes viales, la primera causa de muerte de los jóvenes entre 15 y 19 años.

4. El transporte. Movilizarse en estas ciudades latinoamericanas puede ser una pesadilla. En promedio los habitantes gastan una hora y media para realizar un viaje dentro de la ciudad de ida y vuelta. En ciudad de México, el 44% de los encuestados dijo que viaja una hora y media o más. En general el tiempo que gastan los latinoamericanos en transporte urbano equivale a 10 semanas laborables al año por persona.
5. Los apagones. Aun en pleno siglo 21 en las grandes ciudades latinoamericanas la electricidad no es un servicio completamente confiable. Los ciudadanos dicen que todavía hay cortes del servicio y en ciudades como Ciudad de México los apagones ocurren todas las semanas. Las ciudades con el mejor servicio, según la encuesta del BID, son Bogotá y Lima.
 6. El cambio climático. Una mayoría de los encuestados (78%) cree que los eventos climáticos extremos (inundaciones, olas de calor, etc.) ocurren ahora con más frecuencia y el 82% cree que esos cambios está afectando a sus ciudades. Según el BID, los efectos económicos de los desastres naturales en América Latina son los más altos del mundo (cerca del 0,18% del PIB por evento).

7. El agua. La calidad del servicio del agua es otro problema. Solo el 76% de los ciudadanos está satisfecho con el servicio y en Ciudad de México el 28% cree que el servicio es malo o muy malo. Y el servicio se considera caro al menos por el 12% de los entrevistados. En Buenos Aires el 90% de los encuestados afirmaron que el servicio es muy caro.

8. Las inundaciones. El manejo del exceso de agua por los efectos del clima es un problema en las ciudades. Más del 10% de los latinoamericanos dice que en el último año su ciudad se inundó al menos una vez.

9. Enfermedades respiratorias. Al menos 3 de cada diez personas entrevistadas dice que una persona en su familia ha tenido enfermedades respiratorias en el último año. Las ciudades enfrentan serios problemas en la calidad del aire.

10. Los espacios públicos. Para el 23% de los encuestados los espacios públicos de sus ciudades no son seguros y para entre el 17% y el 44% los espacios son insuficientes.
 Finanzas Digital

08 abril 2013

SEIS PASOS ESTÚPIDOS! PARA RECONSTRUIR EL MUNDO

Una utopía que podría convertirse rápidamente en realidad, ya que no hay ley natural que lo impida. La decisión se ve dilatada sólo por nuestra infinita estupidez. No existe nada más que la decisión humana, interponiéndose entre la crítica y desastrosa actualidad que vivimos miles de millones de personas y que amenaza a todo ser vivo sobre el planeta, y una realidad totalmente diferente, que podría ser posible.
En seis pasos simples, simples por lo estúpidos y no porque fuera fácil realizarlos, el trágico final que nos acecha, podría cambiar rápidamente. Ningún genial invento, ningún milagro es necesario. Bastaría con usar los conocimientos que tenemos. Hacer, lo que todos ya sabemos que hay que hacer.


Estos pasos no pretenden ser una guía, y seguramente no son los mejores ni los ideales, sino que sólo intentan mostrar que la crisis social y ambiental en la que estamos inmersos, podría finalizar solamente tomando la decisión de que así fuera.

Paso 1. Las armas y las guerras
De todas las cosas ridículamente autodestructivas del mundo, las armas se encuentran en la posición de honor. Los recursos económicos destinados al negocio de las armas son tan enormes que se gasta 200 veces más que en alimentos. Los recursos naturales utilizados y la contaminación generada para su fabricación, su traslado y por supuesto el combustible y la energía malgastados en su utilización, son tan inmensos como innecesarios.

En el primer Paso de la reconstrucción del mundo, deberían desaparecer las armas. Reutilizarse las miles de millones de toneladas de hierro y otros materiales para otros fines, para cubrir otras necesidades. Deberían los cientos de millones de personas que conforman los ejércitos del mundo, comenzar dedicarse a otras tareas constructivas y no destructivas, como la agricultura, las ciencias, la salud, la educación, la reforestación de los bosques, etc.

