06 febrero 2014

MIENTRAS LA TEMPERATURA DE LA TIERRA AUMENTA, LA COBERTURA DEL CAMBIO CLIMÁTICO DISMINUYE

Los científicos emiten advertencias sobre el cambio climático. El Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, lo llama “el mayor desafío que enfrenta la humanidad”.
Pero al leer los periódicos más importantes en los Estados Unidos, el país que contribuye más al calentamiento global, se podría pensar que el cambio climático no es un tema que genera un gran interés periodístico.

El profesor Max Boykoff, de la Universidad de Colorado, ha hecho un seguimiento de la cobertura climática en los periódicos más importantes de los Estados Unidos –The Wall Street Journal, The New York Times, USA Today, the Los Angeles Times y The Washington Post-– desde el año 2000. Él destacó en su investigación que las notas del tema disminuyeron durante el 2013. En el New York Times la reducción de artículos del tema fue más drástica. El número de reportajes en los que las palabras “calentamiento global” o “cambio climático” aparecían disminuyó más de un 40% respecto al año anterior.

Sucedió lo mismo en las noticias de televisión. El profesor de sociología de la Universidad de Drexel, Robert Brulle, descubrió que la cobertura en la televisión estadounidense sobre el cambio climático (en los principales programas de noticias nocturnas) en el 2013 fue casi igual que la del 2012. La cobertura mundial da preferencia a la política y no a la ciencia, fue lo que un equipo de investigadores de las universidades de Hamburgo y Zurich observaron. Su investigación abordó la cobertura del cambio climático mediante el análisis de la cantidad de noticias dedicadas al tema, en relación con otros tantos publicados en medios de comunicación grandes. Se analizaron periódicos de 27 países, de todos los continentes, incluyendo países industrializados, economías emergentes y países en desarrollo.

“En general, los resultados sugieren que la cobertura del cambio climático es sobre la política y no sobre los factores meteorológicos ni climáticos, tampoco es sobre la producción de conocimiento del clima”, informó el Observatorio Europeo de Periodismo en su reporte.

El cambio climático encabeza la lista de los “temas olvidados” en los medios, fue lo que los lectores le enviaron al columnista de opinión Nicholas Kristof, cuando él preguntó cuáles eran los problemas que los medios de comunicación deberían de cubrir de manera más agresiva en el 2014. Cerca de 1.300 lectores recomendaron una amplia gama de temas, y “muchos hicieron hincapié en el cambio climático”, escribió Kristof. “Tenemos que centrarnos más en el cambio climático y tal vez eso pueda ayudar a presionar a nuestro sistema político para que adopte medidas de autoprotección para reducir la amenaza del único planeta que tenemos”.

¿Cuál es el estado de la cobertura del cambio climático en tu país? ¿Crees que los medios de comunicación escriben lo suficiente sobre el calentamiento global? ¿Se publica demasiado o al contrario, es un tema poco relevante en la agenda nacional? Escribe tus comentarios.

*Jessica Weiss es una periodista freelance que vive en Buenos Aires. Texto traducido del inglés al español por Andrea Arzaba.
Ecoportal.net

29 enero 2014

CAMBIO CLIMÁTICO Y HAMBRE EN EL MUNDO

De cara a la 20ava Asamblea de la Convención de partes y países miembros de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 20), se avizora un futuro incierto para el mundo y sobre todo, para los países y poblaciones más vulnerables.
Hasta la fecha, las emisiones de gases que elevan la temperatura del planeta siguen en aumento. En desmedro de todo el planeta, vemos el desarrollo cada vez mayor de desastres naturales, la extinción de decenas de especies, miles de kilómetros de tierras degradadas y miles de hectáreas de territorios deforestados. Crece el desplazamiento de poblaciones humanas y de diversas especies animales. Al mismo tiempo, se elevan las epidemias y las plagas que afectan los cultivos de alimentos.
Cada año, nuestros países pierden vidas y pierden en su economía por la ambición y el crecimiento insostenible de prácticas económicas anti-ecológicas. En vez de reducirse los principales contaminantes del planeta, vemos un creciente afán por negociar con los bienes naturales e influir en los Estados para que estos flexibilicen sus políticas ambientales.

El COP 19 realizado en Varsovia (Polonia), nos ha llevado a ver desde la sociedad civil, la presión de las multinacionales sobre las Naciones Unidas y los Estados que la conforman. Lo mismo se avizora para el COP 20 a realizarse en Lima (Perú) ¿A dónde llegaremos? Desde los años setenta esta pregunta ha dado la vuelta al mundo y quienes ostentan el poder económico han hecho oídos sordos, acusando y persiguiendo a quienes se han opuesto a tener un mínimo de responsabilidad social y ambiental integra.

Desde el inicio de las negociaciones, hubo luchas por que las emisiones de gases tipo invernadero se reduzcan por lo menos en un 20%. Hasta la fecha, las negociaciones siguen para que estos gases por lo menos se reduzcan en la práctica en un 5%. El problema está en que tales siguen en aumento a pesar de los compromisos y esfuerzos crecientes de algunos Estados y miembros de la sociedad civil. Entre los países más contaminantes del mundo están principalmente los países llamados industrializados, pero, también están países como Perú y Brasil, que deforestan año a año miles de hectáreas, sobre todo, de la Amazonía.
Según datos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) que ofrece un reporte sobre las condiciones ambientales de la Tierra desde 1998, comparándolo con datos de hasta 1970: Si se repartiera la superficie del planeta de manera equitativa, a cada persona la corresponderían unas 1,8 hectáreas. Este índice refleja el área actualmente disponible para cada habitante para producir los recursos y absorber las emisiones. Pero desde la década de 1970, la humanidad supera la capacidad regenerativa del planeta, denominada bio-capacidad global, y requiere de 2,7 hectáreas por persona. Por lo tanto, la Huella Ecológica, que analiza la demanda humana sobre los ecosistemas, es 1,5 veces mayor a lo que debería ser en el caso de un consumo sostenible.

De acuerdo a información de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ya desde el 2009:
“el hambre en el mundo habría alcanzado un récord histórico con 1,020 millones de personas que pasan hambre a diario”. La mayoría de estas personas se encuentran en países en desarrollo y que en la región de América Latina y el Caribe (LAC) habitan unas 53 millones de personas con un acceso insuficiente a los alimentos -de las cuales se estima que un 16% de aquel total sean niños menores de 5 años de edad”.
¿Hasta qué punto esperaremos para lograr compromisos realmente concretos que reviertan y prevengan el avance de esta situación? Depende de cada uno de nosotros exigir nuestro derecho a un medio ambiente saludable y sostenible para tod@s.
Servindi

24 enero 2014

QUE PODEMOS APRENDER DE LA BASURA DE RIO DE JANEIRO?

De puertas para adentro, Brasil es uno de los pueblos más limpios del mundo. Incluso en las casas más humildes, las sartenes –brillantes como espejos– se exponen con orgullo. En los hogares de aquellos que tienen mayor poder adquisitivo, los trabajadores domésticos –un artículo en peligro o muy bien remunerado en los países de altos ingresos– mantienen todo brillante y fragante. El gusto brasileño por su limpieza y pulcritud ha sido incluso recogido por un artículo de The Economist.
En los espacios públicos, sin embargo, la historia es muy diferente. Según un artículo publicado en el diario brasileño “O Globo”, la municipalidad de Río de Janeiro acaba de recoger 40 toneladas de basura de la playa de Copacabana, uno de los más famosos destinos turísticos de Brasil.

Para aumentar la concientización entre la población sobre este problema medioambiental, la basura recogida de la playa se colocó formando una montaña en las calles del mítico barrio, una acción promovida en colaboración con RIO EU AMO EU CUIDO (Río, yo te amo yo te cuido) un movimiento que, entre otras iniciativas, anima a los ciudadanos a fotografiar la basura vertida en las calles de la ciudad y a publicar las fotos en Instagram con el hashtag #RIOSEMLIXO (#RioSinBasura en portugués). Aunque es difícil medir el alcance de este tipo de iniciativas, RIO EU AMO EU CUIDO concluyó que es común que la gente deje de tirar las colillas de los cigarros en lugares públicos después de conocer la iniciativa.

Otro intento por hacer frente a la falta de cultura cívica y de higiene es la campaña Lixo Zero (Basura Cero), creada en agosto del año pasado por el Ayuntamiento de la Ciudad Maravillosa. Desde su creación hasta ahora, se han impuesto un total de 29.321 multas con valores de entre 98 reales (unos 40 dólares), cantidad pagada por aquellos que no recogen los “residuos” de sus mascotas en la calle, y los 3.000 reales (1.244 dólares) para los casos de vertidos descontrolados de escombros en grandes cantidades, pasando por ciudadanos cazados tirando basura en la calle. De este total, 4.870 multas se han pagado y 14.384 se encuentran en espera de la apelación. Para cerrar el cerco a los sucios que recurren as multas, entre los cuales se encuentra un brasileño que alegó para no pagar la multa el hecho de que no conocía la ley por llevar muchos años viviendo en el extranjero, la corporación pública de limpieza de Rio, Comlurb, firmó un acuerdo para incluir a las personas que no pagaran las multas en el registro de deudores de Brasil.