Paso 2. La tierra
Durante las últimas décadas, la frontera agrícola-ganadera ha ido rápida y constantemente ganando espacio a costa principalmente de los bosques. La propiedad de la tierra viene siendo concentrada por grandes grupos económicos, que han suplantado la diversidad de cultivos y la utilización de técnicas tradicionales, por inmensos desiertos verdes donde monocultivos transgénicos como la soja, el maíz o la palma, son fumigados cada día con miles de millones de litros, de los más tóxicos y contaminantes venenos químicos.

En el segundo Paso, los campesinos y agricultores deberían volver al campo, a trabajar la tierra y a producir alimentos sanos y diversos. No debería quedar sobre el planeta un solo monocultivo, ni un solo terrateniente. Pero además, deberíamos establecer claramente que tierra se destina a la agricultura y cual debe volver a ser bosque, o monte.

Paso 3. El agua

Actualmente el derroche y la contaminación innecesaria del agua potable anulan toda posibilidad de supervivencia futura sobre el planeta. Malgastamos ese vital elemento de todas las formas imaginables y lo contaminamos con una irresponsabilidad terrorífica.

Estamos agotando rápidamente el elemento de la naturaleza más necesario para conservar la vida. La ecuación es simple, sin agua, no hay vida.

En el Paso 3 de la reconstrucción del mundo, deberían suspenderse todas las actividades humanas que consuman o contaminen el agua potable de forma innecesaria.

Paso 4. La energía
Utilizamos una cantidad de energía extremadamente superior a la que producimos de forma sustentable. Tenemos los conocimientos necesarios para revertir esa ecuación, sin embargo los intereses económicos lo evitan. Aun sigue siendo más rentable la producción de energía sucia, contaminante. Como así también, continúa siendo un buen negocio para algunos el derroche de esa energía.

Reduciendo el consumo a lo verdaderamente necesario, e invirtiendo fuertemente en energías renovables, el colapso energético podría evitarse.

En el cuarto Paso, deberían retirarse todos los subsidios a los hidrocarburos, apagarse las marquesinas, dejar de realizarse espectáculos públicos sin luz natural. Desconectar de la red eléctrica todo aparato que no estemos utilizando. Apagar las centrales eléctricas que funcionan con hidrocarburos y las atómicas y reemplazarlas por fuentes de energía renovables. Sea o no sea un negocio económicamente hablando, el mejor negocio es preservar la vida.

Paso 5. Las grandes ciudades
No es sano, ni para las personas ni para el planeta que existan grandes ciudades. No hay posibilidad alguna de que sean sustentables. El sólo hecho de tener que abastecer de alimentos, agua y energía a una ciudad con millones de habitantes, la convierte en un vampiro insaciable de recursos naturales.

Los medios de transporte necesarios para el movimiento interno de sus habitantes y de los que entran y salen cada día. El transporte de alimentos y demás productos desde otros sitios, ya que una gran ciudad no puede autoabastecerse. La concentración de efluentes cloacales. Las escaleras mecánicas, los elevadores, las bombas de agua, la iluminación de las calles, los semáforos, son sólo una pequeña muestra de la insustentabilidad de una gran ciudad.

En el quinto Paso, la población humana debería ser redistribuida. Establecerse en cada bioregión un número máximo de habitantes para que una población pueda autoabastecerse en cuanto a sus necesidades básicas de forma sustentable y en base a eso repoblar el mundo. Las grandes ciudades sólo deben ser utilizadas para reutilizar los materiales con los que están construidas.

Paso 6. La reeducación, una nueva conciencia
En la actualidad, la gran mayoría de nosotros, hemos sido educados bajo los preceptos de una sociedad capitalista-consumista, exacerbando el egoísmo y la competencia. Hemos sido educados para la búsqueda del éxito individual, por sobre el beneficio colectivo.

De tal forma, sin un cambio de mentalidad, que ubique la búsqueda del bien común como premisa fundamental de cada individuo, a través de la cooperación, de la solidaridad, de la comprensión de que debemos pensar como especie y no como individuos aislados y egoístas, volveremos a caer rápidamente en los mismos errores que nos trajeron hasta este punto crítico en la historia de la humanidad.

Habiendo resuelto los puntos anteriores, es necesario un cambio de conciencia para que el Nuevo Mundo, además de ser sustentable ambiental y socialmente, sea sostenible y así perdure en el tiempo.

En el sexto paso será necesario transmitir a los niños una escala de valores que sea sana para la vida, socialmente justa y ambientalmente sustentable.
Ricardo Natalichio
Director
www.ecoportal.net