Comlurb señala, sin embargo , que ha habido también casos de ciudadanos que no han recurrido la multa, como un ciudadano de Sao Paulo que movilizó a diversos sectores de la empresa para conseguir una nueva carta de pago que sustituyera a la suya, que había caducado, o un turista alemán que quería pagar la multa en el acto, ya que este es el procedimiento en Alemania .

La campaña “Basura Cero”, presente en 55 barrios de Río, ha resultado en una reducción del 58% de la basura vertida en las calles de las zonas donde hay supervisión. Comlurb ha observado que el programa no reduce la cantidad de generación de residuos, pero si la disposición irregular. Hasta el momento, los barrios donde se han puesto más multas son los del centro de la ciudad carioca: Centro, Copabacana, Leblon, Ipanema y Botafogo.

Los resultados son alentadores y parecen confirmar lo que otras ciudades como Nueva York y Chicago dicen haber obtenido con la aplicación de multas contra el vertido de residuos en la calle. Pero aún queda mucho por hacer. Un estudio realizado por la agencia gubernamental Zero Waste Scotland (Basura Cero Escocia) dice que los gobiernos deben crear campañas a largo plazo centradas en diferentes grupos y situaciones con el fin de cambiar los comportamientos, ya que hay muchos factores que crean la probabilidad de que una persona tire basura en la calle, desde psicológicos hasta de desconocimiento. En el caso de Brasil, tal vez el factor más importante es la tolerancia de gran parte de la sociedad frente a este tipo de comportamiento .

Es curioso que ricos y pobres, tan cuidadosos con nuestras casas, seamos tan poco civilizados cuando se trata de espacios públicos. Las latas de aluminio son lanzadas a la calle tanto desde los vehículos más populares como desde los vehículos importados. Colillas de cigarrillo, restos de comida, muebles que ya no queremos, zapatos viejos… todo es desechado en la calle, en nuestras hermosas playas y hasta en las copas de los árboles.

Si somos tan limpios en el interior de nuestras casas, ¿por qué no podemos repetir este mismo comportamiento en la calle? Hasta que eso suceda, que siga habiendo multas.

Este post fue publicado originalmente bajo el titulo “Por que somos tão limpinhos em casa e tão porquinhos fora dela?” en el blog Ideacao.
BID

22 enero 2014

LOS 7 PAÍSES MÁS RESPONSABLES DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

Siete países son los responsables de más del 60 por ciento del calentamiento global. Esta cifra parte de una investigación que abarca desde los años 1906 y 2005. Según gizmodo.com, éstos serían: Estados Unidos, China, Rusia, India, Alemania, Reino Unido y Brasil.
En la infografía puedes ver lo que ha contribuido cada país al calentamiento global, pero en relación al tamaño territorial. La investigación fue realizada por la Universidad Concordia en Canadá y los datos utilizados parten con un barrido histórico que abarcó todo un siglo de cifras, concluyéndose que durante este tiempo ha existido un aumento que va de los 0,7%ºC a los 0,74%ºC existentes.

En este contexto, Estados Unidos vuelve a llevar la delantera. Así como en la mayoría de su historia, el país norteamericano ha logrado superar al mundo, pero esta vez con un aporte de 0,151 ºC del aumento, lo que se traduce con un 21 por ciento del total.

Tal como indica el mapa, Reino Unido ha colaborado también, y junto con Alemania han aportado 0,0323 ºC y 0,033 ºC. Rusia no se queda atrás y aporta con un 0,059 ºC. Por su parte, Brasil y la India producen casi los 0,050 ºC cada uno.
El color rojo estima los países que más han contribuido, y el verde quienes menos lo han hecho, pero siempre en relación a su tamaño. Interesante para entender mejor, entre otras cosas, la relación entre riqueza, población y calentamiento global.

¿Por qué es importante hablar de calentamiento global?
El mismo sitio, explicó que si el calentamiento global sigue en el mismo aumento proporcional de aquí a unos 5.000 años más, el nivel del mar podría aumentar cerca de 66 metros. Ésto, debido a que los hielos procederían a derretirse, dejando a distintas ciudades del mundo sumergidas. Todo esto en base a una publicación de National Geographic.
Biochile

17 enero 2014

PERÚ ES EL TERCER PAÍS MÁS VULNERABLE DEL MUNDO AL CAMBIO CLIMÁTICO

El Instituto Tyndall Centre de Inglaterra declaró al Perú como el tercer país más vulnerable del mundo ante la crisis climática por su ubicación exclusiva en el planeta. Han pasado años desde su publicación (2004), pero el problema se mantiene patente y no parece haber remedio alguno.
Luego del primer lugar ocupado por  Honduras y Bangladesh, el país sudamericano ocupa el tercer lugar, hecho que afecta, de igual manera, a su sociedad y economía. Los peruanos saben que algo anda mal, la actitud esquizofrénica del clima y los desastres naturales que son pan de cada día no son productos del azar.
La vulnerabilidad climática es el grado de susceptibilidad  de un territorio ante el cambio climático. Este índice varía según la localización, sensibilidad  y adaptación posible de la región.

América Latina y el Caribe son zonas débiles de manera especial contra las inclemencias de la naturaleza. Esto se explica por ser áreas con una serie de climas extremos y variados en sus territorios. El Perú, específicamente, es vulnerable por tener en sus tierras grandes fenómenos hidro-meteorológicos como los huaycos, sequías, lluvias torrenciales, heladas, granizadas, entre otros; o formaciones orogénicas determinantes de su clima como la Cordillera de los Andes, además de la Amazonía, pulmón del mundo. Ambos son lugares estratégicos a nivel mundial para el mantenimiento de la vida.

Por otro lado, posee una gigantesca gama de climas: 27 de los 32 a nivel mundial. Dichas condiciones lo hace un país rico en ecología y recursos naturales, pero frágil ante el calentamiento global.
Según el Ministerio del Ambiente (MINAM), los fenómenos antes mencionados se han incrementado seis veces desde el año 1997 al 2006. No olvidemos que el Fenómeno del Niño es una constante dañina que nos visita con más intensidad cada año, igual que los llamados “friajes”.

Daños futuros, problemas presentes
El Minam ha declarado que estas son las siguientes consecuencias para la nación peruana frente a la imbatible transformación del clima: la pérdida del 22 por ciento de los glaciares, que significan el 71 por ciento de glaciares tropicales para el mundo. La pérdida de la fauna y flora amazónica, como de los cultivos clásicos en la mesa de las familias peruanas, arroz, papa, maíz. Además habrá un deterioro importante de las carreteras del país debido a que un 89 por ciento son vulnerables al cambio climático.

El agua es un pilar en la problemática ambiental. En 40 años el Perú poseerá solo el 60 por ciento de lo que tiene ahora. Recordemos que la escasez del recurso hídrico, sumada a las altas temperaturas, atiza los incendios forestales y la expansión de plagas en el territorio nacional. Estos últimos efectos demuestran una incidencia en la dinámica socio-económica del país. Los seres humanos destruimos nuestro hogar. Tanto así que mientras pase el tiempo y el clima cambie, muchas zonas no serán aptas para muchos animales. Así se producirá una migración de comunidades biológicas sin precedentes.

La especie humana es la principal responsable del cambio climático
El ser humano desde su aparición en la tierra siempre se ha jactado de poder realizar una serie de hechos trascendentales y -sin duda- tiene méritos. Pero también es agente de la destrucción del planeta.
El año pasado el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, siglas en inglés), creado por la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), declaró en un informe que la actividad humana es la principal causante del calentamiento global desde 1950. El reporte se realizó con un 95 por ciento de probabilidad.

Dicho estudio pone fin a un debate sobre el verdadero origen del calentamiento global, entre posturas científicas que abogaban por la culpabilidad del hombre, o, quienes sostenían que era una manifestación natural del planeta. Esta última postura defendida a capa y espada por las trasnacionales dedicadas a la explotación forestal, minera o de hidrocarburos. Las empresas pertenecen, entre las más productivas, a países del medio oriente como Catar que según el Banco Mundial emite 40,3 por ciento de dióxido de carbono (CO2) de toneladas métricas per cápita, o del continente americano como Estados Unidos que emite 17,6 por ciento.

El hombre y sus empresas son causantes de que la temperatura vaya a subir un promedio de 2 grados centígrados (entre 1 a 5,8 según la latitud y ubicación del país), al igual que el incremento del nivel del mar en un promedio de 50 cm. La ciudad de Venecia podría ser una de las principales afectadas por una inundación. Sin embargo, Lima padecería todo lo contrario, una sequía. Recordemos que una de las primeras fuentes de agua potable para la capital es el agua proveniente del hielo derretido de las cordilleras. Y al no haber glaciares como el Pastoruri, entraríamos a lo que algunos especialistas llaman la Gran Sequía, que se produciría en la costa y en la sierra.

El Perú será sede de la  vigésima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 20) en diciembre de este año. Y tendrá un arduo reto hacia la realización de un nuevo acuerdo climático que sea, más que todo, consecuente. Más aún si la anterior conferencia, la COP 19 en Varsovia, no resultó como se esperaba.
Servindi